Conferencia sobre Drupal

Conferencia sobre Drupal

Conferencia sobre Drupal

Hace un par de semanas participé como ponente en T3chFest, encuentro organizado en la Universidad Carlos III de Madrid y ni avisé por adelantado en este blog ni dejé el link a las diapositivas. Ambas cosas voy a intentar arreglar hoy.

Avisar a toro pasado está un poco feo pero mejor esto que nada. En su día saqué un post breve en Cartograf sobre este asunto y posteriormente dejé mi presentación (preparada con impress.js) accesible directamente desde el navegador.

Podéis ver las diapositivas desde aquí mismo, la charla se titula Drupal: qué, por qué, cómo, y sobre todo cuándo utilizarlo.

Bocados de Actualidad (182º)

Ha costado mucho, dos meses, acudir por primera vez a esta cita de los domingos. Entre la última ronda de Bocados (diciembre de 2013) y ésta se ha presentado el nuevo proyecto de Ley de propiedad intelectual que pretende introducir el llamado «Canon AEDE» (mal llamado tasa Google). La ronda centésima octuagésima segunda se ha hecho de rogar, pero aquí la tenemos, y nos llega al ritmo de Horisont, que estuvieron paseando su rock y sus melenas escandinavas por Madrid hace sólo unos días.

Aquí van los enlaces:

Primer bloque, sobre la ley de propiedad intelectual (sólo algunos, leí mucho sobre este tema):

  • Post en el blog de Menéame, uno de los sitios potencialmente afectados.
  • Enrique Dans y el canon de la SGAE igualito al propuesto canon AEDE.
  • ¿Afectaría la nueva LPI a redes descentralizadas y distribuidas tipo Pump.io? Un buen hilo en los foros de este blog.
  • Genbeta y si tienes un blog también te afecta.

Segundo bloque, más general en la línea de siempre:

  • Diario Turing y cómo es la experiencia de autopublicarse en Amazon.
  • Un paseo por los avisos de cookies de diferentes webs, qué dicen, cuándo están cargando cookies. Por Bianka Hajdu.
  • Agustín Benito acerca del espíritu de la innovación en el software libre, al hilo de la adopción de systemd por parte de algunas grandes distribuciones de GNU/Linux que aún no lo habían adoptado (como Debian, y en consecuencia sus derivados como Ubuntu).
  • Por qué las empresas energéticas no experimentan tanto como las de Internet, en GigaOM.
  • Julio Alonso y los medios dominantes del mañana en Estados Unidos.
  • En Flowing Data recogen un vídeo que cuenta la historia de cómo se desarrolló R.
  • Todo acerca de implementar servicios RESTful con Drupal 8, en Drupalize.me. También sobre Drupal, cómo disfrutar algunas ventajas de Drupal 8 en tu actual Drupal 7, en el blog de Cartograf.
  • Aitorciki acerca de Python 3 y su no-adopción por parte de los desarrolladores.
  • Cory Doctorow sobre DRM, fallos en el mundo digital, y fallar lo mejor posible.
  • Inside Intercom y por qué es muy complicado añadir nuevas funcionalidades a software que ya tiene usuarios.
  • Schneier y el desigual reparto de la riqueza como un problema de seguridad. Sobre desigualdad, la Harvard Business School se pregunta si el aumento de productividad provoca un aumento de la desigualdad (no de la pobreza, pero sí de la desigualdad).
  • En Cartograf liberamos un plugin para WordPress que sirve para cumplir la ley de cookies española.
  • Matt Mullenweg en su blog recoge cuatro libertades enunciadas antes que las de Stallman, no van sobre software, y son igualmente importantes.
  • Ricardo Galli y «arde Twitter», sobre esa necesidad de muchos periodistas por inventarse titulares facilones.
  • En bici por Madrid reclama el carril bus para las bicis.
  • Learning by shipping y por qué un primer fracaso al presentar un producto no es (casi nunca) definitivo.
  • El blog salmón y loterías asociadas a los tickets de compra para combatir la corrupción.
  • Manel Guerra y pagando dos veces, hilo de Facebook y WhatsApp.
  • Aaron Swartz y cómo conseguir un trabajo como el mío, una oda a la ética hacker.

Sin más, os dejo con The Unseen en directo, de los suecos Horisont con quienes disfrutamos esta semana en directo.

Esto es todo por ahora. Hay más enlaces en los marcadores de Cartograf (aquí, el feed RSS) y alguna cosa también comparto en Twitter. Pueden también leer este blog directamente en su correo, suscribiéndose desde la barra lateral.

Como de costumbre, enlaces o idea tangenciales son bienvenidos en comentarios, y además están los foros para debatir mucho mejor que en cualquier «timeline». Buen domingo :)

Aunque pagues por ello, todavía eres el producto

Apps

Apps

Una de cifras rápidas.

  • El servicio de WhatsApp cuesta unos 80 céntimos al año. Pero, por hacer las cuentas rápidas, voy a suponer que el coste es un 25% más y redondearlo a 1 euro al año.
  • Se estima que WhatsApp tiene 450 millones de usuarios. Pero, por hacer las cuentas rápidas, voy a suponer que sean un 10% más y sean 500 millones de usuarios.
  • Facebook pagó ayer 13 mil millones de euros por WhatsApp (Xataka), que en el pasado dijo (golpes en el pecho mediante), que jamás pondrían publicidad. (El contenido de ese enlace a la web de WhatsApp podría cambiar pronto, sospecho.)
  • Si la valoración de WhatsApp obedeciese al valor de las cuotas por servicio que pagan sus usuarios, harían falta más de 20 años (otra cuenta rápida tirando por lo bajo) para recaudar esa cantidad de dinero aún en el caso de que todos los usuarios decidieran pagar (y a nadie se le escapa la polémica que generó la medida de cobrar el servicio, ni que el reciente ascenso de Telegram está más vinculado a la gratuidad que a lo libre y lo seguro).

Así, la única conclusión posible es que incluso en los servicios de pago, el verdadero producto siguen siendo los usuarios y sus datos. Es hora de revisitar eso de si no pagas por ello no eres el usuario sino el producto.

Lo cierto es que tus datos son siempre el producto. (yo, tú, él, nosotros, vosotros, …) eres siempre el producto.

La revolución industrial de nuestro tiempo la hacen los datos de los usuarios, como dijimos hace ya un largo lustro, en 2008: tu vida privada es el producto.

Si está en la nube, no es tuyo

Cómo tener tu propio servidor de correo electrónico con tu propio dominio, parte 1, en Ars Technica:

¿Por qué batallar con dragones de tiempos pasados para tener tu propia solución de e-mail?

Te explicaré por qué, porque si está en la nube, no es tuyo.

Un tema interesante, por una parte, es probable que ninguna compañía garantice la integridad (segudidad, entiéndanme) de tu correo electrónico tanto como Google. No sólo porque posee enormes expertos en seguridad, sino porque incluso un gran experto tendría problemas manteniendo el servicio de un único servidor en caso de un ataque.

Por supuesto, la cuestión viene a raiz del precio en la autonomía que tenemos (si en GMail cambian la interfaz, pues a tragar). Y por supuesto, después de que Snowden el año pasado hiciera mainstream lo que por aquí veníamos avisando años, la cuestión es: ¿puedes confiar descuidadamente en cualquiera de esos proveedores de correo gratuito «en la nube»?

Bola extra: no es tu perfil en Facebook, es el perfil de Facebook sobre ti.

Un Hacker News en español, hecho con Discourse

VS Foros

Llevaban mucho tiempo Diego Mariño y David Bonilla tonteando (hypeando, más bien) con un hipotético #ProyectoSecreto del que no se ofrecían nunca pistas. Ayer, David lo compartió finalmente enlazándolo en uno de esos posts para su Bonilista. Y resulta que (a falta de más información) el mencionado proyecto es un foro a medio camino entre Hacker News y alguna otra cosa, un sitio en el que si se arma un grupo de participantes más o menos activo seguro valdrá la pena bucear. Y un sitio que está hecho con Discourse, el software con el que funcionan nuestros foros y del que he hablado varias veces porque creo que es uno de los mejores proyectos recientes de software libre. De hecho, mi más reciente nota en este blog iba sobre Discourse, del que estaremos hablando el próximo día 27 en el primer encuentro de usuarios de Discourse que se va a celebrar en Europa, y que tendrá lugar en Madrid.

El rejuvenecimiento de los contextos y la Internet post-Timeline

Diskette, un modelo 3D del icono de guardar

Diskette, un modelo 3D del icono de guardar

– Eh, chico, ¿has visto alguna vez uno de éstos?
– Guau, has hecho una versión 3D del icono de guardar.

Las cosas han cambiado. No es que no se conserve la frescura de aquellos maravillosos años descubriendo Internet. Existió, existe, y existirá. Es que esa gran masa de usuarios que se incorpora e incorporará a Internet ahora miden su experiencia de otra forma. Tienen sus propios recuerdos y pretender que adquieran los de quienes estuvimos allí es además de una quimera, un ejercicio de manipulación de la propia vida muy parecida a la del nacionalismo (inocular recuerdos que no son tuyos porque no estabas allí ni lo viviste en primera persona).

Las diferencias son tangibles en la forma tan dispar en que las personas afrontamos los sistemas operativos tabletizados y los servicios web tabloidizados. Pero sucede también en la forma en que reflexionamos sobre herramientas tipo WhatsApp o Telegram.

Sucede como en la imagen que acompaña este post: el recién llegado no posee el contexto de lo que es un diskette de 3.5″, no tiene recuerdos ni emociones vinculados al mismo, como no los tendrá vinculados al sonido del módem. Y con muchas otras cosas (mi detalle preferido de esa imagen es el 42 de la camiseta, ¿cuántos menores de 25 años han leído La guía del autoestopista galáctico?).

Qué demonios, sucede incluso con algo tan fundamental como unos foros. Un foro es una encarnación de la idea más vieja de Internet: tener un sitio en el que debatir por escrito con otras personas. Y siguen vivos porque aún siendo la idea más vieja del libro, aún funciona. Cabe preguntarse, eso sí, ¿para quién funciona?

No me refiero a quién es útil en general, claro, sino a quién está dispuesto a saltar a una herramienta que tiene un nombre que suena ajado, viejo. Y, por supuesto, cómo podemos renovarlo para que más personas pierdan el miedo a conocer y usar este tipo de herramientas en una Internet post-Timeline que aprenda de la última década de servicios web para mejorarlos y volver a construir espacios donde los protagonistas también sean las personas y sus inquietudes, y no siempre los anunciantes y sus ROIs.

Por eso es valioso Discourse, el software con el que funcionan los foros y que mis buenos amigos de Territorio creativo ahora usan como sistema de comunicación corporativa interna. Un software creado con el leitmotiv de actualizar la idea de foros a lo que se espera de una aplicación web actual.

Y por eso estaré encantado de asistir al primer encuentro europeo sobre Discourse el próxima día 27, impulsado por Territorio (que ha tenido el detalle de invitarme a participar), aportando mi experiencia en un evento centrado en esta herramienta de software libre, sus implicaciones, sus virtudes, y su rol de cara al rejuvenecimiento de los contextos que han de permitir a una nueva generación comunicarse si no con la misma ilusión del explorador que aprendía HTML cuando nadie sabía qué era Internet, al menos sí con la misma espontaneidad y la misma frescura (si no más), y con la misma comodidad, en un espacio que permita conversar y reflexionar. Es una de las grandes promesas de Internet, seguramente una de las que aún podemos rescatar y poner en práctica.

La nueva generación de personas en Internet no comparte los recuerdos de la generación anterior, y esto nos ofrece un reto: ¿cómo transmitir el conocimiento acumulado en estas dos décadas sin imponer las viejas formas de hacer las cosas? Es un proceso por el que muchos apostamos desde el primer momento porque creemos en ello. El día 27 nos juntamos a aprender unos de otros. Seguimos avanzando.

Tarea, serendipia, y navegadores

Ayer se me colgó Firefox. Exactamente no se colgó, sólo que lo cerré y al abrirlo no me recordó las pestañas que tenía abiertas (ni las fijas ni las otras). No perdí lecturas pendientes porque todo estaba ya esperándome en mi Wallabag (una de las webapps que más uso últimamente), pero al perder las pestañas abiertas gané cosas.

En este blog he escrito poco últimamente. Noblesse obligue que dirían al norte de los pirineos. Mucha tarea y aunque tengo ideas y reflexiones en la cabeza, no encuentro cuándo escribirlas. El caos de ayer se llevó por delante mi pestaña de Hootsuite, y he tardado 15 horas en darme cuenta. Me he dado cuenta ahora al ver lo muy bien que he avanzado hoy, añadiendo además lo poco cabreado que estoy (algo que si entras a Twitter un poco más de la cuenta viene casi de serie).

Creo que la voy a cerrar mucho más a menudo. Esta decisión es lo que he ganado con el fallo de Firefox. A graceful fail.

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