¿Una nueva reforma de la LPI? La admisión de un fracaso

¿Qué pensarían si menos de 3 años después de la última, polémica, criticada reforma de la Ley de Propiedad Intelectual el ejecutivo iniciara los trámites para actualizarla? ¿No creen que es inevitable oler el fracaso de la última reforma? ¿No creen que es inevitable pensar que la ley ha debido de funcionar muy mal para que ya estén pensando en parchearla?

Hay otra opción, (casi) siempre hay otra opción. La otra opción, aún menos amable, es pensar que menos de tres años de hacer una ley de propiedad intelectual al servicio de los lobbies, el Estado anda de nuevo moviendo los hilos para endurecerla. Vamos: pensar que el motivo del parcheo no es que haya funcionado mal, porque eso les dé igual, sino que a pesar de que la ley ya les trataba como a marajás de oriente hay quien quiere más.

Y no es coña, la última (y negrísima) LPI fue aprobada en junio de 2006, y los trámites para formar una comisión parlamentaria que comience a estudiar modificaciones a esa ley ya se han iniciado. En concreto, se iniciaron en junio de 2009 (ver el documento en PDF, que descubrí en el blog de Andy Ramos a la par que descubría este plan de reforma de ley).

Y podría pensarse que la ley ha funcionado tan mal (porque ha sido) que van a acoger algunas de las medidas que desde hace años está exigiendo el movimiento por la devolución (al que este blog está adherido), pero hace ya mucho que entendimos que el Estado enfoca la restricción de copia como una herramienta de control [aprovecho para recordar que hay libros que hablan sobre ello] y más bien me temo que algún grupo de presión está tensando al gobierno para que vuelva a darle dádivas y favores.

¿La prensa? ¿El mundo del cine? ¿La SGAE? ¿Cedro? Quién sabe, todos sirven porque el Estado sólo necesita una excusa: al final la herramienta (legal o técnica amparada por una ley) que te prohíbe copiar música será la que te impida copiar contenidos de otro tipo. El objetivo último es dificultar que podamos emitir información libremente, para devolver una estructura piramidal (y controlada) al flujo de información. Ya hablamos de ello en su día.

Con la prensa metiendo miedo de antemano, e incluso con Associated Press pensando en meter DRM a sus noticias, está claro que esta reforma de la LPI (la anterior ya minó el PressClipping –1 y 2-) va a dar mucho que hablar. Sin duda será un tema a seguir; y sin duda aquí le prestaremos la atención que nos merece.

Por cierto, la anterior reforma de la LPI fue aprobada con el voto favorable de los principales grupos de la cámara: PSOE, PP, IU, CiU, … No sabemos qué sucederá ahora, pero antes de saltar con partidismos paletoides, tengan eso muy en cuenta. Aquí nadie está de nuestra parte.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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