Computadoras que responden problemas que los humanos no comprendemos

El futuro ni siquiera va a ser de los ciborgs, va a ser de las máquinas:

¡Buenas noticias! ¡Una computadora ha resuelto el problema de la discrepancia de Erdős, que llevaba décadas sin resolver! El problema es que no tenemos ni idea de qué está hablando porque la solución, que es tan larga como todas las páginas de Wikipedia juntas, es demasiado voluminosa para que nosotros, insignificantes humanos, lo confirmemos.

Hace unos años el matemático Steven Strogatz predijo que no pasaría mucho tiempo antes de que las soluciones asistidas por computadoras a problemas matemáticos estuviesen más allá de la comprensión humana. Bien, estamos exactamente ahí.

Por la longitud de la respuesta parece que no es nada como 42. No obstante, y ante todo, mucha calma. La solución propuesta ante este nuevo universo de afirmaciones que los humanos no comprendemos no es apagar los ordenadores, sino precisamente lo contrario: encender más ordenadores.

La solución es la validación habitual empleada en cualquier método riguroso de análisis científico: usar sistemas aislados y diferentes, empleando métodos distintos (para evitar errores sistemáticos por usar un método determinado), para resolver el mismo problema. Si estos sistemas alcanzan una misma solución, la misma es probablemente cierta.

Con la única particularidad de que en esta ocasión, esas máquinas estarán viendo cosas que nosotros, humanos, no comprenderemos.

La directiva europea de retención de datos, invalidada en los tribunales europeos

Han tenido que pasar años, muchos años, para que una de las regulaciones europeas introducidas la década pasada y vigente desde 2006 sea declarada inválida por el propio tribunal de justicia de la Unión Europea. Fue una directiva ante la que una gran cantidad de personas, sobre todo grupos muy preocupados por la privacidad y la protección de datos personales, mostraron oposición.

Data retention

En la nota de prensa podemos leer:

Estos datos, considerados en su conjunto, pueden proporcionar indicaciones muy precisas sobre la vida privada de las personas cuyos datos se conservan, como los hábitos de la vida cotidiana, los lugares de residencia permanentes o temporales, los desplazamientos diarios u otros, las actividades realizadas, las relaciones sociales y los medios sociales frecuentados.

El texto completo está disponible en alemán, inglés, y francés.

En Banda Ancha comentan el tema, del que también habla Paloma Llaneza.

Yo espero volver sobre él con algo más de tiempo/calma. Como notarán por la baja cadencia de este blog, no estoy teniendo todo el tiempo que me gustaría para escribir por aquí, pero este tema es lo suficientemente llamativo como para no mencionarlo siquiera de forma breve.

Marketing-department Driven Development

Prometo...

Prometo...

En el mundo Agile se habla mucho del design-driven development. Es una aproximación práctica al desarrollo de software que parte de la base de que la magia de un diseño sucede cuando el mismo se concibe y que, por tanto, la clave es concentrarse al máximo en esta etapa de concepción y diseño, dado que determinará y condicionará el éxito o el fracaso de todo lo que le sigue.

Esto está muy bien y si se hace bien el resultado es fantástico, pero no es la panacea y si no se hace bien resulta en catástrofe y concluye peor que si hubieras tomado la «aproximación clásica» (dejar la fase inicial a los técnicos). El problema explota cuando el desarrollo no lo condiciona el diseño, sino las promesas del equipo de marketing.

(Casi) Todo proyecto nace del departamento de marketing, alguien tiene que venderlo antes de que exista necesidad y justificación para construirlo. El tema es que hay muchas formas de vender, de prometer, y de decidir cuándo se van a admitir aportes, o cuáles aportes van a ser admitidos en absoluto.

Una forma sensata de vender un proyecto consiste en contrastar antes con la realidad: preguntar a tu amigo techie o a tu CTO, si tal o cual sistema con tal o cual funcionalidad es vendible y/o programable dentro del presupuesto que el dpto. de ventas está pensando fijar para el mismo.

Una forma insensata de hacerlo es, por contra, que el proyecto tenga fecha de antemano, que la misma sea inamovible (porque el dpto. de marketing que condiciona el proyecto ya ha reservado sala para la launch party), y que los diseños se hagan a espaldas de quien tendrá que desarrollarlos. Un creativo haciendo diseños y un vendedor dándolos por buenos sin que nadie valide internamente que la estructura informacional es correcta, que sirve al objetivo del proyecto, que es usable, que se ciñe a unos bocetos ya consensuados. (Noten que todas estas labores son técnicas, requieren conocimiento especializado, y que no he hablado siquiera de programar; son otras tareas técnicas necesarias para un proyecto de software, aunque nadie hable de ellas.) El resultado se asemeja a las viejas pelis ochenteras, como aquella saga barata de de No me chilles que no te veo.

Como todo buen equipo falto de rigor (esto es un oxímoron, claro), no existirá tal cosa como un hito de validación, se continuarán haciendo cambios hasta el último día. No es grave, al fin y al cabo, el desarrollo es magia, todos hemos visto The Social Network y sabemos Facebook se construyó en un día. Zuck se chinchó con sus colegas de la uni después de la hora de la cena y a la mañana siguiente tenía Facebook terminado, con WhatsApp comprado e integrado, y todo eso. Éste es el concepto.

Y es un concepto catastrófico.

Combos que incrementan la gravedad de esto, y la probabilidad de que suceda: que el vendedor sea asiduo a blogs de tercera tipo PuroMarketing (tranquilos, no lleva nofollow porque no he puesto enlace) en los que se relata con presumido glamour las historias de empresas social media, faunders, CEOs, SEOs, Investors, y toda esa calaña. El vendedor (ahora conocido como CEO) terminará creyendo que él puede ser faunder de su propia startup tecnológica, y dirigir al equipo técnico. Imbuido de esa mística marketiniana irradiada por blogs como el anteriormente mencionado, se verá a si mismo como el próximo CEO de la próxima startup tecnológica, e instaurará para su proyecto, en lugar de un desarrollo condicionado por el diseño, el mucho más divertido diseño condicionado por el departamento de marketing.

Hay otros combos letales también comunes (el conocido síndrome del «este traje me viene un poco grande») que desembocan en la instauración de procesos de desarrollo dirigidos por el departamento de marketing. Otro día los comentaremos.

La marketiniana manía de ser el primero

«En el curso de los años me he vuelto profundamente escéptico con la ventaja de ser el primero. De hecho, paso complicaciones buscando ejemplos de ello. IBM llegó tarde a las computadoras, y entonces décadas después llegó tarde a los PC. Oracle no inventó las bases de datos, Lotus no inventó la hoja de cálculo, Microsoft no inventó los sistemas operativos ni el sistema de ventanas, Apple no inventó la interfaz gráfica de usuario, Google no inventó los motores de búsqueda, y Facebook no inventó el software para redes sociales. La ventaja del primero es probablemente relevante para cosas que pasan una vez. El primer chico malo con megacomputación podría protagonizar el mayor robo relacionado con criptografía de la historia, pero no tendrá una ventaja sostenible.»

Nathaniel Borenstein, inventor del adjunto en los e-mails, en una entrevista que recomiendo leer.

Hay un perfil de personas que dicen hablar de tecnología y sociotecnología, pero muestran un desaforado interés por demostrar que llevan toda la vida siendo los primeros en hacer cosas. En realidad, no hablan de tecnología, hablan de marketing, y sobre todo hablan de ellos mismos. Pero no hablan de tecnología.

Netflix, operadoras, y neutralidad de la red

Neutralidad y cables

Neutralidad y cables

Que la neutralidad de la Red es una utopía a punto de formar parte de la historia no es ya ninguna sorpresa. Que las noticias que certifican su muerte pasen inadvertidas debería encendernos todas las alarmas.

Hoy leemos que «Netflix consigue que Comcast no le ralentice el streaming tras abrir la cartera» y, obviamente, lo primero que debemos pensar es que si no tienes la cartera de Netflix, no podrás conseguir acceso de calidad a posibles clientes a través de Internet. De hecho, el mismo Netflix tendrá que volver a abrir la cartera para contentar a Verizon. Y así con todas las operadoras.

En el mejor de los casos, si logras tener éxito vas a tener que repartirlo con operadoras parasitarias cuyo único valor es haber logrado leyes a su medida con la que ahora pueden innovar con servicios nada innovadores en los que se cobra 2 veces por lo mismo (al usuario, y a los proveedores de contenidos-software a través de Internet).

Actualización (2014-03-11 @ 18:51): la perversión de este asunto que comentábamos justo arriba, en negro sobre blanco: Netflix quiere lanzar en Francia este año y busca… un socio entre los ISP. Si es que está claro que sin neutralidad, hay un peaje automático a favor de las operadoras.

Hablando sobre redes sociales internas con Discourse, en Madrid

Hace un par de semanas se celebró en Madrid el primer encuentro europeo sobre Discourse, al que tuve el placer de ser invitado para contar mi (pequeña) experiencia articulando una comunidad pública y abierta con este software. En concreto, es con él que funcionan los foros de debate para los lectores, amigos, y asiduos de mi blog personal.

Aunque ése es el caso de uso más obvio (al fin y al cabo, es un foro que cumple la misma función que han cumplido siempre estos foros en Internet), Discourse por su propia naturaleza hace posible otros casos de uso: como sistema para articular una red social interna en una empresa, por ejemplo. Se debatió mucho sobre esto tanto en el debate como en la conversación posterior, y las conclusiones y la sensación son tremendamente positivas para este uso.

El evento, compuesto de charlas breves y ágiles, más centrado en el debate que en la disertación, fue bastante interesante y contó con la participación de:

  • Jeff Atwood, impulsor de este proyecto, que participó desde California mediante videoconferencia.
  • David García Navas, que contó el caso de Territorio creativo, que usa el software para establecer la comunicación de la red social interna.
  • Beltrán Rueda, de Bitnami, empresa especializada en empaquetar aplicaciones libres para que cualquiera pueda ponerlas a funcionar con la mínima complejidad.
  • Guillermo Aranda, de Mozilla Hispano, que contó un poco las expectativas que desde Mozilla tienen en que una solución como Discourse consiga solucionar los problemas de comunicación interna de una institución como Mozilla, con muchas personas que poseen trasfondos muy diferentes y hábitos también muy diferentes.
  • Además de que, como digo arriba, me dejaron contar la experiencia de los foros de Versvs.

Sobre este evento podemos leer dos artículos, uno de David García Navas en el blog de Territorio creativo, y también el post de Bianka Hajdu en Con Tu Negocio. Además, las diapositivas que usé (aviso que estas diapos sin el speech quedan algo cojas) se pueden ver en el navegador.

Para terminar, os dejo con la intervención de Jeff Atwood, que es sencillamente directa a la hora de expresar la principal motivación detrás de este proyecto, y los beneficios inmediatos que ofrece a quienes lo integren entre sus herramientas.

La foto la he tomado del mismo post de Territorio creativo que enlazo arriba, ¡gracias!.

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