«No dudes jamás de que un pequeño grupo de ciudadanos clarividentes y comprometidos puede cambiar el mundo.»
– Margaret Mead
¿Una nueva reforma de la LPI? La admisión de un fracaso
¿Qué pensarían si menos de 3 años después de la última, polémica, criticada reforma de la Ley de Propiedad Intelectual el ejecutivo iniciara los trámites para actualizarla? ¿No creen que es inevitable oler el fracaso de la última reforma? ¿No creen que es inevitable pensar que la ley ha debido de funcionar muy mal para que ya estén pensando en parchearla?
Hay otra opción, (casi) siempre hay otra opción. La otra opción, aún menos amable, es pensar que menos de tres años de hacer una ley de propiedad intelectual al servicio de los lobbies, el Estado anda de nuevo moviendo los hilos para endurecerla. Vamos: pensar que el motivo del parcheo no es que haya funcionado mal, porque eso les dé igual, sino que a pesar de que la ley ya les trataba como a marajás de oriente hay quien quiere más.
Y no es coña, la última (y negrísima) LPI fue aprobada en junio de 2006, y los trámites para formar una comisión parlamentaria que comience a estudiar modificaciones a esa ley ya se han iniciado. En concreto, se iniciaron en junio de 2009 (ver el documento en PDF, que descubrí en el blog de Andy Ramos a la par que descubría este plan de reforma de ley).
Y podría pensarse que la ley ha funcionado tan mal (porque ha sido) que van a acoger algunas de las medidas que desde hace años está exigiendo el movimiento por la devolución (al que este blog está adherido), pero hace ya mucho que entendimos que el Estado enfoca la restricción de copia como una herramienta de control [aprovecho para recordar que hay libros que hablan sobre ello] y más bien me temo que algún grupo de presión está tensando al gobierno para que vuelva a darle dádivas y favores.
¿La prensa? ¿El mundo del cine? ¿La SGAE? ¿Cedro? Quién sabe, todos sirven porque el Estado sólo necesita una excusa: al final la herramienta (legal o técnica amparada por una ley) que te prohíbe copiar música será la que te impida copiar contenidos de otro tipo. El objetivo último es dificultar que podamos emitir información libremente, para devolver una estructura piramidal (y controlada) al flujo de información. Ya hablamos de ello en su día.
Con la prensa metiendo miedo de antemano, e incluso con Associated Press pensando en meter DRM a sus noticias, está claro que esta reforma de la LPI (la anterior ya minó el PressClipping –1 y 2-) va a dar mucho que hablar. Sin duda será un tema a seguir; y sin duda aquí le prestaremos la atención que nos merece.
Por cierto, la anterior reforma de la LPI fue aprobada con el voto favorable de los principales grupos de la cámara: PSOE, PP, IU, CiU, … No sabemos qué sucederá ahora, pero antes de saltar con partidismos paletoides, tengan eso muy en cuenta. Aquí nadie está de nuestra parte.
Microsoft, Yahoo! y la crónica de una muerte anunciada

Hace cosa de un año y medio, un terremoto informacional sacudió la red: Microsoft lanzaba una OPA sobre Yahoo!, el segundo pez del acuario web pretendía comerse al tercero.
Tras rechazar, aceptar, y anunciar que iba a meditar la oferta una vez más en un número de ocasiones que a la mayoría hizo perder la atención en el asunto, ahora tenemos el siguiente paso en firme de aquella, en el que Microsoft y Yahoo! firman un acuerdo de cooperación en búsquedas que posiblemente no va a convertir a ninguno de los dos en líderes del sector, pero confirma que la muerte de Yahoo! como actor de primera línea en la internet global era una evidencia apenas falta de confirmación.
Los términos del acuerdo los leímos via GigaOM:
- El acuerdo es a 10 años.
- Microsoft proveerá el buscador por defecto en todos los sitios de Yahoo!
- Yahoo! cederá el 12% de los beneficios generados por publicidad en sus webs a Microsoft durante los 5 primeros años, y previsiblemente algo más -desconozco si está fijado o lo habrán de fijar llegado el momento- en los 5 últimos.
Básicamente, Yahoo! va a subcontratar el buscador de Microsoft y recibir pasta por ello. Los beneficios, toda vez que Y! va a compartir parte de los ingresos publicitarios de sus webs con Microsoft (reduciendo el flujo de caja efectivo) vendrán vía reducción de costes. Pongamos: dejando de poner recursos económicos en el desarrollo de un buscador que no van a estar utilizando (tienen subcontratado el de Microsoft para los próximos 10 años). Se supone que Yahoo! va a seguir desarrollando su buscador, pero una compañía que necesite maquillar sus cuentas no hará una gran inversión en un intangible como es el desarrollo de un producto que no está siendo usado y del cuál no dependen los beneficios a corto y medio plazo (10 años), así que en mi condición de escéptico, voy a dudar de que ese desarrollo se haga al nivel necesario.
El acuerdo tiene multitud de pequeños aspectos, pero la principal conclusión se obtiene por comparación de lo que ya sucedió a Yahoo! hace una década.
Muchos no lo recordarán, pero la internet de los 90 Yahoo! era un macrodirectorio al que todo el mundo acudía en búsqueda de webs [esto sí lo recuerda todo el mundo, no se pongan así, es la siguiente frase la importante]. Cuando los buscadores como tales, y no como meros directorios, emergieron, Yahoo! también comenzó a desarrollar el suyo. Pero poco tiempo después decidió subcontratar el buscador a una, entonces casi desconocida, compañía… llamada Google.
El resto es historia: cómo Yahoo! perdió la oportunidad de desarrollar un buscador que compitiera con Google, que aprovechó el tirón para depurar su sistema y convertirse en el gigante que ahora es. (De hecho, hace un año se rumoreó un anuncio en la misma línea que el anunciado hoy con Microsoft, aunque de infinito menor calado, con Google y ya dijimos que si Yahoo! aceptaba eso, iba directo al cadalso de los condenados.)
Sabiendo eso, resulta fácil imaginar cómo de duro ha debido ser para los actuales directivos de Yahoo! firmar un acuerdo de este tipo con Microsoft: Yahoo! va a pasar dos veces por el mismo calvario, sólo que esta vez las consecuencias serán más duras para la compañía y para todos nosotros, que veremos cómo la red se concentra aún un poco más, una red en la que cada vez más la infraestructura se usa como ventaja competitiva (de ahí estas estrategias de concentración), algo que a los simples usuarios de la red nos deja en franca desventaja.
El gobierno francés nos la quiere dar con queso

Lo más interesante que he leído hoy nos lo cuenta Eva en ¿Quién vigila al vigilante?:
El gobierno francés, capitaneado por su ministro de defensa (!!) se ha auto-adjudicado la tarea de redactar los derechos humanos, versión digital
…
Si ellos se están poniendo a redactar estas cosas, es hora de que nosotros hagamos la versión que sí es compatible con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Está claro que de los autores de Hadopi, de un gobierno capitaneado por un obseso del control como es Nicolas Sarkozy, no va a salir un texto que haga justicia (actualizando a nuestros nuevos tiempos) uno de los textos más importantes que se escribieron durante el s. XX: La Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Algunos blogs en francés de los que por aquí seguimos habitualmente ya hablaron del tema hace unas semanas, pero me van a disculpar la baja actividad de estas semanas (seguro que ya la han notado).
Microsoft con las manos en la masa

Esta semana Microsoft sorprendió a muchos liberando bajo licencia GPL el código fuente de algunos drivers. Podemos leer la nota de prensa al respecto en la web de Microsoft (vía Alkar en Genbeta).
Las reacciones al respecto no se hicieron esperar: desde los que analizan los objetivos en segundo plano de este anuncio, otros muy críticos, otros como Linus Torvalds criticando a la par a los partidarios del Software libre (y no tanto Código abierto) como a los críticos con Microsoft, aunque libere drivers con licencia GPL. Según Linus, «esos grupos son unos extremistas». [Linus, no nos pongas nombres.]
Ahora todo indica a que Microsoft ha liberado sus controladores HiperV (usado para conexiones de redes) tan sólo porque se encontraba violando la licenica GPL con ese código y quería, tan sólo, evitar futuras denuncias (The Register). Imagino que, toda vez la violación había sido descubierta y uno de los desarrolladores al cargo del proyecto (Greg Kroah, Novell) había sido preguntado al respecto, todo debió ir bastante suave dada la especial relación existente entre Novell y Microsoft. Digamos que, más que nada, debían estar viendo la denuncia en el horizonte y por eso han movido esta ficha.
Y está bien, oiga, que Microsoft también respete las licencias alguna vez. Está bien que se apliquen el «show me the code» en lugar de decir que Linux viola sus patentes sin aportar pruebas, pero que organicen un circo para cubrirse de gloria cuando lo que están es tapando sus vergüenzas a última hora para evitar males mayores, y que la gente le haga las palmas, es una mezcla de teatro mezclado con reality show que no me gusta nada.
Y será que hoy estoy por llevarle la contraria a Linus, pero lo que menos me gusta son las palmas sin reflexión, porque Microsoft monta un circo cada dos semanas y que monten uno nuevo para esto ya no sorprende a nadie.
No me pongas nombres
«No es un discurso antisistema, sino consciente del sistema.»
– Gonzalo Martín, en su blog.
(dicho a cuenta de Facebook y de lo débil de nuestra posición frente a los nodos que centralizan la red).
Pero seguro que es aplicable en muchos otros ámbitos. Lo de antisistema, o radical, o extremista, o paranoico se usa a menudo como falacia ad hominem para restar credibilidad al que te lleva la contraria. Argumentar que simplemente se ha tomado consciencia de una situación me parece un enfoque defensivo, pero triste y necesariamente útil, visto lo visto las hostias que nos caen cada vez que alzamos la voz.
El affair Amazon-Orwell, una perspectiva necesaria
En todas partes habrán podido leer estos días acerca de cómo Amazon decidió borrar de forma remota a todos sus clientes dos libros debido a que el editor con el que Amazon tenía el acuerdo de comercialización quiso cambiar las condiciones. Los libros en concreto eran de George Orwell, crítico escritor cuyas obras más reconocidas son dos alegatos anti-totalitaristas: Rebelión en la granja y 1984 (de cuya publicación, por cierto, se cumplieron recientemente 60 años). Esta última inspira y ha inspirado a todos los que en algún modo ven cómo desde el poder no se vislumbran las tecnologías como una herramienta que debe apoderar a los ciudadanos sino como una fuerza de control.
La noticia tiene unos días y ya salió antes includo de un pequeño viaje que he realizado, pero no tuve tiempo de comentarla. Si quieren algunas referencias al respecto les dejo con Antonio Ortiz, el aviso breve de David de Ugarte, la reflexión de Jomra o el enlace a Rebelión que nos pasó Darío en un comentario al post anterior.
Se ha armado un gran escándalo con opiniones por todas partes que denuncian la actitud prepotente de Amazon borrando remotamente a sus clientes algo que habían pagado, de si pone a los editores por encima de los clientes y otras críticas en la línea «Amazon malo».
Amazon malo. Y tienen razón, pero ¿es eso nuevo? ¿Acaso no lo sabían ya antes de pagar por esos libros? Hagan algo de autocrítica, por favor. Mi artículo del 20 de noviembre de 2007 sobre el Kindle de Amazon se titulaba Amazon, Kindle, DRM y el derecho a leer.
De ese artículo me autocito lo siguiente:
Por eso me llama la atención que haya quien se lance a aplaudir el nuevo juguete de Amazon. Un lector de libros electrónicos con el que más que comprar libros, los licencias.
…
Conmigo que no cuenten, a mi me gusta cambiar libros con mis amigos. Y compro más de los que puedo leer, pero al menos puedo hacer con ellos lo que quiero, no lo que Amazon no me prohíba hacer.
Repito: esto se veía venir, y los que se pararon a pensar o leyeron en los sitios adecuados ya lo sabían.
Quiero decir:
- Amazon es una empresa que ya ha solicitado patentes de software de lo más chungo, que intentó en su web cobrar diferentes precios a diferentes clientes (como pudimos sber en su día gracias a El economista camuflado) en función de lo que ellos creían que ese cliente estaría dispuesto a pagar.
- Amazon permite descargar libros plagados de DRM a un dispositivo hipercerrado en el que no puedes hacer nada NADA para lo que Amazon no te haya dado permiso. (Pagas el dispositivo pero, ¿te obedece a ti? Claro que no: obedece a Amazon, por eso te borra libros a distancia; es por eso que le meten DRM.)
- ¿Es que a estas alturas no hemos entendido ya lo que significa apostar por dispositivos cerrados y por contenidos plagados de DRM? Pues qué quieren que les diga: no es algo nuevo esto del DRM (el primer día de Google Video avisé de eso, un año y medio después Google y el DRM me daban la razón). Justo lo que ha sucedido ahora.
Está claro que el resultado de la inclusión de DRM es siempre muy predecible, a estas alturas todos lo deberíamos saber. Así que si quieren repetir la historia, adelante. No soy yo quién para decirles que no. Pero luego no llamen a las buaaaambulancias cuando Amazon les borre los libros de forma remota.
La primera vez que te engañan es culpa del que miente, la enésima vez que pagar por contenidos con DRM sale mal para el que paga, la culpa es del que paga. Cada euro que gastas apoya algo, ¿sabes bien qué estás apoyando? Yo recomendaría no pagar por contenidos con DRM, pero si alguien quiere hacerlo pues que lo haga pero, cuando todo salga mal, que no digan que no lo sabían.
