Holanda suma 3 puntos: neutralidad de la red, garantías de tráfico y privacidad

Una nota muy breve, vía Alt1040 me entero que Holanda se ha convertido en el primer país europeo en defender por ley la neutralidad de la Red. Recordemos que el primer país del mundo en dar este paso fue Chile, que enseguida comenzó a notar los efectos positivos.

La ley es doblemente buena porque en el enlace anterior leemos que:

In addition, the law includes an anti-wiretapping provision, restricting internetproviders from using invasive wiretapping technologies, such as deep packet inspection (DPI). They may only do so under limited circumstances, or with explicit consent of the user, which the user may withdraw at any time. The use of DPI gained much attention when KPN admitted that it analysed the traffic of its users to gather information on the use of certain apps. The law allows for wiretapping with a warrant.

¿Se acuerdan de Phorm? Pues a las empresas que usan sus mismos métodos les acaban de poner un pequeño freno.

Neutralidad, garantías de no intercepción de tráfico y privacidad. En el mismo paquete. Qué envidia, ¿no?

El FBI pide puertas traseras en la web, ¿qué será del software libre?

Que los servicios de inteligencia estatales tienen una mina de oro en la sobreexposición voluntaria a la que empuja la web es cosa sabida. Que lo tienen incluso en los casos en que no sucumbimos totalmente a la sobreexposición es menos evidente (pero igulamente cierto); evitar este comportamiento no lo es todo. Tampoco debería sorprender a nadie que hayan invertido dinero repetidamente en herramientas para monitorizar mejor quién dice qué en Internet.

Pero sí hay algo nuevo en que el FBI afirme que ya va siendo hora de tener puertas traseras para acceder a los principales silos de información en la web, aunque la excusa sea la de siempre (la seguridad).

«The FBI is asking Internet companies not to oppose a controversial proposal that would require firms, including Microsoft, Facebook, Yahoo, and Google, to build in backdoors for government surveillance.»

Sobre este proyecto de ley se han oído tambores de guerra desde hace meses, lo que sucede es que parece que el FBI no se rinde. Y lo que es casi tan importante: parece que ya se han cansado de financiar herramientas de vigilancia de forma más o menos discreta.

Una cuestión adicional, pero no menor: ¿qué sucederá con el software libre? En Cnet hablan de que la ley busca obligar a las empresas a incluir esos agujeros, pero ¿estarán los proyectos de software libre que sirven para construir webs (Drupal, por ejemplo) obligados a incluir esa backdoor? Se verán forzados, como Debian hace años, a hacer dos distribuciones diferentes para los Estados Unidos y el resto del mundo?

Patente estúpida del día: India patenta 1300 posiciones de yoga

La patente estúpida del día no es de software, pero sí estúpida. Gracias a Michel Godin leemos en Ria Novosti lo siguiente:

India patents 1,300 yoga moves

India has made available a list of 1,300 newly registered yoga poses, compiled to prevent the ancient moves from being exploited by patent pirates, the Times of India said.

Hindu gurus and some 200 scientists compiled the list from 16 ancient texts to prevent yoga teachers in the United States and Europe from patenting established poses as their own.

Lo peor de todo es que es cierto, hay señores dispuestos a proteger mediante propiedad intelectual «selecciones de posturas» y demandarte si usas su nombre sin pagar, o si modificas el conjunto de posturas ya seleccionadas.

Respuestas progresivas de la administración y privacidad. La reforma sanitaria

¿Qué implicación tiene para nuestra privacidad que todo servicio del Estado sea progresivo? En concreto, con los últimos recortes en gasto sanitario la cuestión es inevitable pese a haber pasado muy de soslayo en el debate general. ¿Abre la tramificación de los servicios sanitarios la caja de Pandora que, con la excusa de afinar el uso de los recursos públicos, justifique violaciones sistemáticas de nuestra privacidad?

Irish Pub

La cuestión surge a raiz de un post publicado hace unos días sobre la magnitud de las multas a ciertas empresas, en el que la conversación en comentarios se puso interesante con buenos aportes de varias personas (lean sus comentarios). En el transcurso de esa conversación se terminó hablando de sanciones progresivas como una solución viable a ciertas desigualdades, de la misma forma que los impuestos que cobra el Estado son (de alguna forma) progresivos.

Más allá de la cuestión de qué nivel de sanidad pública debe existir (ese debate está en todas partes), la cuestión es si los servicios básicos sanitarios pagados con nuestros impuestos se reciban según un baremo que requiere cruzar nuestra información médica y nuestra información fiscal.

La cuestión no es de respuesta inmediata, por cuanto la transformación que estamos asumiendo es radical en cuanto a la naturaleza de nuestros datos. Hasta ahora nuestro historial médico ha sido sagradamente privado. Al abrir la puerta al cruce de los mismos con hacienda se está admitiendo que no lo es. Y si no lo es, cabe recoger y cruzar con nuestro perfil médico cada vez más información. Al fin y al cabo, podemos pensar (por ejemplo) que alguien es más merecedor de recibir atención sanitaria en el servicio público si tiene un historial de cumplimiento de lo que el médico pide y recomienda. ¿No es así? Si el médico nos aconseja no ingerir alcohol pero el viernes nos metemos en el Pub… y hacienda/sanidad lo saben, podrían querer negarnos la atención que, en puro cumplimiento con el sistema, ya hemos pagado. Y luego explíquele usted al atento funcionario de turno que pese a estar toda la tarde en aquel paraíso de la cerveza se llevó puesta sólo un poco de agua con gas porque estaban charlando de ciencia.

Pero esto conlleva vigilar al detalle lo que las personas hacen… para poder verificar ese cumplimiento. Ahí salen los problemas.

Esa excusa no es más que una idea calenturienta que se me acaba de venir, pero no se crean que estoy especialmente creativo. Reposo sobre hombros de gigantes: en 2006, Tony Blair ya experimentó con el control de huellas dactilares a la entrada de los Pubs. Propuestas que en 2003 se veían raras (como subir el tipo impositivo a los alimentos grasos) son celebradas en 2011 cuando Dinamarca las aprueba, y no falta quien pide que Suecia adopte medidas similares. De ahí a decir que la culpa no es del alimento graso sino del gordo hay un pelo.

La sencilla tramificación en 4 segmentos de la sanidad no implica esto en un primer término, pero sí implica un cambio drástico de concepción de esa información: donde los datos sanitarios eran algo a proteger hasta el infinito y más allá, ahora son utilizados como cualquier otra información. Y no debería sorprendernos que, roto el aura de protección y privacidad de la información médica, con esa excusa se recojan cada vez más datos sobre las personas.. «por nuestro bien».

Y he aquí una cuestión que se abre con la reforma del sistema sanitario pero que no ha sido en absoluto tratada en el debate que ha tenido lugar sobre la misma. ¿Qué consecuencias tendrá para nuestra privacidad la reforma sanitaria, en un momento en que el Estado ansía obtener más control sobre las personas (y lo busca a través de la recoger información de las mismas)?

RecordMyDesktop, screencast fácil en Linux

El otro día buscaba un software sencillo para hacer screencast y me llevé una grata sorpresa con Record My Desktop.Una sencillísima aplicación que hace exactamente lo que tiene que hacer: grabar todo lo que suceda en la zona de la pantalla que le digamos (tanto porción de pantalla como pantalla completa).

Tiene front-end para Gnome y para KDE (gtk-recordmydesktop y qt-recordmydesktop) y los encuentras en los repositorios habituales de tu distribución. Para mí, que no suelo trastear con vídeo, este software era un total desconocido. Me dediqué durante unos minutos a probar la aplicación y el resultado (tomando como cobaya el blog oficial de GMail) lo pueden ver aquí debajo. Ninguna maravilla, pero es que ni edité el vídeo ni nada.

Opera usará prefijos -webkit para CSS3, mala noticia para los estándares

Ésta es la noticia más importante que hemos tenido en la web en mucho, mucho tiempo: Opera confirma que dará soporte a los prefijos -webkit de cara a CSS3.

Dos ideas:

  • Una primera lectura nos dice que esto supone la ruptura del atasco reciente con cada navegador usando prefijos diferentes. Quedan al margen Internet Explorer y Firefox.
  • Una segunda lectura nos permite ver que se rompe por el lado menos deseado: no por la adopción del estándar de la w3c, sino por el triunfo de los prefijos propietarios de webkit, core de navegadores como Chrome y Safari.

En el ascenso de webkit, el declive de Firefox y el futuro de los estándares web argumentábamos con esa posibilidad y, si he de ser sincero, no creo que haya motivo alguno para alegrarse. Ahora mismo webkit pliega bastante bien a los estándares, pero con el resto de fabricantes amoldando su software a webkit, no es inimaginable que próximamente se desvién y añadan funcionalidades no estándar. Ojalá me equivoque, pero escenifica la conocida derrota para el software libre GPL en los navegadores (Firefox fue determinante al arañar cuota a Internet Explorer pero está de capa caída, y el triunfo de webkit es una medida de su irrelevancia en entornos móviles) y una mala noticia para los estándares web.

Mossos d’Escuadra y sociedad de control

La tecnología hace posibles ciertos sueños represivos. Los Mossos d’escuadra piden colaboración (lleva nofollow) para identificar a una serie de participantes en una manifestación de la CGT, y lo descubro gracias a Kozzak que me pasó el enlace.

Podrá estarse de acuerdo o no en las formas, los motivos y el trasfondo de ciertas protestas. Pero el hecho de que el Estado esté tan inclinado al uso de la tecnología para aumentar el control y sea tan duro y lento a la hora de implementar bien la tecnología para hacernos la vida más fácil (piensen en la continua persecución del p2p o el barullo de certificados digitales y su nada amigable uso desde Linux, por ejemplo) debería animar una sana reflexión sobre si el mismo es la panacea que se defiende desde ciertos ámbitos en estos días de recortes.

Está claro que no puedes coger y eliminar el Estado sin pensar un orden alternativo, pero de ahí a que el sistema sea lo más hay un trecho. La videovigilancia surge en las cárceles y de ahí se exporta a las calles: la sociedad de control prohíbe los usos beneficios de la tecnología y alimenta los indeseados. No debería sorprendernos: una cárcel es un rincón en el que se hacen experimentos sociales.

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