¿Por qué nos gusta House?

«¿Por qué House gusta tanto? Porque es un cabrón que dice lo que a menudo nos gustaría decir, pero que a veces deja entrever un fondo diferente. En cambio, los textos escritos por mujeres que reflexionan a través de sus personajes sobre la dramática injusticia de la violencia doméstica son aburridos para quienes opinan igual y hacen segregar cantidades considerables de bilis a quienes están en contra. Si no deseas ese rechazo por parte de los lectores de tu novela, te aconsejo que dejes la doctrina y los sermones para los curas.»

David Gil, consejos para futuros novelistas (o consejos para futuros directores de cine)

David habla a futuros escritores, pero su párrafo me apareció evidente a los ojos: David ha diagnosticado el problema del cine español, que más allá de las descargas (que nadie descarga esas películas, ¡enteraros ya!) y las subvenciones, es el nefasto enfoque de los cineastas. No que no lo supiéramos, sino que salta a la vista para todo el mundo menos para los implicados (cineastas con demasiado ego para reconocer eso; políticos con demasiados intereses para evaluar la situación debidamente).

Una crónica tardía de la presentación

El acto de presentación de La sociedad de control se celebró en el Centro de Innovación del BBVA, en la plaza de Santa Bárbara (Madrid). Como ya apuntábamos el otro día y se comentó en la web de la Colección Planta 29, fue todo un éxito de asistencia.

Comenzamos en torno a la hora prevista (con algo de retraso), la sala estaba más llena de lo previsto. Se esperaban unas 30 personas y resultó que allí habíamos unas 45. ¡Bien! Y los asistentes no podían tener mayor relación con lo que allí se iba a hablar: a personalidades vinculadas a la defensa de los derechos civiles como Enrique Múgica (defensor del pueblo), el economista (y también autor de P29) Juan Urrutia, o la diputada socialista Lourdes Muñoz Santamaría, habría que añadir la presencia de activistas pro-software libre de la talla de Juan Tomás (anterior presidente de Hispalinux) o Fernando Acero. Había muchas más personas, siento no mencionarlos a todos, y por supuesto estaban Iñigo Lamarca (Ararteko, defensor del pueblo del país vasco) y Pablo Toja (director de Expasión Corporativa de BBVA), que tomaron la palabra durante la presentación. Claro, también estaban mis amigos (indianos y no indianos, como los intrópicos Arturo y Luís, Chuso y Solenne), siempre arropando (mil gracias, especial y egoístamente a los amigos, sin los que casi nada tendría sentido).

Una breve introducción de David de Ugarte dio paso a una breve presentación por parte de Íñigo, Pablo y yo mismo, en la que se comentó de nuevo todo lo que habitualmente comentamos por aquí: la necesidad de defender la privacidad (como un derecho necesario para mantener la libertad) por la vía legal, limitando los excesivos poderes del estado (mayor responsable y amenaza, en tanto que ansioso de ese monopolio de acceso a los datos) para hurgar en nuestra vida privada, porque de lo contrario nuestra privacidad está perdida.

Al finalizar estuve charlando con Radio Círculo, con Radio 3 y con Agora news. En cuanto tenga las pistas de audio las colgaré (al igual que haré cuando consiga -si lo hago- una copia del vídeo del acto), de momento sólo he tenido acceso a la conversación con Mari Trini Giner de Agoranews (también tras la presentación hablaron con Iñigo Lamarca). Actualización: Ya está el audio de la entrevista para 180º de Radio 3 (nos encontrarán a partir del minuto 43, preo si bajan hasta el 39 se llevan de regalo una canción de Wilco).

Os pongo el vídeo de Agoranews, hablamos un poco del libro y de uno de los temas que más preguntas despierta en relación a la colección Planta 29: la devolución al dominio público de las obras publicadas. Yo pienso que el hecho de que esto sea un gran tema de conversación y no una mera evidencia es un signo de la labor que tenemos por delante.

En fin, una charla muy interesante. Quiero agradecer a todos los que fueron, y también a los que no fueron pero desearían haber ido. Lo mismo que quiero aprovechar, porque nunca hago el hueco, para agradecer a los que se hicieron eco de la presentación y a los que en este tiempo se han hecho eco del libro en sus webs: ellos son precisamente la internet que soñamos, la de la gente que cuenta las cosas que quieren contar aunque jamás salgan en los periódicos. Y también agradecer a los que lo buscaron para leerlo (¡qué bueno es sentir que alguien te lee, joder!), pero también un agradecimiento especial a los que aún pudiendo bajarse el libro por la patilla deciden dejar algo en la gorra; da mucho ánimo ver eso (aparte de que, en un plano material, algún que otro librillo -mi mayor vicio- me voy pillando gracias a todos esos aportes, y hace mucha ilusión siempre, jeje). A uno le da por pensar que la economía del cariño tiene su hueco.

Y por ir acabando, pido disculpas a todos los que me habéis mandado ánimos y saludos vía comentarios y correos todos estos días. He andado muy desconectado y no os he podido contestar, pero ¡no os olvido!

Por el momento esto es todo, en los próximos días andaré quizá algo perdido, pero intentaré volver sobre el blog poco a poco. Pronto más y mejor, sobre los temas de siempre.

Alarma social y teatro de seguridad

Directamente extraído del manual de cómo no hacer las cosas: después de silenciar los casos de gripe durante un montón de días (hasta que la noticia se les hizo demasiado grande), ponen al ejército a repartir mascarillas que no sirven de nada y piden a la población que no salga de casa, algo que tampoco sirve para nada. Medidas que no aumentan la seguridad real pero aumentan la (falsa) sensación de seguridad (mascarillas, y es malo porque uno puede relajarse como consecuencia de esta seguridad percibida) y salvan el culo del presidente dando una falsa sensación de actividad y una resolución que no lo son en absoluto. Lo dicho, cómo gestionar mal una crisis. Puro teatro de seguridad en el que malgastar el dinero (aunque presumo que en Mexico ese no sea más que otro mal endémico).

La ley Hadopi, la UE, la autoridad competente y la Sociedad de control

Ayer estuvimos presentando La sociedad de control. El acto (que comentaré mejor cuando tenga algunas fotos y quizá el vídeo del mismo) fue todo un éxito de asistencia (tanto en número como en el conocimiento y la representatividad social de los asistentes). Prometo un post sobre el mismo muy pronto.

Casi a la misma hora, en otro lugar, el consejo europeo y el parlamento europeo acordaban una postura común para aprobar la desconexión de usuarios de internet sin control judicial, con la excusa de los derechos de autor. Y por supuesto, aunque te echen vas a seguir pagando el contrato, que las telecos siempre ganan algunos euros. El mundo via Mercè Molist. La quadrature también habla de ello.

Censura. Pura y dura. Y nacionalismo falaz: resulta que todo eso se hace en defensa de la «economía nacional» (ya saben, lo de favorecer más a los artistas que al amplio tejido industrial e innovador necesario para que no nos vayamos al carajo en 15 años).

Se ve que, con todo retraso, el libro llega justo cuando más falta hace. La votación ya estaba prevista para el 5 de mayo, lo nuevo del acuerdo de ayer es que el europarlamento haya acordado una postura común con la Comisión, de forma que casi con total seguridad la directiva saldrá aprobada.

Europa llena de espinas

Y nosotros estaremos realmente jodidos en una Europa que en 2009 recuerda cada vez más a la Europa de 1930.

Para desgracia de todos, se acabó la fiesta: podemos seguir jugando a unirnos a grupos de mierda en Facebook, o podemos criticar alto y claro y reclamar donde de verdad se nos oiga lo que es nuestro: la libertad de comunicación sin que una entidad bajo el control del poder político decida cuándo enviarte al ostracismo y convertirte en un paria sin mediar ni siquiera la más mínima defensa judicial.

Al infierno se desciende por peldaños, pasito a pasito.

Preguntas secretas y recuperación de contraseñas

Algo para añadir al capítulo de elección de contraseñas seguras: nunca rellenes el campo con la pregunta/respuesta para recuperar la contraseña en caso de fallo. Y si no hay más remedio que completarla, hazlo bien: una respuesta aleatoria, larga, con números y letras y símbolos y mayúsculas, sin sentido ninguno. Esa opción no la quieres para nada, con esto lo pones lo más lejos posible del alcance de cualquier atacante. Si además de elegir entre las predefinidas, el formulario te deja inventar tu propia pregunta secreta: más de la misma terapia (azar y buena longitud).

Pregunta secreta (no tan secreta)

Ciertamente, ese tipo de formularios (extendido hasta los límites del universo) me parece de lo peor que se ha ideado en diseño y seguridad, porque pone a cualquiera a sólo un paso de acceder a toda tu información. Si te conocen mínimamente y fuiste lo suficientemente descuidado como para rellenar esos campos, estás vendido. Si eres un personaje público y tu vida es casi de dominio público, estás muy vendido.

El problema, en último término, es cosa de los programadores que utilizan un sistema tan débil como ése como medio para autenticar a un individuo. La alternativa a emplear, para mejorar la seguridad, sería la de referir a otra cuenta de correo diferente a la cual te envíen los datos de acceso que no puedes recordar o a los que no tienes acceso. ¿Por qué es más segura? Sencillo: ¿qué probabilidad hay de que te vulneren las dos cuentas al mismo tiempo? Claro que aún es posible, todo es posible, pero menos probable sí que es que te entren en todas las cuentas a la vez.

En este capítulo de diseño que reduce enormemente nuestra seguridad, la única práctica extendida en el diseño de aplicaciones web que me parece tan nefasta como ésta es la habitual práctica de pedir la contraseña de otro servicio para buscar amigos e importarlos de una web a otra. Es diferente: mientras los formularios de pregunta secreta son fáciles de adivinar por alguien que nos conozca, los segundos nos habitúan a recibir peticiones de contraseña por parte de terceras partes, aumentando el riesgo de sufrir phishing. Ambos representan claramente el modo en que no hay que programar estas aplicaciones.

Ciertamente, teniendo en cuenta que el factor humano es el mayor responsable de inseguridad informática, los programadores de aplicaciones web deberían ser más responsables y abandonar estos hábitos.

Mañana, a esta hora

Un pequeño recordatorio, mañana a esta hora, tendrá lugar la presentación de La sociedad de control. La hora se mantiene (12.30h), el lugar también. Hay un pequeño cambio con los invitados: entra Pablo Toja (Director de Expansión Corporativa de BBVA) y sale Mario Tascón.

Como bien comenta David, y así lo siento yo, esto es más que acto de presentación: es una declaración de principios. Europa se despeña hacia un autoritarismo tecnoimperialista y está en nuestras manos (y sólo en nuestras manos, pues nadie más está de nuestra parte) denunciar esta situación y ponerle freno. Tristemente, no parece que haya muchos más foros en los que comentar sobre las últimas reformas legales en Europa (el alargamiento del copyright hasta los 70 años, el paquete telekom que se vota la semana próxima, la no menos importante retención de datos de telecomunicaciones por parte del Estado).

Más info en la web de la colección Planta 29.

State Water Rights

¿Y si el agua de lluvia tuviera dueño? Quiero decir, no el agua que cae en los pantanos. Sino la que puedas recolectar con un plato o un bidón para regar tu jardín y así no consumir agua potable. Si eso fuera así, quizá creerías que estás viviendo en un Kibbutz con escasos recursos, caminando por el filo de la navaja donde una mala decisión individual puede hacer que toda la comunidad se venga abajo. La realidad es que si en tu pueblo eso fuera así, lo más probable es que estés viviendo en alguna región de Estados Unidos. Se dicen libres porque su constitución les permite ir armados para defenderse del Estado, pero el Estado gestiona hasta qué hacen con el agua que llueve en sus jardines.