Probando… Tor, defendiendo nuestra privacidad

Reconozco que a veces me tomo las cosas con calma, pero es que el tiempo de esparcimiento del que dispongo no es infinito, y sucede que cuando el pc funciona uno no tiene (a veces) las ganas de tocarlo, no sea que algo se estropee y se nos chafe el sábado. Aún así, a veces trasteo con esto, como en esta ocasión. Por fin he instalado Tor . Sé que en más de una ocasión he enlazado a la página del proyecto (que está amparado por la EFF), pero nunca le dediqué un artículo, por no conocerlo bien. Ahora lo he instalado y puedo hablar un poco más de él.

Para los que no lo conozcan Tor es un programa (software libre liberado bajo bsd) que nos permite mantener el anonimato en nuestras comunicaciones por internet, evitando que nuetras conexiones atraviesen lo que conocemos como Enrutadores Cebolla, a través de los cuales circulan todas las comunicaciones en internet. Al usar Tor te comunicas por internet de modo «anónimo», evitando que numerosos servidores tracen perfiles con tu navegación y tus comunicaciones.

En principio no otorga un anonimato realmente potente, pero te ayudará a protegerte de los servicios que crean perfiles con tus datos y a evitar que muchos sitios web te vendan mejor sus productos, tan sólo esto ya supone una ventaja: no sé si te interesa que un vendedor sepa cómo entrarte para venderte lo que sea, aunque no lo necesites, pero supongo que no te apetece esa situación.

Instalé Tor, Privoxy y TorButton. De Tor ya hemos hablado. TorButton es una extensión para usar Tor en Firefox, sé que hay otras pero actualmente la gente de Tor recomienda esta extensión. Privoxy ejecuta un proxy en tu ip (puedes configurar el puerto) de modo que Firefox no sale directamente a internet, sino a través de tu proxy, con lo cual te defiendes de las compañías de mercadeo y evitas almacenar cookies innecesarias (lo cual también te evitará algo de spam). Los resultados son agridulces. Por una parte en los días que Tor ha estado activo se puede observar cómo realmente mejora mi privacidad: Los buscadores no guardan mi histórico de búsquedas, por ejemplo. Esa sóla ventaja me bastaría, pero como contrapartida la navegación se vuelve muy pero que muy lenta. Puede incluso ser exasperante, cuando compruebas que desactivando Tor y TorButton tu navegación vuelve a ser fulgurante.

Como en todo servicio en red, su utilidad se ve condicionada por la ley de metcalfe , así Tor es más útil cuantos más usuarios participan: Más gente ofrece servidores para ocultar la navegación y más difíciles son de localizar. Con más de cien mil usuarios Tor es ya un servicio con una utilidad importante, quedando como asignatura pendiente el que no te bloquee excesivamente la conexión.

Es un buen sistema, por lo que defiende (ideas muy claras sobre la privacidad del usuario) y por cómo lo defiende (Software Libre), aunque todavía puede mejorar, ¿Tú usas Tor? ¿No? Y, ¿a qué esperas?

No tiene precio

Para nuestra colección de camisetas gloriosas.

«Dos horas de banda ancha para descargar Linux desde FTP: 15 céntimos.

CDs para grabar los archivos: 1 €.

La certeza de que nada en tu ordenador proviene de Microsoft: NO TIENE PRECIO.

Hay Sistemas Operativos para los que no necesitas dinero.

Para todos los demás, está Windows».

(No recuerdo dónde lo ví, pero me la encontré este fin de semana, ¿alguien la ha visto recientemente y sabe dónde para añadir la fuente?)

¿Liberar a Mickey? ¡No! Liberarnos de Mickey

El meme de la semana pasada en la blogosfera (tanto en la inglesa como en la hispana) fue este dibujo que ven arriba (el dibujo se podía encontrar aquí (aunque ahora no funciona), un reivindicativo dibujo publicado en internet y que parodia a Mickey Mouse aludiendo a la extensión infinita del copyright para impedir la libre reproducción del personaje animado. Mucho se ha hablado estos días de Mickey Mouse, sin embargo la mayoría se quedaron en eso: Publicar la imagen. ¿Qué hay de la relación de Disney y la evolución de la legislación sobre Derechos de Autor? El creador de este dibujo seguro la conocía, pero la mayoría de lectores no… Y no he visto muchas explicaciones.

En sí mismo, el dibujo tampoco aporta nada más que el chiste, para tener más datos hay que ver la evolución de las leyes que extienden el copyright y compararla con la edad del mencionado ratón. La conclusión que sacamos es clara: Si de Disney depende Mickey no pasará nunca al dominio público, la tabla que demuestra cómo la legislación se ha ido siempre adaptando a las presiones ejercidas por los dueños del ratón más famoso del mundo (mal que le pese al ratoncito pérez) está modificada de la original extraída de un post del año 2002 en el blog de Aaron Swartz, y de ella se desprende una conclusión rapidísima: El copyright se ha extendido 40 años en los últimos 40 años, de modo que Mickey lleva 40 años estando a tan sólo 20 de llegar al dominio público. ¿Cuánto más vamos a seguir con esta dinámica (estática) ilógica? Desde los años 60 se han modificado las leyes de modo que la factoría Disney mantenga el control sobre «sus creaciones» (y sobre sus plagios). Aquí tenéis la tabla:

Este asunto, aunque parezca trivial es harto importante: No sólo nos impiden reproducir a Mickey Mouse (esto sería un mal menor, casi un bien deseable visto lo visto…), sino que nos impiden reproducir a todos los grandes escritores del siglo pasado que tendrán que esparar varias décadas para llegar al dominio público, para frustración de los lectores que podrían conseguir sus libros mucho más baratos pero se tienen que joder.

Mirándolo desde detrás del espejo, podemos pensar que hace 80 años que nació el personaje animado más famoso de la historia, ¿en 80 años no se ha podido mejorar? ¿no ha surgido uno mejor? ¿es que ahora hay menos inteligencia creativa? ¿no será quizá que la difusión de la creatividad actual está siendo bloqueada por estrictas leyes hechas para favorecer a unos pocos? Y a mí que se pueda mejorar a Mickey me importa bien poco, como dijo Carlos Sanchez Almeida: «Algunos no estamos en el mundo para liberar a Mickey Mouse, sino para librarnos de él». Hay que eliminar las estúpidas restricciones que nos impiden superarnos, y el exceso de copyright está limitando la superación en muchos aspectos. La extensión del copyright más allá de lo tolerable nos afecta a todos.

Bocados de actualidad (3º)

Aquí tenemos unos bocados de actualidad para el domingo, hoy también vienen cargaditos.

Por suerte hay buenos bloggers atendiendo a muchas noticias que no siempre tiene uno tiempo de comentar :)

Lorca es de todos

El pasado mes tuvo lugar una efemérides que dio mucho que hablar. El 18 de agosto de 2006 se cumplieron 70 años desde el fusilamiento, a manos de los fascistas, del por entonces más aclamado poeta español: El aún joven Federico García Lorca.

Mucho se ha hablado sobre su figura y sobre las circunstancias de su muerte. Yo no voy a reinventar la rueda, no voy a elucubrar sobre lo que desconozco así que voy a enfocar mi reflexión de otra forma. Con las leyes actuales, la obra de un artista está sujeta a Derechos de Autor hasta 70 años después de su muerte. Eso significa que para hacer reimpresiones, reediciones, lecturas públicas, versiones y obras derivadas (en definitiva para cualquier uso público de una obra) necesitas el permiso del autor. Generalmente éste sólo accedera a ello a cambio de un a determinada cantidad de dinero, aunque cada vez más la gente entiende que eso no tiene porqué ser así.

De este modo, desde el 18 de agosto de este año Lorca es un poco más accesible. Podemos editar sus libros, sus poemas, copiarlos donde queramos, leerlos en público y bloguearlos; gritarle al mundo que nos gusta leer. Ahora todos, puedan o no puedan comprarse un libro de cada escritor famoso podrán descubrir la poesía de uno de los escritores españoles más destacados del siglo xx.

¿No les llama nada la atención? Este hombre fue fusilado hace 70 años. Setenta, lo pongo con letras también. Toda una vida. Y sólo ahora su obra pasa al Dominio Público. Este artículo no es una celebración de la obra de Lorca, este artículo es un lamento. Porque es para lamentarse, resulta triste que haya que esperar 70 años desde la muerte del autor para que las obras maestras de nuestra literatura sean de todos, y no tan sólo de los dueños de los derechos de autor, que en multitud de casos no son ni siquiera los propios autores, sino las mafias editoriales o avariciosos herederos que no tienen más mérito que el de ser hijos de algo.

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