Nuevas direcciones

«La fantasía no va tan sólo de magia y varitas tontas. También va de mirar al mundo desde nuevas direcciones.» – Terry Pratchett, visto en el blog de Iván. [Soy consciente de que las navidades están siendo flojas para el blog con tanto post tan breve. No desesperen, pronto mejoraremos –o eso creo.]

Friki

«If i know i’m going crazy, i must not be insane.»

Dave Mustaine, en Mary Jane (So far, so good, … so what?)

En cristiano sería algo así como «si soy consciente de que me estoy volviendo loco, es que no debo estar muy, muy loco». Hace muchísimo tiempo que cada vez que escucho a alguien decir «yo soy friki» se dispara esa frase en mi cabeza, aunque adaptada a esa realidad, claro («no serás tan friki cuando lo tienes tan claro»).

¿Por qué esto? Básicamente, cuando te encuentras realmente a un freakie descubres que esa persona no tiene ni el menor atisbo de consciencia sobre lo raro que es. Pero ni el menor atisbo: cero, rien de rien.

Podría extenderme mucho sobre qué pienso cada vez que escucho a alguien autodefinirse como friki. Las más de las veces pienso que tengo delante a un capullo. Sin embargo, sé que tres palabras constituyen una base insuficiente para mandar a nadie al carajo y, consecuentemente, me esfuerzo, me esfuerzo con toda intensidad, en no pensar «eres un capullo» cuando escucho la frase mágica. Casi nunca lo consigo, though.

[Ooooh sí, llevaba años esperando para usar esa frase de Megadeth en un post.]

La televisión

«Después de cenar, algunas familias se sientan juntas, mudas pero cómodas, mirando telecomedias en que madres, padres e hijos hablan entre sí con brío.»

Arlie Russell Hochschild

Esta cita de Hochschild aparece en La ética hácker (Pekka Himanen), que estoy aprovechando para releer estas navidades, en estos días de bastante lluvia, mucha casa y poco de todo lo demás.

Ya saben, esto es todo por hoy: ahora, a ver la tele. Vivirás la vida de otros y votarás lo que digamos.

Thunderbird 3 con GPG para Linux x86_64

Thunderbird

No voy a descubrir a nadie que me gusta usar un cliente de correo de escritorio. Por supuesto, también uso un bonito webmail cuando lo necesito, pero siempre que puedo uso el cliente de escritorio donde, además, tengo una copia de mi correo siempre accesible (incluso si me falla internet, algo que muchos pasan por alto).

Tampoco descubro nada si digo que me gusta usar, en lo posible, gpg para firmar/cifrar mis mensajes. El lector habitual ya sabe lo que es GPG (tutorial para usarlo), pero el lector paracaidista no: GPG es un sistema de firma electrónica libre.

Pues bien, hace unos meses cuando comencé a probar Thunderbird 3 (aún estaba en beta) la gran damnificada fue la integración de GPG con Tbird. Tras un tiempo cifrando/descifrando los mensajes fuera del cliente de correo (algo tedioso que, en la práctica, desembocó en el menos uso del correo cifrado) ya podemos decir que todo vuelve a estar en orden.

Al hilo de liberación de la versión candidata de Thunderbird comentamos que lo único que faltaba era que actualizaran la extensión para usar GPG, de forma que fuera compatible con esa versión para mi sistema (GNU/Linux, amd64). Desde hace unos días esto ya es posible, tras la publicación de Enigmail 1.0, así que estamos de enhorabuena.

Aquí los diferentes enlaces.

Bocados de Actualidad (102º)

Se acercan las fiestas navideñas y el fin del año, motivo por el que imagino que la gran mayoría de blogs bajarán un tanto su actividad en los próximos días. En todo caso, hoy tuvimos lecturas suficientes para cerrar una nueva ronda de bocados, la centésima segunda, a ritmo de la Black Heart Procession y su Amore del tropico.

  • Javier Prenafeta comenta las implicaciones que tiene el concepto mismo de la rebaja del iva a libros electrónicos.
  • Mercè Molist y las suciedades de gestión de derechos queriendo imponer a la AI como interlocutor justo cuando ya nadie mira hacia ellos (y esto no lo veo solo yo, el otro día almorzaba con dos miembros de la AI que fueron los que sacaron el tema de esta invisibilidad). Ahora que hay multitud de blogs desde los que hablar, ellos quieren centralizarlo a una entidad única… y más fácilmente manipulable.
  • Ars y Canonical queriendo adaptar el panel de Gnome para meterle botones a redes sociales… en el camino se dificulta la integración de otro software con ese panel. Cada día me gusta menos Canonical.
  • Julen y el mensaje oficial de la navidad.
  • Schneier y los aeropuertos australianos devolviendo, al fin, algo de cordura a los controles de embarque.
  • Eduangi habla sobre las desafortunadas declaraciones de Eric Schmidt. El tema ha dado bastante que hablar.
  • Natalia resume y cierra la historia del falso hackeo a un diputado socialista del grupo de cultura (de verdad, ese ministerio no nos da ni un día de descanso) que, sin verificar poco ni mucho, usó su posición para poner a los medios a publicar sandeces.
  • Guerra Eterna y un video sobre cómo en Reino Unido cualquier excusa es buena para detenerte. Ahora, grabar en la calle… recuerden cuando nos reíamos de los rusos por no dejar a sus ciudadanos hacer fotografías.
  • Samuel Parra y la LSSI como arma de destrucción masiva de foros y blogs.
  • Vallesin y Google Chrome para Linux comportándose como Malware.
  • Juantomas y una enooorme biblioteca digital en portugués y bajo dominio público.
  • Error 500 y los cambios de privacidad en Facebook, ¿empujando a que des tu info en abierto?
  • Para cerrar, un enlace a unas fotografías asombrosas de una casa suiza construida enteramente bajo la colina (como la de Bilbo, sí, aunque algo más espaciosa).

Poco más, tengan cuidado ahí afuera, donde todos muerden.

Schmidt cínico, Schmidt falaz

Es el comentario de moda en los últimos días entre todos los que estamos atentos a cómo evoluciona nuestra privacidad en la red, y también entre muchos que no están tan atentos. Está en todas partes, pero yo lo vi primero en Quién vigila al vigilante.

Eric Schmidt (director general de Google) se ha descolgado con las siguientes declaraciones:

«Si estás haciendo algo que no quieres que nadie más sepa, es que estás haciendo algo malo. Si necesitas ese tipo de privacidad, la realidad es que los buscadores –incluyendo a Google– retienen esa información durante algún tiempo y es importante, por ejemplo, que todos en los EEUU estamos sujetos a la Patrioc Act y que es posible que esa información sea cedida a las autoridades.» (E. Schmidt)

La primera parte de su afirmación es falaz, y que lo diga él que puso el grito en el cielo cuando c|net (al que penalizó durante un año en las búsquedas) reunió en un reportaje información disponible sobre él e la red, es cínico. Para colmo, la segunda parte (escudarse en leyes injustas, nosotros tenemos Sitel que hace posible todo eso, por más atroz que parezca el modo en que se hace –y por más increíble que sea que esté amparado por la ley) es ruín.

Por cierto, un ejemplo de lo que los buscadores hacen con estos datos. Manda webs que encima este tío diga que los malos somos nosotros.

El precio que Yahoo! da a los datos de sus usuarios

Gran polémica se está levantando debido a la filtración de un documento en el que Yahoo! describe sus prácticas de venta de datos de usuarios. El documento se filtró desde Cryptome [PDF]. Desde Yahoo! han reaccionado en plan Streisand, demandando a la mencionada web [Demanda contra cryptome, PDF], por publicar documentos internos.

El cliente son los servicios de inteligencia de los EEUU., que (según se desprende del documento) pagan unos 30-40 dólares por datos como el correo electrónico y hasta 80 por todos los datos sobre un usuario. Recordemos que Yahoo! ya ayudó a identificar y encarcelar a usuarios chinos, entregando datos al gobierno chino (1, 2). Así que, como diría el del chiste: no estamos hablando del nombre, estamos hablando del precio.

No deja de sorprenderme que una compañía que llegó a ser el epítome de la web hace unos años demuestre tan poco conocimiento del medio. El documento se ha filtrado. Se acabó: ya es tarde para impedir que se replique en miles de webs y que todo el mundo lo lea. Demandar a la página sólo conseguirá dar más publicidad al asunto; un asunto al que Yahoo! no debería dar publicidad, porque demuestra lo que los más recelosos contra los servicios centralizados y el excesivo seguimiento de nuestra navegación web (por cierto, no olvidemos el acuerdo Facebook-Yahoo!, que equivale a vender esos mismos datos a Facebook por una cantidad más que elevada) venimos diciendo: nuestros datos valen bastante dinero y darlos por la cara no parece un trato demasiado justo.

Ya veremos en qué queda, pero de momento pongan los pies en el suelo (bájense de la nube, si lo prefieren así). Usar servicios web ajenos tiene un precio, está claro. Podemos admitir eso o negar con la cabeza, cerrando ojos a las evidencias (aunque ello no hará que desaparezcan).