La sociedad de control
La sociedad de control en 2009, y una bola extra
El otro día se publicaban las cifras de descargas durante 2009 de los libros de la colección Planta 29, en la que se incluye La sociedad de control.
En concreto, la versión digital libre y gratuita de La sociedad de control tuvo 13597 descargas. ¡Menudo exitazo! En junio las descargas eran 7500, así que el ritmo de descargas, lejos de decaer con el paso de la novedad, se ha mantenido a través de los meses hasta redondear una cifra que yo no habría imaginado de antemano. Agradable sorpresa, sin duda, que me llena de alegría.
Ahora la bola extra.
Picado ya en la curiosidad estadística, me dio por verificar las visitas recibidas por el blog en ese mismo periodo (el año 2009). Durante ese año fueron a parar a estas páginas 456.701 visitantes únicos absolutos, pasando de 33.692 visitantes únicos en enero 2009 a 49.177 en enero de 2010 (por comparar el mismo mes, en lugar de comparar enero contra diciembre).
Y, ¿todo esto qué? Pues la verdad: nada. Desconozco cuántos lectores tiene esta web vía RSS porque dejé de utilizar servicios como Feedburner ante el mal diseño de las herramientas de Google, pero sé que la gran mayoría de los que llegan a la web no son más que paracaidistas que llegan desde los buscadores el buscador y se marchan (creo) casi tan pronto como llegan. No me preocupa en absoluto: creo que aquí sigue habiendo el mismo grupo reducido de personas de siempre y que --con más o menos frecuencia-- se muestran en los comentarios, pero eso me encanta: es para charlar con esos pocos --y para ver si se me pegaba algo bueno-- que este blog se escribió siempre.
Y de camino lanzo la enésima advertencia: pronto, quizá muy pronto, volveré a tener más tiempo para el blog. Hasta entonces, posts ocasionales en esta página y más lecturas recomendadas en mi Feevy y en mi blogroll [todo bien visible en la barra lateral, aquí a la derecha]. Hagan turismo web, que no es tan caro, joder :)
[Ah, y aproveché un rato libre hace unos días para quitar la publi de AdSense, un pequeño paso para Google, un gran paso para mí.]
7500 descargas

Hacía mucho, mucho tiempo que no miraba cómo iban las descargas de La sociedad de control. (Hacía más aún que no daba el dato en público, pero es otra historia.) Lo he hecho ahora mismo y veo que vamos por las 7.509 descargas a día 7 de junio. Si contamos que perdí los logs de una semana por un pequeño problema técnico, serían algunas más.
Hale, ya vine a por mi ración de egotismo y me voy recontento. Mañana más sobre los temas de siempre.
Firmando libros sin miedo al futuro
El otro día os comenté que se canceló el plan de estar en la Feria del libro de Madrid, donde preferimos no estar porque no compartimos la visión que la organización tiene de la edición ni de su futuro.
Quería avisar que, si nada se tuerce, mañana estaremos firmando libros en El arte de las cosas, en pleno centro (Malasaña, Calle barco 37). Será entre las 11:30 y las 14:30. Habrá charla, vino natural y malo será que no haya algo para picar.
Nos vemos por allí.
Coherencia, boicots y planes cambiados
[El post me ha quedado algo largo, a veces es imposible explicarlo todo con concisión porque resumir elimina detalles imprescindibles. Disculpen las molestias.]
Aunque no lo había comentado, pues no me gusta hablar en público de planes que aún pueden volverse atrás, el próximo 7 de junio éste que os escribe iba a estar en la feria del libro de Madrid firmando ejemplares a los lectores que por allí pasaran a charlar con nosotros. Nosotros, porque íbamos a estar varios autores de la colección Planta 29.
Iba a estar. Ese plan ha cambiado.
Resulta que la feria del libro de Madrid ha denegado la participación al libro electrónico de su evento. Me enteré hace unos días gracias a Loretahur, aunque sin duda quien mejor describe el sentir de muchos de nosotros ante ese movimiento es Daniel Bellón (poeta, autor en papel y, aunque le cueste comprenderlo al gremio de editores, partidario del libro electrónico): «cada cual se suicida como quiere».
La sociedad de control está editado en papel y se puede comprar en librerías físicas, esa estúpida norma no nos dejaba fuera: pero no vamos a estar allí. Y, ¿por qué los autores de Planta 29 no vamos a estar allí firmando, si nuestros libros están editados en papel y esa regla no nos dejaba fuera? Por coherencia.
Aunque en este país enfermo y sin cura haya ministros tecnófobos que consideren asustante la existencia de libros electrónicos. Aunque el sector editorial demuestre esa misma tecnofobia con medidas (desacertadas) como ésta, en las que dan la espalda a la única posibilidad que tienen de salvarse, muchos autores no estamos de acuerdo.
Los editores, sin embargo, ya tienen veredicto: el libro electrónico es el culpable de sus males. Como los necios que son, cerrarán los ojos soñando que al abrirlos el libro electrónico ya no esté allí, no se preocuparán de cuidar el único mercado que tendrán dentro de unos años (el digital) y en ese intervalo el público habrá desarrollado su propia oferta. Y luego vendrán las quejas y las choreras. ¿En qué otra industria han visto eso?
Y no se crean: a mí me habria gustado estar allí, porque me habría gustado que el sector editorial abriese sus brazos al futuro. Porque uno es un autor orgulloso de su trabajo, porque tengo un libro en la calle que quiero que la gente se lea (¡qué cojones, para eso lo escribí! ¡es por eso que está en dominio público, para que lo lea aún más gente!). Me habría gustado estar allí porque sólo voy a los sitios donde estoy agusto. Pero hay que ser coherente: no vamos a estar en una feria que no es capaz de englobar todas las sensibilidades en torno a la creación literaria. No gasto un minuto haciendo nada en lo que no creo, y no creo en ese modelo del pasado. Quieren un corralito para ellos mismos, que se lo queden. ¿De qué sirve estar allí haciéndole las palmas a un gremio incapaz de mirar al futuro y solucionar sus problemas? El mismo gremio que luego exije el canon por bibliotecas y criminaliza el préstamo de libros porque va contra la licencia de uso.
No sirve de nada. Por eso tenemos un plan alternativo: el sábado día 6 habrá un acto de firma de ejemplares de los autores de la planta 29 en El arte de las cosas (Arte de las cosas). El cambio de fecha hace que aún no pueda confirmar mi asistencia, pero sí que estarán Juan Urrutia (El capitalismo que viene), así como Arnau Fuentes y David de Ugarte (De las naciones a las redes).
El arte de las cosas está en pleno barrio Maravillas (malasaña, pa entendernos), en la calle Barco. Esté yo o no (de hecho, con lo aburrido que soy en persona es bastante irrelevante), seguro que pasar por allí compensa el paseo, así que no lo dudéis ni un segundo.
Seguiremos informando.
En Actualidad Literatura
Álvaro Martínez de Actualidad Literatura me estuvo haciendo unas preguntas y el resultado lo podemos ver en la entrevista que han publicado conmigo.
Hablamos al hilo de La sociedad de control y los temas que trato ahí, pero también un poco sobre actualidad y algunas otras cosas. Si os interesa, no dejéis de echarle un ojo al resultado.
Una crónica tardía de la presentación
El acto de presentación de La sociedad de control se celebró en el Centro de Innovación del BBVA, en la plaza de Santa Bárbara (Madrid). Como ya apuntábamos el otro día y se comentó en la web de la Colección Planta 29, fue todo un éxito de asistencia.
Comenzamos en torno a la hora prevista (con algo de retraso), la sala estaba más llena de lo previsto. Se esperaban unas 30 personas y resultó que allí habíamos unas 45. ¡Bien! Y los asistentes no podían tener mayor relación con lo que allí se iba a hablar: a personalidades vinculadas a la defensa de los derechos civiles como Enrique Múgica (defensor del pueblo), el economista (y también autor de P29) Juan Urrutia, o la diputada socialista Lourdes Muñoz Santamaría, habría que añadir la presencia de activistas pro-software libre de la talla de Juan Tomás (anterior presidente de Hispalinux) o Fernando Acero. Había muchas más personas, siento no mencionarlos a todos, y por supuesto estaban Iñigo Lamarca (Ararteko, defensor del pueblo del país vasco) y Pablo Toja (director de Expasión Corporativa de BBVA), que tomaron la palabra durante la presentación. Claro, también estaban mis amigos (indianos y no indianos, como los intrópicos Arturo y Luís, Chuso y Solenne), siempre arropando (mil gracias, especial y egoístamente a los amigos, sin los que casi nada tendría sentido).
Una breve introducción de David de Ugarte dio paso a una breve presentación por parte de Íñigo, Pablo y yo mismo, en la que se comentó de nuevo todo lo que habitualmente comentamos por aquí: la necesidad de defender la privacidad (como un derecho necesario para mantener la libertad) por la vía legal, limitando los excesivos poderes del estado (mayor responsable y amenaza, en tanto que ansioso de ese monopolio de acceso a los datos) para hurgar en nuestra vida privada, porque de lo contrario nuestra privacidad está perdida.
Al finalizar estuve charlando con Radio Círculo, con Radio 3 y con Agora news. En cuanto tenga las pistas de audio las colgaré (al igual que haré cuando consiga -si lo hago- una copia del vídeo del acto), de momento sólo he tenido acceso a la conversación con Mari Trini Giner de Agoranews (también tras la presentación hablaron con Iñigo Lamarca). Actualización: Ya está el audio de la entrevista para 180º de Radio 3 (nos encontrarán a partir del minuto 43, preo si bajan hasta el 39 se llevan de regalo una canción de Wilco).
Os pongo el vídeo de Agoranews, hablamos un poco del libro y de uno de los temas que más preguntas despierta en relación a la colección Planta 29: la devolución al dominio público de las obras publicadas. Yo pienso que el hecho de que esto sea un gran tema de conversación y no una mera evidencia es un signo de la labor que tenemos por delante.
En fin, una charla muy interesante. Quiero agradecer a todos los que fueron, y también a los que no fueron pero desearían haber ido. Lo mismo que quiero aprovechar, porque nunca hago el hueco, para agradecer a los que se hicieron eco de la presentación y a los que en este tiempo se han hecho eco del libro en sus webs: ellos son precisamente la internet que soñamos, la de la gente que cuenta las cosas que quieren contar aunque jamás salgan en los periódicos. Y también agradecer a los que lo buscaron para leerlo (¡qué bueno es sentir que alguien te lee, joder!), pero también un agradecimiento especial a los que aún pudiendo bajarse el libro por la patilla deciden dejar algo en la gorra; da mucho ánimo ver eso (aparte de que, en un plano material, algún que otro librillo -mi mayor vicio- me voy pillando gracias a todos esos aportes, y hace mucha ilusión siempre, jeje). A uno le da por pensar que la economía del cariño tiene su hueco.
Y por ir acabando, pido disculpas a todos los que me habéis mandado ánimos y saludos vía comentarios y correos todos estos días. He andado muy desconectado y no os he podido contestar, pero ¡no os olvido!
Por el momento esto es todo, en los próximos días andaré quizá algo perdido, pero intentaré volver sobre el blog poco a poco. Pronto más y mejor, sobre los temas de siempre.
La ley Hadopi, la UE, la autoridad competente y la Sociedad de control
Ayer estuvimos presentando La sociedad de control. El acto (que comentaré mejor cuando tenga algunas fotos y quizá el vídeo del mismo) fue todo un éxito de asistencia (tanto en número como en el conocimiento y la representatividad social de los asistentes). Prometo un post sobre el mismo muy pronto.
Casi a la misma hora, en otro lugar, el consejo europeo y el parlamento europeo acordaban una postura común para aprobar la desconexión de usuarios de internet sin control judicial, con la excusa de los derechos de autor. Y por supuesto, aunque te echen vas a seguir pagando el contrato, que las telecos siempre ganan algunos euros. El mundo via Mercè Molist. La quadrature también habla de ello.
Censura. Pura y dura. Y nacionalismo falaz: resulta que todo eso se hace en defensa de la «economía nacional» (ya saben, lo de favorecer más a los artistas que al amplio tejido industrial e innovador necesario para que no nos vayamos al carajo en 15 años).
Se ve que, con todo retraso, el libro llega justo cuando más falta hace. La votación ya estaba prevista para el 5 de mayo, lo nuevo del acuerdo de ayer es que el europarlamento haya acordado una postura común con la Comisión, de forma que casi con total seguridad la directiva saldrá aprobada.

Y nosotros estaremos realmente jodidos en una Europa que en 2009 recuerda cada vez más a la Europa de 1930.
Para desgracia de todos, se acabó la fiesta: podemos seguir jugando a unirnos a grupos de mierda en Facebook, o podemos criticar alto y claro y reclamar donde de verdad se nos oiga lo que es nuestro: la libertad de comunicación sin que una entidad bajo el control del poder político decida cuándo enviarte al ostracismo y convertirte en un paria sin mediar ni siquiera la más mínima defensa judicial.




