Francia planea una base de datos para expulsar inmigrantes

La grandeur una vez más en entredicho. Leemos en EDRi que Francia planea una base de datos para gestionar la expulsión de inmigrantes ilegales. Claro, estos planes y la salida de tiesto de la semana pasada de Nicolas Sarkozy afirmando que España e Italia le habían pedido una expulsión de inmigrantes, algo que posteriormente fue desmentido por el presidente español¿no os huele mal?

El proyecto considera la «vigilancia extensiva de los inmigrantes para mantener el orden público». Ya saben, la seguridad nacional. Además, con esta vigilancia efectiva (tornada legal) se alejan de la paradoja de hacer una base de datos sobre personas cuya estancia en Francia se desconoce. La pregunta siguiente es: ¿si no saben que están, cómo los vigilan de forma específica? Efectiviwonder, vigilancia masiva para encontrar a los no deseados et voila! C’est tout! Al menos se evidencian los loables usos que puede tener una base de datos con información personal en manos del gobierno.

Las ONG, sobre las que hábilmente el ejecutivo carga las tintas debido a los escándalos del Arca de Zoé, dicen que no es posible hacer una ley de este tipo y fijar un objetivo mínimo de expulsiones (25 mil, en este caso). Ya que esto apunta más a un mecanismo que sistemáticamente expulsará inmigrantes para cumplir objetivos.

Y con todo y con eso, España expulsa (huyyyy lo que ha dicho… españa no expulsa, la españa plural repatría, esos matices…) cada año a más de 25.000 inmigrantes, lo único es que aquí como no hacen bases de datos para eso pues se escapan del debate. Igual de sucio sólo que mejor hecho… si se cree Sarko que es más listo que nadie.

*** Notas relacionadas

El supervisor de protección de datos de la UE habla sobre RFID

El supervisor de protección de datos de la UE, Peter Hustinx, ha opinado sobre la tecnología de identificación mediante radio frecuencias, en European Digital Rights recogen sus palabras. Cito/traduzco un par de frases.

«La autorregulación por sí sola podría no ser suficiente para afrontar el reto [de defender la privacidad y potenciar la «sociedad de la información»]. En consecuencia, se requieren instrumentos legales para garantizar que las soluciones técnicas para minimizar los riesgos para la privacidad y la protección de datos se están utilizando.»

Bien, todo eso ya lo hemos dicho aquí muchas veces. Dos notas: Necesitamos poder permanecer fuera de control; y necesitamos leyes.

«El principio de aceptación opcional [NdT. «opt-in»] en el punto de venta debe ser una obligación legal precisa e irrenunciable, también para aplicaciones de la RFID que caen más allá de la competencia de la Directiva de protección de datos y para asegurar la utilización de aplicaciones RFID con las capacidades técnicas apropiadas o «privacidad por diseño»».

Discrepo de que un chip RFID pueda nunca ser seguro y el etiquetado individual de productos es absolutamente innecesario, pero me gusta la idea de que se prohíba su obligatoriedad, sin prohibirlo del todo porque eso es inviable (la tecnología está aquí para quedarse, sólo hay que usarla bien) y porque allá él quien quiera aceptarlos. Al menos deja claro que la privacidad no es un problema técnico, sino un problema legal.

El problema es que mientras se debate sobre qué se puede hacer, cada vez más compañías los usan y aprenden más y más sobre nosotros… valiosísima información sobre nuestros hábitos que se llevan gratis, en el caso menos paranoico ;)

Sobre la paradoja de control

Wired: What happened to the Web undermining institutions and empowering individuals?
Carr: Computers are technologies of liberation, but they’re also technologies of control. It’s great that everyone is empowered to write blogs, upload videos to YouTube, and promote themselves on Facebook. But as systems become more centralized — as personal data becomes more exposed and data-mining software grows in sophistication — the interests of control will gain the upper hand. If you’re looking to monitor and manipulate people, you couldn’t design a better machine.

[Las negritas las he puesto yo] ¿Sabes qué es la paradoja de control? Es la consecuencia a evitar en todo esto, está claro que confiamos en la simplicidad: es más cómodo tener el blog en blogger y los marcadores en Yahoo!/Del.icio.us que montarlo por tu cuenta. Pero, ¿estamos preparados para afrontar que Google sea el alfa y el omega de la red? No sería bueno para nadie. Sobre esta concentración de la red me gustó la opinión de Estalella en el pasado EBE, ya que compartíamos en parte esta visión.

*** Más info: La entrevista completa a Nicholas Carr en wired. Y mucha más en Rough Type, el blog de Nicholas Carr. No dejen de leer «recortando el reparto de la larga cola», un post suyo de diciembre de 2006.

Espiando a los trabajadores

En los últimos días he leído dos noticias sobre un mismo asunto, de parte de dos de las empresas más grandes del mundo: movimientos para ampliar el espionaje de los trabajadores.

Wal-Mart, aunque aquí ese nombre no nos diga demasiado, es el mayor distribuidor de EE.UU. y varios de sus dueños están entre los más ricos según Forbes. Microsoft es de sobre conocido por todos. ¿Representan estos movimientos una tendencia hacia la que debemos estar atentos? Desde luego es una violación a los derechos de los trabajadores. El tiempo nos responderá, pero creo que no hay que quitarle el ojo de encima, porque está más extendido de lo que parece gracias a los transpondedores RFID que se utilizan en muchos edificios para pasar de una sala a otra. Lo que ambos persiguen es eliminar al vigilante y colocar una máquina. Me chirrían los dientes.

Cómo proteger tu privacidad en la red

Sin caer en una paranoia excesiva hay que ser conscientes de que la privacidad es importante. Aunque no se pueda descartar que se nos pueda estar vigilando desde instancias públicas, la mayoría de las veces protegeremos nuestra privacidad para evitar ser objeto de abusos publicitarios, tan sólo porque nuestra información personal tiene un elevado valor.

Para ser consciente de esto hay que comenzar por vernos a nosotros mismos con ojos de publicista. A través de estos ojos nosotros no somos nunca más una persona cualquiera, sino un individuo perteneciente a un segmento específico de público. Y un individuo cualquiera tiene un valor publicitario estándard, pero un individuo altamente clasificado tiene mucho valor, porque es más fácil acertar con sus gustos, y la publicidad dirigida tiene mucho más éxito.

Por supuesto, es muy difícil vivir en 2008 sin ser clasificado y estudiado con fines de publicidad segmentada y esto viene sucediendo desde los años 80. Sobre esta situación en la red hablamos en La publicidad en la red, lo que el usuario no ve y también hablamos cuando surgió el escándalo de Facebook Beacon. El principal problema tras esta práctica es que reuniendo el puzzle de todo lo que compras, los publicistas tienen acceso a todos tus hábitos (qué compras, cuándo, cómo lo consumes, dónde vas y quizá hasta con quién vas), que analizarán para conocerte mejor. Hay quien dice que esto es una ventaja, desde luego es una ventaja (una vez más) desde los ojos del publicista. A mí, cuando me ponen publicidad altamente personalizada (como en Amazon o en Facebook Beacon) lo que están es depurando el sistema mediante el cual me separan de mi dinero de forma eficiente. Desde luego esto no es una ventaja para el usuario; aunque sí lo es para el publicista. Por tanto hay una cuestión que hay que analizar. ¿Qué recibimos a cambio de toda la información personal que damos a numerosas webs?

Aquí tenemos una serie de trucos para ganar una razonable cantidad de privacidad en la red, agrupadas en dos niveles (según tu grado de paranoia). Muchas son para todos los públicos y otras para gente realmente interesada en la privacidad

Medidas prácticas, no paranoicas.

  • No usar Google Desktop ni Microsoft Desktop Search. Un índice completo de cada palabra de tu disco duro en manos de publicistas los hará sudar frío del placer.
  • No uses webmail populares como Google, Microsoft o Yahoo!. El motivo es idéntico al superior, pero añadiendo que se aplica a TODO el correo que envías/recibes.
  • No uses toolbars o Desktop Gadgets/widgets. Los de Google y Yahoo! recogen toda la información sobre tu actividad online para usarla con fines publicitarios.
  • Borra todas tus cuentas en redes sociales. Montones de información disponible para hacer minado, relacionado y análisis de tí. Como poco, elimina tanta info como puedas y usa un nombre de usuario que no dé información sobre tu identidad real.
  • Borra tus cookies tras cada sesión. O usa IxQuick o AskEraser. Para hacerlo mejor acepta las cookies selectivamente (Konqueror lo hace por defecto, en Firefox se hace usando extensiones, en Explorer es una causa perdida).
  • Cambia el nombre de tu usuario local diariamente. El navegador y otro software envía esta información a los servidores. Si tu nombre de usuario resulta ser nombre.apellido, se lo estás poniendo fácil.
  • Camufla tu navegador. Usa un navegador capaz de identificarse como otro navegador, para que ese dato no sea fácilmente asimilable. Opera lo hace por defecto, Firefox si le ponemos la extensión pertinente.

Medidas para paranoicos que además están orgullosos de serlo

  • No hagas llamadas internacionales. Incluso si la retención de datos o la NSA (si llamas a los EEUU) te dan igual, debes estar atento a Echelon, el gran hermano olvidado.
  • No contrates una conexión de banda ancha. Porque tu ISP puede unir tu IP a tu ubicación física. Una vez más tu nombre, dónde estás y tu actividad en la red son valiosas para los publicistas.
  • Usa Wi-Fi gratuita. Si no tienes internet en casa pero quieres vivir en el mundo. Cualquier cafetería cerca de casa te podría servir, pero lo suyo es que cambies la MAC de tu ethernet cada vez que entras.
  • Instálate un sistema de detección de intrusiones. Dando por hecho que tienes un cortafuegos, un antispam y un antiespía, esto aún te dará más control. Lo suyo es abrir solo el puerto 80.

Quizá quieras ir hasta el límite y no tener ni correo-e, ni teléfono fijo, usar una tarjeta prepago (sólo te queda un año y pico de anonimato) que cambies frecuentemente, alquilar un apartado de correos y pagar siempre en metálico.

Pero quizá quieres aún vivir en el mundo que tenemos, mantener un blog y tener un pequeño portfolio/perfil público y profesional en la red. Yo tengo este blog y eso significa que tengo una presencia pública que los publicistas analizan. Pero también he de admitir que sigo bastantes de las prácticas que pongo ahí arriba (de las primeras sólo fallo una por culpa de gmail, las segundas son muy jevis, aunque intento pagar en metálico siempre que puedo, algo que recomiendo a todos).

*** Basado en una nota de GigaOM.

*** Bola extra: manual sobre seguridad y privacidad para personas viviendo en regímenes duros.

Cómo Google «te roba» tus suscriptores y se los da a Feedburner

Muchos de nosotros usamos FeedBurner para gestionar nuestros feeds. Feedburner nos da alguna información como el número de lectores (que de otra manera habría que mirar en los logs de acceso del servidor, y no todos pueden) y nos da otras facilidades, como el servicio de suscripción por correo. Esto último es interesante porque la gestión de datos personales (como correos electrónicos) nos podría poner en un aprieto si nuestra web es asaltada. Confiamos en la simplicidad, por eso lo usamos: nos elimina la complejidad de mantener el servicio de mailing nosotros mismos.

El título del post tiene, entonces, tiene su miga porque evidentemente ambos feeds contienen nuestros posts, y nos leen igual, pero hay un matiz importante. Uno es completamente mío, y otro no. Incluso aunque pongas esmero en hacerlo bien para que tus lectores sigan leyendo tu feed, Google hace trampas.

El caso es que yo uso Feedburner pero siempre que lo he usado para alguno de mis feeds me he preocupado de que el blog siga teniendo su feed original, crear un alias y redirigir ese alias a FeedBurner (ver cómo hacerlo en Drupal, para WordPress hay un plugin Feedburner FeedSmith que también lo hace de forma transparente). Mi intención es que si yo decido cambiar de servicio y abandonar FeedBurner, mis lectores no se queden colgados con un feed que ya no funciona.

Y aquí es donde viene la historia de cómo Google (propietaria de Feedburner), a través de su sistema de reconocimiento de Feeds, que selecciona automáticamente el feed que «su máquina» considera principal de los que se vinculan a una página te traiciona. Si Google quiere servir a la red de forma neutral, debe abandonar las malas praxis, entre las que se incluye la de priorizar el Feed redirigido de FeedBurner. ¿No sería más lógico pensar que el feed prioritario es el original (en el caso de este blog http://www.versvs.net/node/feed) y no el de feedburner? Comprenderán todos que no me crea yo que Google es incapaz de saber qué feed es el original, ellos que «organizan la información» del mundo. Bloglines, por ejemplo, sí detecta todos los feeds vinculados a la página de inicio de este blog y te los muestra, así cada cual elige (recomiendo siempre escoger los feeds originales de los blogs/medios que leemos). Si Ask/Bloglines puede, Google también puede, lo que sucede es que quizá no quiere.

*** Hagan la prueba: intenten suscribirse (incluso aunque ya lo estén) a este blog usando Google (que dará a elegir entre Homepage y Reader, pero no entre el feed de feedburner y el original de este blog) y usando Bloglines. ¿Hay diferencias? Claro que las hay. Bloglines es un servicio en 2 clicks, igual que Google, pero hecho para servir al usuario, y no a la contra.

Y sucede que si un día alguien llega a este blog y lee algo que le despierta el suficiente interés como para darme una oportunidad entre sus feeds y resulta que su agregador es Google Reader, Google podría engañarle y suscribirlo a mi feed a través de FeedBurner. Si yo cambio de servicio ese lector se queda sin mis posts, y yo me quedo sin mi lector. Pérdida por partida doble.

Así pues, una mala práctica de Google destinada a acaparar tráfico y a atar a los usuarios. Esta es otra forma de matar la neutralidad de la red, aunque mucho menos evidente que la que siempre criticamos.

*** Dos cosas que comentar:

  • A todos los que seguís este blog a través del Feed, si queréis seguir leyendo este blog suscribid el feed original del blog, y no el de Feedburner. Recomiendo hacerlo pronto, porque cualquier día lo abandono (más pronto que tarde). Habrá personas que opinen que no es para tanto, a mí sí me lo parece. Yo soy así, qué le vamos a hacer.
  • ¿Hay alternativas a feedburner para servicio de mail de nuevos posts y todo eso?

Las leyes de la simplicidad

Uno de los libros que leí últimamente (justo antes de navidad, de hecho) fue Las leyes de la simplicidad, de John Maeda. John Maeda recoge las leyes de la simplicidad en 10 puntos sobre los que se detiene a lo largo del libro. Las diez leyes, reducidas hasta el extremo, que encontramos según él son las siguientes.

  1. Reducir: La manera más sencilla de alcanzar la simplicidad es mediante la reducción razonada. Si tienes dudas sobre la inclusión de alguna idea, elimínala. Deja solo lo imprescindible
  2. Organizar: La organización permite que un sistema complejo parezca más sencillo. Agrupar elementos comunes ayuda a que se entienda todo mejor, sin embargo una excesiva creación de subgrupos de ideas lo vuelve a complicar. En el caso límite, un subgrupo para cada cosa, estaríamos como al principio. Así que hay que organizar con moderación.
  3. Tiempo: el ahorro de tiempo simplifica las cosas. Algo que la gente de Renfe no han entendido con su tarifa web.
  4. Aprendizaje: el conocimiento lo simplifica todo. Y eso es algo que escapa a nuestro control, pues depende de la persona que recibe la información/objeto. ¿Un tornillo es fácil de usar o sólo es fácil de usar una vez que sabemos en qué sentido se aprieta y en qué sentido se afloja?
  5. Complejidad: simplicidad y complejidad se necesitan. Mantener fresca la noción de complejidad ayuda a valorar las cosas cuando son simples.
  6. Contexto: lo que está en el límite de la simplicidad también es importante. Si se trata de una presentación, tan importante como la claridad con la que ésta esté diseñada puede resultar lo «habitable» de la sala de reuniones, la luz, que los asientos sean cómodos, que los asistentes tengan dónde tomar notas…
  7. Emoción: es preferible que haya más emociones a que haya menos. Evita el exceso de frialdad, por muy matemático y científico que pueda ser, por muy simple y claro. Quizá a veces es mejor que la cosa se complique un pelín a cambio de algo de contacto.
  8. Simplicidad: Confiamos en la simplicidad. Esta es fácil, lo que nos resulta simple también nos resulta menos agresivo, menos peligroso. La persona que recibe algo que resulta simple de entender/usar, tendrá predisposición a aceptarlo. Al menos no saldrá huyendo de «esta cosa tan difícil que me estás explicando». Sobre esta hicimos un post el otro día: confiamos en la simplicidad.
  9. Fracaso: en algunos casos, nunca es posible alcanzar la simplicidad. Bueno, «condiciones extremas demandan respuestas extremas». En ocasiones tenemos que explicar ideas tan complejas, o diseñar un pequeño programa con tantas opciones, que es imposible hacer de él algo simple y amigable. No se puede ganar siempre…
  10. La única: La simplicidad consiste en sustraer lo que es lógico y añadir lo específico. Resumen de todo lo anterior. Desde el reducir lo superfluo hasta añadir el toque humano.

Lo cierto es que el libro consta de sólo 100 páginas (se ve que usó bastante el reducir que comenta al principio) centradas sobre todo en el diseño (referencias al iPod y a los equipos de audio de Bang & Olufsen hay algunas, por ejemplo) pero cuyo uso se puede extender a otros ámbitos, como presentaciones orales o lo que quiera que hagáis muchos de vosotros en vuestro día a día. Hasta para redactar un informe puede servir. No es una mala lectura, sobre todo si consigo aplicar alguna de estas normas y le saco algo de provecho… Podría empezar por hacer posts más cortos y más resumidos, pero no siempre tengo tiempo para depurarlos.

*** Las leyes de la simplicidad tiene un blog asociado (The laws of simplicity), en el que John Maeda extiende lo comentado en el libro.

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