Quizá sean old news para los que disfrutéis de más conexión de la que yo tengo estos días, pero no podía dejar de comentar la bomba que desde hace dos días sacude al mundillo más techie: Nokia abandona Symbian y MeeGo para adoptar Windows Phone 7 (el nuevo Windows Mobile) en sus teléfonos. Al parecer, Microsoft pagará a Nokia cientos de millones de euros (cantidad no concretada aún), y es que parece que ha habido una negociación a tres bandas en la cual Google apostó alto para impulsar Android y Microsoft no pudo menos que subir la puja para llevarse el gato al agua. El nuevo presidente de Nokia US es un antiguo directivo de Microsoft.
Si tengo que hacer una valoración, ésta es negativa: con todos sus defectos, MeeGo era la mejor opción en lo que son sistemas operativos para móviles tanto por apertura (licencia tipo Apache) como por libertad y potencia para los usuarios. Verlo abandonado no es ninguna sorpresa, ver cómo Nokia se echa en los brazos de Microsoft, el mal hecho carne, no puede dejar más que un regusto amargo en la boca de los que somos amantes confesos del software libre y llevamos tanto tiempo esperando la llegada de un linux real al interior del gadget que más tiempo llevamos encima. No parece que a corto plazo vayamos a tener un sistema que dé a los usuarios más control que el que ofrece Android, ese mal menor.


