OpenOffice.org 3 beta 2 nativa para GNU/Linux AMD64

Esta semana me he llevado una grata sorpresa. La cosa es que fui a la página de OpenOffice.org para buscar la última versión beta disponible de OpenOffice.org 3 para Mac OS X (que estoy utilizando por imperativo laboral), ya que es hasta el momento la única versión nativa para este sistema.

La sorpresa es que me encontré que había una segunda beta disponible desde el día anterior y no lo había visto comentado en ninguna parte. Por eso pongo el aviso, por si alguien está utilizando OpenOffice.org 3 Beta y quiere actualizarse.

Como añadido, ví que OpenOffice.org 3 Beta2 cuenta con versión nativa para arquitecturas Linux 64 bits, todo un favor pues hasta el momento yo había tenido que utilizar la versión para i386, instalada forzando la arquitectura y tirando de todas las librerías de 32 bits que también tuve que instalar (aunque éstas ya estaban para Swiftfox). La descarga básica se puede hacer desde la página misma, pero si queremos descargar la versión para Linux 64 hay que buscar directamente en el FTP de cualquiera de los servidores espejo. Eso sí: sigue sin haber language-pack en castellano para esta versión beta.

OpenOffice.org 3 beta es muy estable, aunque por ser una beta no la recomiendo a todo el mundo (sobre todo si te va la vida en la estabilidad de tu computadora) creo que es apta para la mayoria del público y sin duda añade algunos detalles interesantes dado el entorno en que vivimos (dominado por los sistemas víricos de Microsoft Office), como la posibilidad de ver y dejar comentarios al texto al estilo MS Word (buena opción para desarrollos en equipo).

Ni que decir tiene que si hace ya unos meses en mi comparativa de microsoft office contra open office y google apps el ganador era OpenOffice, con esta beta no caben lugar a las dudas: sigue siendo la opción preferida.

Por qué el cifrado no es suficiente

Ahora que Europa no es sino una república bananera cualquiera, aparecen de repente los que dicen que la solución es «encriptar internet». Vale, empecemos por aclarar que las cosas no se encriptan, se cifran; pero eso es lo de menos.

Lo malo no es esta idea: un pésimo plan es mucho mejor que no tener ningún plan. Me sorprenden los otros: los coros, la multitud fervorosa. Aquellos que cuando les aprueban la retención de datos, la lpi, la lisi, y todas las nefastas leyes para nuestros derechos básicos se deshacen en estúpidas luchas partidistas y no mueven un pelo porque parece que no va con ellos ahora quieren batallar porque les han tocado el eMule. Que no es poco, cuidado, y que por supuesto es algo que hay que defender: pero que ya manda webs que aquí la gente sólo se mueva con el asunto del canon (y relacionados), con la de cosas importantes que se están decidiendo en este momento (por lo demás, un momento histórico cuyas consecuencias se verán más adelante con toda seguridad).

Y hoy, cuatro valientes de The Pirate Bay dicen que hay que cifrar internet (IPETEE) y la multitud aplaude enfervorecida, como si estuvieran dispuestos a aceptar ese cifrado, como si estuvieran dispuestos a poner su granito de arena. La misma gente que se vanagloria de usar el webmail de Google como su cliente de correo predeterminado (habiendo renunciado a los clientes locales), la misma que sólo sale de casa a manifestarse si la manifestación consiste en enfundarse el uniforme de camorrista para acabar mirando mal a todo el que no actúe como el resto de la manada, la misma masa que aunque los políticos de siempre se burlen de nosotros luego van y los votan de nuevo.

La misma masa que cuando les dices, «por favor, cifra tu correo» te contesta: «are you from the past?» imitando a nosequién sin pararse a pensar que no hace gracia que 10 personas distintas te digan a lo largo del día «are you from the past?». Los mismos que escogen siempre el camino fácil hoy quieren cifrar internet. Bueno, o al menos eso dicen (que de ahí al mundo real hay un trecho). ¿Ésos son los que hoy quieren cifrar internet? Para llorar, si no fuera tan serio.

Supongo que no han entendido que el gran hermano no necesita saber lo que circula por tu conexión (y menos en un sistema donde la presunción de inocencia está cada vez más devaluada): conocen cuáles son los dispositivos de envío y recepción, también tienen el registro de IPs, en el caso del correo tienen también la dirección de salida del mensaje y la de entrada. Estoy harto de escuchar tonterías a destiempo: cifrar no soluciona éste problema concreto (aunque soluciona muchos otros y desde luego animo a todos a cifrar el correo).

No señores, no: esto no se soluciona cifrando. O se para la deriva de control de la UE o las medidas técnicas no servirán de nada. Cuando amenazan nuestra privacidad, el problema no es técnico ni tecnológico, sino legal. Hay que hacer menos coros a ideas bonitas pero desesperadas y poco alcanzables, y dar más caña protestando contra las medidas que se vienen. Septiembre está a la vuelta de la esquina, no perdamos ni un minuto.

ACTA: Acuerdo de comercio anti falsificación

ACTA (Acuerdo de comercio anti falsificación) es el nombre con el que los EE.UU. han bautizado su última creación, pendiente de ser ratificada ahora por el G8: un acuerdo multilateral sobre propiedad intelectual que convierte a los viajeros en contrabandistas a la mínima ocasión.

Supongamos, por ejemplo, que yo quiero viajar desde España a EE.UU., a Suiza, o a Canadá (todos ellos con leyes como la DMCA o similares, que no permiten la copia privada): la policía de aduanas tendrá capacidad para obligarme a abrir mi portátil (o mi Meizu), mirar si hay dentro archivos que deben someterse a la legislación de derechos de autor y, si los hay, aplicarme las leyes anti-contrabando (The Guardian via ¿QVAV?).

¿Tu privacidad? Por los suelos. ¿Tus derechos (como el derecho al honor y el derecho a ser considerado inocente)? Por los suelos.

Utilizar la maquinaria militar para someterte a controles de todo tipo con la excusa de defender la economía nacional y a los autores que viven como marajás (o como majaras, je!) gracias a una industria que hace años que vive por encima de sus posibilidades, ya que su negocio está obsoleto. Hay un post en este blog que habla sobre todas estas cosas: La sociedad de control. Si tienen un minuto les recomiendo que lo lean.

Por cierto, el documento se ha filtrado en WikiLeaks (esa pequeña aldea que se resiste al césar y que, por cosas, han intentado cerrar).

Hay que veranear duro

Si nos fijamos en el diccionario de la RAE, veranear significa irnos a pasar las vacaciones de verano a un sitio diferente al que pasamos el resto de nuestra vida.

Si salimos de la RAE y miramos hacia el distrito político de Bruselas, ese barrio lleno de edificios enormes absolutamente acristalados porque en los 90 ya todos los arquitectos han comprendido que nadie se gastará en un edificio lo que la piedra que los viejos monarcas absolutistas gastaban en sus residencias palaciegas, el término veranear adquiere un nuevo sentido. Desde una ciudad que muy pocos visitarán en su vida, un montón de personas está decidiendo cómo se organizará esta sociedad en las próximas décadas. Lo que están decidiendo supone una ruptura con el contrato social que Europa pactó durante la segunda mitad del s. XX (después de la segunda guerra mundial).

Las medidas para poner Internet absolutamente bajo control han prosperado en uno de los comités que las debatían (IMCO), mientras fueron rechazadas en otro (ITRE). Eso significa que el próximo mes de septiembre, el europarlamento votará sobre esta misma cuestión.

Pues de aquí a ese día hay que darles un verano de movilizaciones, empezando ya: si estás con tus amigos y alguien saca el tema del p2p, cuéntales lo que pasa; si alguien te pide que le bajes una película «porque yo no sé cómo», cuéntale lo que pasa; si alguien se queja de que los telediarios siempre dicen lo mismo a favor o en contra (según canales) de las mismas personas, cuéntale lo que quieren hacer con la red; manda correos a aquellos que crean que pueden estar interesados en el tema; coméntalo en tu blog; todo lo que siempre hacemos pero con un punto importante esta vez: hay que hablarle a las personas que no están en la red. Hay que salir al mundo real, porque si no salimos del salón de casa y de nuestro blog, no informaremos a nadie que no esté ya en la red (y si está en la red, seguramente no necesita que le informes).

Lo que está en juego no es el p2p, lo que está en juego es el futuro de la libertad.

Hay que informar a los que no lo sepan. De aquí a septiembre hay todo un verano por delante: de aquí a septiembre toca que veranear.

Good Copy Bad Copy y The Codebreakers

Estos días aproveché para ver un par de documentales que paso a comentar.

Good Copy, Bad Copy. El título es una pista, pero en lugar de hacer la típica aproximación a la propiedad intelectual, el documental se centra no tanto en el derecho a copia en sí mismo, sino en el derecho a hacer remezclas, tomar samples, … vamos, que se mete de lleno en las obras derivadas. Tiene un momento de inspiración para explicar las consecuencias de que prohibieran a Girl Talk seguir distribuyendo su música en 2005, hecha con unas remezclas de música de los Beatles bajo la voz de Jay-Z: «los Beatles podían haber ganado algo de dinero, Jay-Z podía haber ganado algo de dinero, y Girl Talk podría haber ganado algo de dinero: ahora nadie ha ganado dinero. Bueno, sí: los abogados de los Beatles han ganado algo de dinero».

The Codebreakers. Mucho más recomendable que el anterior, es un documental que vi recomendado hace cientos de meses, creo que en lo de Ricardo Galli, y no había visto todavía. Aunque yo esperaba un documental sobre hackers y demás, la realidad fue diferente. Se trata de un documental sobre software libre, sobre las muchas e increíbles posibilidades que ha abierto en otras tantas partes del mundo (principalmente, en los países más pobres) y sobre las ventajas que tiene.

Si no quieren ver Good Copy Bad Copy no lo vean (aunque no está de más), pero les recomiendo desde ya que se busquen The Codebreakers en su p2p preferido. ¡Ya! No es tan absolutamente imprescindible como otros documentales de los que he hablado, pero de verdad que aprovecha (y además es cortito, no dura más de 40 minutos).

Entrevista con Lawrence Lessig

Andres Lomeña (periodista, amigo y reciente autor de Empacho Intelectual), que ya ha mandado alguna colaboración a este blog anteriormente (ver la sección de entrevistas) nos envía ahora una pequeña entrevista a Lawrence Lessig que hizo hace un par de semanas y que yo no he podido sacar hasta ahora.

Lawrence Lessig es catedrático de derecho en Stanford y bien conocido por ser el creador y principal impulsor de las licencias Creative Commons (que durante un tiempo usamos en este blog pero ya abandonamos en favor de la GNU FDL).

Sin más preámbulos, salvo agradecer a Andrés el esfuerzo y su colaboración, os dejo con la entrevista con Lawrence Lessig.

«Conservar la pluralidad en la red es esencial; eliminar windows no lo es»

Andrés Lomeña: Usted ha reorientado sus investigaciones hacia el tema de la corrupción, aproximándose a las preocupaciones de personas como Rose-Ackerman. ¿Internet corre el peligro de corromperse?
Lawrence Lessig: Estoy seguro de que hay aspectos del mundo digital que están corruptos en ese sentido, aunque esto no prevalece ni es especialmente relevante.

A. L.: Los flujos de usuarios están concentrados en unas pocas empresas como Microsoft, Apple, Yahoo o Google. ¿Sería necesario restablecer cierto anarquismo en la red?
L. L.: Conservar la pluralidad es esencial. Eliminar Windows no lo es. La clave es asegurar un equilibrio de libertad en cada estrato, no una libertad perfecta en cada una de esas capas.

A. L.: Creo que la revolución del P2P debería llegar al mundo editorial. Necesitamos iniciativas más potentes que el anquilosado proyecto Gutenberg. ¿Espera algún cambio?
L. L.: Pienso que el problema está en la ausencia de demanda. Crecerá, estoy seguro. Y cuando esto pase, la tecnología estará a la altura.

A. L.: No ha ocultado su apoyo a Obama. ¿Qué espera de él, una migración hacia Openoffice?
L. L.: Si Obama gana, sí, muchas cosas son posibles. Y si él pierde, mucho menos será posible. No creo que veamos un movimiento general hacia open office todavía. Desgraciadamente, para mí sería suficiente si Estados Unidos parara sus prácticas de tortura.

A. L.: Dígame su “dream team” de pensadores o activistas del ciberespacio.
L. L.: Yo incluiría a Benkler, Zittrain, Wales, Wu, Terry Fisher.

A. L.: Internet va a llegar a los móviles de forma masiva. ¿He aquí la próxima batalla?
L. L.: Esto es sólo el principio. El libro de Zittrain es un buen comienzo. Las obras de Wu también. En primer lugar, las personas deberían tener un sentido real de nuestras posibilidades y no estoy seguro de que lo tengan.

A. L.: ¿Es usted una amenaza o molestia para alguien? Al fin y al cabo, encabeza un nuevo escenario contracultural.
L. L.: No pienso demasiado sobre esto, pero hay bastantes evidencias de que estoy molestando a muchos. No sé muy bien por qué motivo. No estoy de acuerdo en que hayamos empezado un movimiento sólido aún, aunque tengo la esperanza de que éste llegue en la próxima generación.

A. L.: Parece que usted apoya el “diseño inteligente”. Desde Europa tenemos miedo de este lavado de cara del clásico creacionismo. Como agnóstico estoy preocupado.
L. L.: No apoyo el diseño inteligente. Sólo defiendo el derecho de las personas a hacer películas sin ser hostigado por los propietarios del copyright [esta polémica resurge con el documental Expelled].

Esto es todo. Una entrevista cortita pero con alguna que otra respuesta interesante que nos recuerda que uno de los problemas de la red es la concentración en unos pocos nodos. Por cierto, en cuanto al libro electrónico y su hipotética vinculación al p2p me ha sorprendido que opine prácticamente igual que David de Ugarte: el problema está en la ausencia de demanda.

*** Relacionadas:
Entrevista con Howard Rheingold.
Entrevista con Richard Stallman.

Internet bajo control en la sociedad digital

Está claro que la UE, ahora que hasta los menos sagaces hablan a hurtadillas de la falta de democracia que tenemos, ya no tiene mucho que perder en términos de imagen.

Así que se ha decidido a aplicarnos nuestra propia terapia de shock, todo de golpe y sin tiempo para meditarlo: 65 horas a la semana, control, inmigración. Todo para degradarnos: nunca más ciudadanos, en adelante seres inferiores.

Nuevos esclavos que, de prosperar la nueva tentativa de la UE pondría la sociedad de control justo donde la quiere una institución formada por personas a las que nadie vota, sobre las que nadie tiene el más mínimo control ni influencia para expulsarla de sus cargos. El resto, los ciudadanos, nosotros, veríamos esfumarse ante nuestros ojos todo lo que de bueno nos podría traer la sociedad digital.

La votación tendrá el lunes en el comité de mercado interno y protección del consumidor (¿protección de quién? supongo se refieren a protegerse ellos de los consumidores), y de salir adelante deberá ser refrendada el próximo septiembre en el parlamento europeo. Aún hay hueco para la esperanza, pero la sociedad digital bajo control está cada día más cerca.

Por cierto, ya me dolería acertar, pero hace tan sólo unas semanas hablé del final de las tarifas planas y ya decía que no me extrañaría que hubiera legislación al respecto, porque todos tienen ambición de controlar la red. Nada como ver este proyecto aprobado ayudaría al final de las mencionadas tarifas planas.

Europa pretende controlar absolutamente internet (fin de la neutralidad, filtrado de contenidos, espía de telecomunicaciones). Nos lo cuentan en La quadrature du net, donde he llegado vía Informática verde vía E500.

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