Actualizando las páginas de los libros

El fin de semana pasado empleé unos minutos en actualizar estéticamente las páginas de La sociedad de control y La neutralidad de la red.. Hasta ahora arrastraban el look and feel del anterior tema de este sitio, lo cual desentonaba con el estado actual de las cosas desde que migramos a Drupal 7 hace ya un añito. La verdad es que era algo que tenía pensado hacer cuando en su día añadí las descargas en epub. Próximamente habrá más novedades, permanezcan a la escucha :) Y díganme si hay algo roto (el debugging se paga en cañas, como siempre).

Ciudades inteligentes y seguridad, en el Diari de Girona

Cuando en medios no especializados se habla de Internet y se menciona la seguridad, las noticias suelen tomar un aire a medio camino entre la alarma indocumentada y el amarillismo más falaz. Y es una pena porque ello hace que palabras como «hacker» que deberían ir unidas a una nueva forma de concebir la vida y el trabajo como algo mucho más vivible y humano, acaben siendo vinculadas inevitablemente a delincuencia, para desazón de los hackers auténticos, como nos contaba Rudy Rucker en Bilbao.

Con la conversión de Internet en algo masivo, la Red «se domesticó», pero ese discurso sigue estando presente. Las descargas se vinculan a la pornografía infantil (y no a la superación de un viejo orden ya obsoleto), y la propiedad intelectual es más que nunca una excusa para el totalitarismo (algo que a los habituales de estas páginas ya no sorprende en absoluto) y la tecnología hace posible ciertos sueños represivos.

El Diari de Girona publicó hace unos días un especial dedicado a la seguridad en la Red al que tuve el placer de contribuir apoyando a Bruno Pérez (experto de estos temas) y Álex Ribas, coordinador del reportaje y muy interesado en estos temas, con quien tuve el gusto de charlar sobre Ciudades inteligentes, una metáfora en positivo de lo que las más de las veces no es sino la instalación sin orden ni concierto (y, por supuesto, sin control ciudadano) de un sinfín de sistemas de vigilancia. Por todo ello, y llámenme inmodesto, creo que el reportaje goza de un equilibrio que le falta a otros que leyeron y (desgraciadamente) leerán.

Plenummedia, Fundación Tripartita y la inmoral subvención de cursos sobre AdWords

Tijeretazos, recortes y amnistías fiscales. Ciencia, sanidad, educación. Todo polémicas pero, ¿hasta dónde llegan los recortes? Podemos discutir sobre su justificación o necesidad, pero está claro que hay ámbitos en los que el recorte debía ser más urgente que en otros. Pero vamos al grano, no pocas personas pusieron el grito en el cielo cuando se anunció que el gobierno recortaría dinero de las «partidas destinadas a las políticas activas de empleo». Con ese nombre, hay que ser senil para estar en contra de su existencia pero, ¿qué sucede cuando la entidad pública que los gestiona se dedica a gastarse el dinero de todos para favorecer a una empresa concreta?

Estos días, en diversos comercios del centro de Madrid (concretamente, de Malasaña, donde trabajamos en Cartograf) ha sonado el teléfono con una oferta curiosa: «Hola, llamo de Google» decía la voz que, por tamaña presentación, no puede sino despertar desconfianza. En realidad, como se puede imaginar, no se trataba de Larry Page en persona, ni siquiera de un empleado de Google. La realidad supera a la ficción. Al menos dos comercios del barrio han contactado con nosotros a este efecto: La bombonera de Barco y Bikram Yoga.

Llamaron de Plenummedia para ofrecer la grabación de un videorreportaje al asequible precio (sobre todo para un pequeño comercio) de 12.000 euros. Conociendo un poco el precio al que se hacen estas cosas y el objetivo real de Plenummedia está claro que es simple framing: el objetivo real es vender cursos gratuitos sobre uso de AdWords, que se ven aún más baratos tras haberte pedido 12.000 euros por algo que ni necesitas ni los vale.

Pero esperen, ¿he dicho gratuito? No, no hay «servicios públicos gratuitos». Todos y cada uno se paga con dinero del contribuyente y donde digo gratuito quería decir subvencionados por la Fundación Tripartita, ese ente público encargado de gestionar los fondos públicos para formación y políticas de empleo y mangoneado hasta el infinito por los sindicatos cuya élite vive alejada de la realidad de las personas de a pie.

Me entero de este asunto con el café del desayuno, pues Bianka Hajdu (que dirige todos los asuntos de formación en Cartograf), ha levantado la perdiz en su blog. Lean su post.

Y es que esa subvención para usar AdWords es parte de las «políticas activas de empleo», y se ve que todos los implicados en su gestión y gasto están tan concentrados en coger la pasta que ni siquiera tienen miramientos en ver a quién contratan los cursos que se pagan con el dinero de todos, ni cuáles son los fines de los mismos. Desde luego, pagar con el dinero que entre todos duramente pagamos mes a mes cursos gestionados por empresas que hacen publicidad engañosa («Hola, llamo de Google») destinados a crear rebaños de clientes de una empresa en concreto me parece inmoral. Tan inmoral como los cursos de formación para usar Microsoft Office «de toda la vida», otro clásico del despilfarro de dinero público para criar clientes de una empresa concreta.

La verdadera pregunta es, ¿se recortarán estos cursos o Plenummedia y la Fundación Tripartita seguirán gastándose impune e inmoralmente el dinero público en criar clientes para Google en lugar de dinamizar la amortajada economía en la que estamos inmersos? Ciertamente, este caso concreto habría que frenarlo cuanto antes, están gastándose el dinero de todos para hundir a las pequeñas empresas de Internet y sacarle las perras al pequeño comercio (dándoselas a La Empresa Del Buscador Del Que No Podemos Huir).

Panopticón, la vida (¿privada?) como producto

Me escribe Ane Aranburu para contarme que ha publicado «Panopticon, la vida privada como producto», un proyecto de final de carrera que, según me cuenta, se inspira en La vida privada como producto, uno de los posts míos que (por desgracia) más vigentes siguen. A mí me ha encantado esta suerte de mutación transmedia de la idea que además toma el nombre de la famosa cárcel perfecta ideada por Jeremy Bentham cuya lógica de diseño para el control se extendió durante la era industrial a escuelas y fábricas.

Tecnologías de control

«I don’t care how difficult fascism (yes, I understand the severity of the word, know its history, and chose it accordingly) makes my life. I will fight, take it, or flee. But I am NOT jumping through their loop. And I will not keep quiet.»

Jorge Cortell, hablando de las consecuencias de hacer opt-out ante las medidas de control.

Léanse el post en el que relata lo bien que se lo hicieron pasar en el aeropuerto de Atlanta cuando decidió que prefería evitar el escáner «opcional» de cuerpo completo.

Ubuntu 12.04 beta 2 con Intel GMA 500, esta vez sí

Ubuntu

¿Hay alguien ahí afuera que siga teniendo un portátil con una tarjeta gráfica Intel GMA 500? Se trata de una tarjeta gráfica ya antigua, poco potente pero por ello presente en multitud de portátiles de bajo coste. Y usarla con Linux ha sido una odisea desde que salió al mercado. Hace ya muchos meses se anunció que comenzaba el desarrollo de un driver libre para esta tarjeta, de cara a la inclusión del mismo en la versión 3 del kernel Linux, aparecida hace ya unos meses. El driver se retrasó y no sorprendió a nadie… pero ahora tenemos buenas noticias: salvo un problemilla (cuya solución detallo abajo) durante el primer inicio tras la instalación, está todo OK.

Para los que no estén familiarizados con la historia, configurar la GMA 500 bajo Maverick fue una odisea y bajo Natty la situación fue aún peor. Por ese motivo, en ese portátil he venido usando Maverick desde que salió, sin posibilidad de hacer upgrade del sistema operativo.

La buena noticia es que en Ubuntu Precise, que saldrá liberada dentro de apenas 3 semanas, esta tarjeta funciona casi «de serie». Y digo casi porque aún quedan algunos detalles que pulir, pero vista la situación anterior es casi irrelevante. Decir que lo que cuento está basado en mi experiencia con Ubuntu Precise (12.04) Beta 2 (por aquí algo más sobre las novedades de la nueva versión). Al grano:

  1. En mi caso hube de descargar Precise Beta 2 para instalación Alternate, sin entorno gráfico. Si bien el sistema arrancaba el Live CD, había algún problema a la hora de finalizar la instalación así que me decidí por la versión con el instalador clásico de Debian y todo sin problemas.
  2. Aún así, al reiniciar tras la instalación lo que se obtiene es un sistema funcional… y una pantalla de inicio de sesión completamente negra. Problema para el que tenemos solución.
  3. Con la pantalla completamente negra, pulsamos CTRL + ALT + F1 para iniciar sesión mediante línea de comandos.
  4. Una vez iniciada sesión tecleamos sudo service lightdm restart.
  5. Ahora estamos ante la pantalla de inicio de sesión habitual. Iniciamos sesión normalmente, y ya casi hemos terminado.
  6. Abrimos la terminal de comandos y editamos el archivo /etc/default/grub con poderes de administrador. Para ello usamos el comando sudo gedit /etc/default/grub (sirve cualquier editor de texto sencillo, pongo Gedit por comodidad para el usuario mayoritario). En ese archivo buscamos la línea GRUB_CMDLINE_LINUX_DEFAULT=”quiet splash" y la reemplazamos por GRUB_CMDLINE_LINUX_DEFAULT=”console=tty1".
  7. Actualizamos la configuración de grub con sudo update-grub o sudo update-grub2, lo que se adapte a nuestro sistema.
  8. Listos. Tenemos nuestra Intel GMA 500 configurada bajo Ubuntu Precise 12.04, y cuando arranquemos nuestro ordenador en el futuro éste arrancará normalmente.

Debo decir que me he alegrado bastante de este avance, porque Maverick quedaba sin soporte para bugs y fallos de seguridad precisamente con la salida de Precise, así que la cuenta atrás había comenzado. Debo añadir que es una pena que el software libre no goce del mismo soporte que otros sistemas operativos por parte de los fabricantes de hardware. Pero claro, ¿de qué nos vamos a sorprender en los tiempos que corren?

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