No me pongas nombres

«No es un discurso antisistema, sino consciente del sistema.»

Gonzalo Martín, en su blog.
(dicho a cuenta de Facebook y de lo débil de nuestra posición frente a los nodos que centralizan la red).

Pero seguro que es aplicable en muchos otros ámbitos. Lo de antisistema, o radical, o extremista, o paranoico se usa a menudo como falacia ad hominem para restar credibilidad al que te lleva la contraria. Argumentar que simplemente se ha tomado consciencia de una situación me parece un enfoque defensivo, pero triste y necesariamente útil, visto lo visto las hostias que nos caen cada vez que alzamos la voz.

Una respuesta a “No me pongas nombres”

  1. Útil. Que es lo mismo que práctico. Pero no creo que quiera decir resignado. En realidad, “práctico” me parece una palabra hermosa que se mira con suspicacia porque lleva implícito que existe una limitación previa. Y hay tan pocas cosas realmente prácticas que si se consigue que una lo sea, ya es mucho.

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