What is Real, de Adam Becker

What is Real, Adam becker

Sigo aprovechando las fiestas navideñas para ir leyendo libros de esos que compro por encima de mis posibilidades y tengo acumulados en casa sin haberlos siquiera ojeado en demasía. En esta ocasión le ha tocado a What is Real de Adam Becker, un libro sobre física cuántica con un enfoque centrado en la filosofía de la ciencia y no tanto en el aspecto matemático del tema.

What is Real es un repaso a la historia de la física cuántica. No tiene ecuaciones, no es un manual de estudio de cuántica, para eso hay otros libros. Pero es muy didáctico y explica muy bien cómo se desarrolló la teoría de la mecánica cuántica, desde los primeros avances en el modelo atómico en los albores del s. XX hasta nuestros días.

El libro toma como eje para su relato la discusión entre quienes consideran que la mecánica cuántica es una teoría completa y quienes consideran que si bien es una teoría que funciona, tiene algunos fundamentos teóricos cogidos con pinzas y que no están suficientemente explicados. Mientras Niels Bohr es el representante más visible de los primeros, Albert Einstein viene a ser la voz más visible de entre quienes consideran que la teoría está incompleta.

Partiendo de ese aspecto, Becker repasa el siglo de progreso técnico y teórico en torno a la mecánica cuántica, en el que realmente ha habido poco avance teórico. Y partiendo de los argumentos de unos y otros hace un buen repaso del tema desde el punto de vista de la filosofía de la ciencia y cómo las tendencias dominantes en este ámbito colindante a la propia investigación fundamental en mecánica cuántica influyó (e influye) en el desarrollo y estancamiento de la misma. .

Una de las cosas relevantes aquí es también el cambio en el curriculum de los investigadores en física. Mientras a principios del s. XX los físicos tenían una amplia formación filosófica, con personas como Albert Einstein o Niels Bohr manejando con fluidez el pensamiento de Ernst Mach o Emmanuel Kant. A día de hoy, los físicos no suelen tener esta formación en filosofía y eso se traduce en una incapacidad para explicar el mundo, para convertir sus observaciones experimentales en teorías profundas. Hay muchas causas que llevan a esto, desde la hiperespecialización necesaria ante el crecimiento del campo de estudio al dominio estadounidense desde la segunda guerra mundial (decididamente más pragmático) frente al liderazgo científico y de pensamiento europeo. Reconstruir el puente que va de la física a la filosofía se presenta como algo necesario.

Ya en la parte final del libro se discuten avances en cosmofísica y computación cuántica, al hilo de campos científicos que a día de hoy persiguen profundizar en el marco de la teoría para explicar mejor sus propios resultados de investigación. Ahí el libro entronca muy bien con Programming the Universe, que ya comentamos en su día, que es un libro que en su día me pareció que tenía algunas ideas locas que, si bien me siguen pareciendo locas hoy, ahora puedo encajar mejor en el contexto más amplio.

En general, una lectura que me ha encantado y sirve para empezar este 2026 aprendiendo sobre algunos de mis temas preferidos. Ah, la historia de Georg Duckwitz la leí en este libro.

Georg Duckwitz, el diplomático alemán que ayudó a escapar a miles de judíos daneses durante la 2ª Guerra Mundial

Georg Ferdinand Duckwitz

Al poco de comenzar la segunda guerra mundial, la alemania nazi invadió Dinamarca.

Durante 3 años, las leyes contra los judíos ya vigentes en Alemania no se aplicaron en Dinamarca. Sin embargo, a finales de 1943, la SS ya tomaba posiciones en Copenhague, con vistas a aplicar las mismas políticas de deportación y exterminio que estaban aplicando en otros sitios.

Aquí es donde Georg Ferdinand Duckwitz entra en escena. Como diplomático alemán destinado en Copenhague filtró el plan a la comunidad judía varios días antes del inicio de la campaña de detenciones.

Cuando la SS fue puerta por puerta buscando judíos en sus casas y puestos de trabajo, se habían desvanecido.

Días después el gobierno sueco, neutral en la guerra, ofreció asilo a los judíos daneses. De los 8000 judíos que vivían en Copenhague se estima que el 95% logró escapar gracias al chivatazo de Duckwitz. Así fue como Georg Duckwitz salvó miles de vidas.

El software ante su momento WYSIWYG

El software en su momento WYSIWYG

Llevamos ya unos cuantos años trasteando con chatbots basados en Grandes Modelos de Lenguaje (LLM). Y, seamos sinceros, desde hace tiempo ya podíamos montarnos la típica aplicación chorra —o el script de usar y tirar.

Pero es este 2025 que estamos terminando el año en que el progreso empieza a ser, de verdad, bueno.

La seducción de La Era del Diamante

Es imposible no acordarse de La Era del Diamante de Neal Stephenson. Un libro que, por cierto, me gustó bastante. Ese futuro en el que, gracias a la tecnología, tejes al vuelo, de forma casi instantánea, todo lo que necesitas, me resulta hoy cada vez más familiar.

Si ahora mismo me enfrento a una aplicación pequeña y específica para automatizar alguna tarea recurrente, la puedo tener funcional en apenas unos minutos. Sin programar.

Y aquí viene lo interesante: incluso sabiendo que yo podría programar esa tarea con mis manos, el proceso manual me llevaría horas. Esta aplicación es solo para mí: no me importa que no esté superoptimizada, no necesito cumplir requisitos de accesibilidad universales, ni tampoco documentar su modo de uso al detalle para el resto de la humanidad. Es un hack personal, directo y al grano.

El software se Vuelve WYSIWYG

Con los LLM de 2025 —y recordemos esto: son los peores LLM que tendremos jamás, porque la cosa solo va a ir a mejor—, el software se convierte en algo mucho menos ceremonial que hasta ahora. Hay una nueva capa de abstracción en el stack, y el software convencional que todos conocemos va a ser producido con ella, del mismo modo que los documentos y hojas de cálculo son producidos con ese mismo software convencional.

Y hay analogías. Del mismo modo que no buceamos en el complejísimo XML de nuestras hojas de cálculo, tampoco vamos a bucear en el código de ese software que nos da el LLM y que sencillamente cumple su función. El software está teniendo su momento WYSIWYG (What You See Is What You Get).

Sí, aceptémoslo: el código que generen estos LLM será feo, ilegible, lleno de boilerplate y, probablemente, subóptimo en cuanto a rendimiento. Pero la ecuación es demoledora:

  • Te hace el avío y te permite avanzar.
  • Funciona rápido.
  • Hace diez minutos no existía y ahora te está solucionando esa tarea recurrente que te robaba tiempo.

El valor se traslada de la perfección del artefacto a la velocidad de resolución.

Si este primer cuarto de siglo ha estado marcado por Internet de forma indudable (os lo cuenta un niño de aquella última generación analógica que creció sin ordenadores ni Facebook), no tengo ni idea de cómo vamos a navegar el siguiente cuarto de siglo, pero estoy convencido de que nuestra relación con los ordenadores —y con la programación— va a cambiar de una forma que hará que el copy-paste parezca una técnica pretérita.

Lo que todo esto signifique para la estructura de nuestra sociedad, para la jerarquía del conocimiento y para el futuro de las necesarias competencias digitales, está aún por ver. Pero hablaremos de ello otro día.

[Imagen: creada por servidor de ustedes usando Gemini de Google.]

Es constancia, no motivación

Mucha gente dice que para hacer algo difícil y que valga la pena, necesitan estar motivados. O que la razón por la que no se aferran a sus metas es porque les falta motivación. Pero el ejército me enseñó que la gente no necesita motivación; necesita autodisciplina. La motivación es solo un sentimiento. La autodisciplina es: «Voy a hacer esto sin importar cómo me sienta». Rara vez a la gente le gusta hacer algo difícil. A menudo, lo que distingue a las personas exitosas de las no existosas es hacer aquello para lo que no se sienten motivados.

Rob K. Henderson, Troubled

La última vez que te pusiste a dieta no te faltó motivación, te faltó constancia. Probablemente te pasará lo mismo en enero si te apuntas al gimnasio para perder ese kilo de más que habrás engordado durante las fiestas navideñas.

Constancia. Perseverancia. Capacidad de esfuerzo, o de concentración, o de sacrificio si nos sentimos lingüísticamente épicos. O quizá tan solo sea autodisciplina, como la llama Rob Henderson, indudablemente influido por sus años de servicio en el ejército.

Ahí está la clave, no en la motivación. Motivación tenemos todos: ¿a quién no le va a gustar estar más flaco/fuerte/sacar adelante todos esos proyectos paralelos?

De Rob Henderson hemos hablado en alguna ocasión y sus creencias de lujo tienen entrada en nuestra pedia por ser un concepto relevantísimo para entender cómo se extienden ideas que terminan favoreciendo a los grupos sociales mejor situados a costa de los más desfavorecidos.

Justicia

No es libre el que obra por miedo al castigo, sino el que obra por amor a la justicia.

San Agustín

Hay que hacer las cosas que está bien hacer no porque nos puedan pillar haciéndolas mal, sino porque está bien hacer las cosas que están bien.

Recapitulando sobre el dinero en efectivo ahora que la UE vuelve a la carga para eliminarlo

Mujer preocupada por la eliminación del dinero en efectivo

La Unión Europea sigue lanzando globos sonda y dando pasos hacia la eliminación del dinero en efectivo. Ahora mediante el lanzamiento del euro digital. Una criptodivisa controlada por el Estado, o el club de estados que es la Unión Europea. Criptodivisa pero controlada por el banco central: tremendo combo. Es un tema que en este blog hemos tratado de vez en cuando. Si no lo hemos tratado más se debe no tanto a la falta de relevancia como al no tener demasiado que añadir. Al final el asunto se resume con concisión: eliminar el dinero en efectivo tendrá un efecto terrible sobre la libertad de las personas.

No es nada nuevo, en 2006 (sí, hace casi veinte años) ya recogíamos en estas páginas intentos de limitar su uso en la muy progresista Italia de Prodi. En 2008 nos hacíamos eco de la aspiración de VISA de eliminar el dinero en efectivo en el siguiente lustro (por suerte, no lo lograron, porque 2013 ya pasó).

Son solo dos casos, pero se observa el patrón: los grandes beneficiados de eliminar el dinero en efectivo son sus mayores partidarios, pues quedarían erigidos como mediadores de absolutamente todas las transacciones. Se trata, cero sorpresas, de el estado y la banca. No es casual, pues eso les daría una posición privilegiada a ellos, que podrían usarla en su interés particular.

Cuando en 2012 hablábamos de la bancarización de las pequeñas compras ya discutíamos aquello de que las empresas tecnológicas querían ser bancos, eso lo decíamos antes de normalizar que una cantidad creciente de pagos online se hagan con Google Pay y Apple Pay (Jerónimo Palacios). Ese artículo terminaba haciendo el necesario equilibrio entre la comodidad del usuario y su privacidad. Eso lo escribimos en 2012, muchos años antes de que Bizum, en esa ocasión sí, lograse ese triunfo para la banca.

Más recientemente, pero también hace algunos años, tocábamos el tema de nuevo en este blog. En 2017 hablamos sobre las implicaciones desde un punto de vista más directo: privacidad y libertad. En 2019 volvimos a actualizar el asunto, añadiendo lo aprendido en las diferentes lecturas a Jonathan Haidt sobre madurez y resolución de conflictos entre adultos. Si la relación de confianza básica para cualquier intercambio es delegada en el mecanismo de validación técnica de la transacción, o en el banco/estado que respalde dicho mecanismo, las consecuencias serán inmisericordes con los más necesitados. Acostumbrados a la mediación del datáfono, si el mismo no da el visto bueno al pago del pan, ¿seremos capaces de fiar el pan? Mi predicción es que sucederá con menos frecuencia que ahora.

Como siempre, el impacto es mayor cuanto mayor sea eso que la administración llama tu riesgo de exclusión. Para entendernos, los más afectados por estas medidas son los más pobres. Y sin embargo, se nos vende el final del dinero en efectivo como una medida de progreso. Contra la corrupción de los ricos. Y el que tal cosa afirma demuestra en una única forma que no sabe cómo funciona el dinero y que no sabe cómo funcionan los ricos.

Y si tras aludir a los más afectados sienten la tentación de pensar que no va con ustedes, permítanme comentarles que no no son los más pobres los únicos que deben preocuparse. En general, toda la población tiene motivos para estar en guardia frente a esta medida: la sustitución del dinero en efectivo por una criptodivisa controlada por los estados europeos acerca a la UE al modelo chino, tras lamentar no haber atraido a China al modelo europeo cuando hubo influencia para intentarlo (leverage, que dicen los ingleses) el declive de Europa es casi poético, con todo lo que implica en pérdida de derechos para la población en general.

[Imagen: generada con Gemini de Google, y mirando bien no sé por qué esta chica se preocupa por el final del dinero en efectivo si sus billetes son evidentemente falsos…]

Characteristics of Games, una mirada analítica y matemática a los juegos

No es ningún secreto que me interesan los juegos, sobre todo los juegos de mesa, pero no únicamente éstos.En su día comentamos el impacto positivo de los juegos de mesa en la salud mental. También, como aficionado al ajedrez, de un evento poco recordado: todo el mundo recuerda la primera vez que el campeón del mundo vigente de ajedrez fue derrotado por un ordenador (Kasparov contra Deep Blue) pero nadie recuerda a Ponomariov, el último campeón del mundo de ajedrez en ganar a un ordenador. Seguramente el último de la historia, no creo que los humanos volvamos a derrotar a un ordenador en esto. Un año, incluso, gasté una broma un 28 de diciembre sobre enfocar el blog en esa temática (spoiler: no coló).

Por eso he disfrutado tanto una mirada analítica al diseño y las características de los juegos, en su definición más amplia que podemos encontrar en Characteristics of Games, monografía escrita por George Skaff Elias, Richard Garfield; K. Robert Gutschera, y que algunas universidades estadounidenses usan como libro de texto para sus cursos de diseño de juegos; sí, tienen de eso y en tu universidad no tienen de eso.

¿Qué es un juego? Desde deportes como fútbol o una maratón a Magic: the Gathering, pasando por el escondite, el Monopoly y todo lo que os podáis imaginar entre medias.

Characteristics of Games es un libro que analiza metódicamente las características de los juegos, lo que los diferencia, el valor que le aportan estas características, los problemas que surgen cuando hay mucho o poco de estos elementos, o como mitigarlos. Hay juegos con más requisitos de habilidad, otros con más suerte, otros con mucho de ambas cosas, como el poker. Los hay que se dejan ver mejor, como el caso de los deportes o League of Legends. Con efecto de bola de nieve o mecánicas para equilibrar la partida hasta el final, ¿cuánto hay de negociación en un juego multijugador para lograr alzarse con la victoria? ¿Cómo se gestiona el fin de juego de los jugadores que ya no tienen opciones de ganar?

¿Qué es lo interesante de todo esto? La atracción seductora de todo esto, el guiño nerd, es que los juegos son intensamente matemáticos. Los juegos, como forma cultural, tienen una relación única con las matemáticas: con sistemas, estructuras, y números. Por eso este libro analítico sobre el tema me ha parecido tan profundamente disfrutable.

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