Conan Doyle, dominio público y creación artística

Sherlock Holmes

Sherlock Holmes

Parece que hace tan sólo unos días la obra de Sir Arthur Conan Doyle entró definitivamente en el dominio público en Estados Unidos por resolución judicial. La obra del autor, fallecido en 1930, hace ya varios años que estaba entró al dominio público en otras partes del mundo, pero quedaba esa isla de restricción estadounidense.

La más recordada de sus creaciones es sin duda alguna el archiconocido detective Sherlock Holmes y el paso a dominio público de este personaje abre la puerta a la aparición de un montón de sucedáneos con el famoso detective como protagonista, escritos, filmados, dibujados, o programados por cualquiera.

Los defensores de un copyright firme dirán que esto es una catástrofe, que ahora un espontáneo sin experiencia puede hacer su propia deformación del personaje. Entonces, llegamos a la conclusión de que nada de lo que recuerdas de Sherlock Holmes proviene de los relatos originales que escribió el bueno de Doyle:

«Si tenemos en cuenta que, como bien es sabido, nunca se pronunció aquello de «Elemental, querido Watson» o que ni siquiera la pipa de Holmes o el sombrero aparecen caracterizados en las novelas tal y como recordamos (todo esto es influjo directo de las adaptaciones cinematográficas y en especial de la del gran Billy Wilder) podemos hacernos una idea de las perspectivas que se abren ahora que no hay que pagar derechos para usar a los personajes.»

Y no queda más alternativa que alegrarse de que por una vez la justicia se decante por el dominio público.

El tiempo es algo escalofriante

Douglas Coupland

«A veces metes accidentalmente un dígito de más en el año, por ejemplo, 19993 y añades 18.000 años al presente; y entonces te das cuenta de que el año 19993 realmente existirá algún día y de que el tiempo es algo escalofriante.»

Douglas Coupland, en Microsiervos (en boca de Abe).

Hemos estado unos días en silencio, y es que en estas fechas navideñas el blog pasó a un merecido segundo plano. Este breve post hace el número 225 de un año en el que no blogueé suficiente sobre los temas que más me habría apetecido tratar. Noblesse obligue.

Aún así, esperemos que el próximo se dé aún mejor, y que nos sigamos leyendo.

Recursividad, según Google

Recursividad, en Google

Cuando buscamos algo en Google y el software detecta un posible error en lo que hemos tecleado nos sugiere correcciones. Ahora he descubierto, gracias a un tuit de Pedro Cambra que cuando buscas recursividad correctamente Google también te hace una sugerencia:

Recursividad, en Google

La captura la tomé yo mismo porque el tuit original refería el huevo de pascua en inglés y quise comprobar si funcionaba en otro idioma. Cabe mencionar que no se dispara esta broma cuando buscas recurrencia, que aunque menos común es un término que me gusta más que el calco directo que es recursividad. No se puede tener todo.

Por supuesto, esto no es más que un intento de los ingenieros de Google por evitar la implosión definitiva del universo, que se acerca un poquito más cada vez que alguien busca Google en Google, ésta sí, la auténtica búsqueda recursiva en Internet.

Kalashnikov

«Culpen a los nazis por haberme convertido en un diseñador de armas. Yo siempre quise construir maquinaria agrícola.»

Mikhail Kalashnikov, creador del mítico AK-47, que acaba de fallecer a los 94 años de edad.

Bocados de Actualidad (181º)

Esta semana tenemos bocados, pero son breves, que además del sprint final con algunos proyectos, los últimos días del año los estoy dedicando a pasarlos con la familia y los amigos, así que la lista de lecturas pendientes es grande. Aún así no renuncio a traer la ronda centésima octuagésima primera de los Bocados, hoy a ritmo de Amanda Palmer y su fenomenal Who Killed Amanda Palmer?, porque estamos en este mood.

Aquí van los enlaces:

  • Spiked online y el triunfo del maternalismo, en nombre del feminismo. Interesante artículo firmado, no podía ser de otra forma, por una mujer.
  • El blog salmón y una de gráficas mal hechas adrede, al hilo de la insultante subida (de momento parece que en suspenso) del precio de la electricidad. Recordemos que la instalación doméstica de tecnología para producir energía fue dificultada hace escasas semanas.
  • Xataka y el especial sobre videojuegos retro. Interesante en fondo y forma, no se lo pierdan.
  • Boing Boing y cómo el departamento de defensa de los EE.UU. usa la digitalización de sus archivos para introducir Copyright sobre ellos. Más cercamiento digital.
  • Bianka Hajdu en Reporte Digital sobre MOOCs e e-learning corporativo.
  • Nature Jobs y buscando tu camino tras dejar la carrera académica.
  • The Register y Apple activando la cámara de los Macbook en remoto y sin encender el led, porque si se trata de espiar… claro, no vas a encender el led.
  • Diseño adaptativo en Drupal, una charla de la última Drupal Camp por Cristina Chumillas y Pako García.

Sin más, os dejo con Oasis, una canción de ese disco de la que ya hablamos aquí hace varios años. Y que hoy me apetece traer al frente por motivos obvios.

Esto es todo por ahora. Hay más enlaces en los marcadores de Cartograf (aquí, el feed RSS) y alguna cosa también comparto en Twitter. Pueden también leer este blog directamente en su correo, suscribiéndose desde la barra lateral.

Como de costumbre, enlaces o idea tangenciales son bienvenidos en comentarios, y además están los foros para debatir mucho mejor que en cualquier «timeline». Buen domingo :)

Cumpleaños de libro

A neutralidade da Rede, y más

A neutralidade da Rede, y más

Ayer recibí por cortesía de 2.0 Editora unos ejemplares en papel de A neutralidade da Rede la edición en papel traducida al gallego de La neutralidad de la Red (ya hemos hablado de ella). Además, recibi también A praza é nosa, y Prestige: tal como foi, tal como fomos, a los que espero hincar el diente muy pronto.

Desde aquí agradecer el detalle, que además tuvo el buen tino de llegar en el día de mi cumpleaños, fabulosa coincidencia.

El derecho a descubrir lo que quieres leer

Neil Gaiman

Neil Gaiman

«Más que halagarme, me inquieta que mis obras se estudien en las escuelas. Los niños tienen el derecho a encontrar sus propios autores, y yo quiero ser ese autor, no el material de un programa de curso.»

Neil Gaiman, en una entrevista reciente.

Muy claro Gaiman. Me recordó una historia personal. Cuando estudiaba en el instituto, teníamos un año de literatura española en el que había que leer un montón de libros clásicos que a mí no me atraían en absoluto. De El quijote a El libro del buen amor, Lazarillo de Tormes, y un montón de títulos que ni recuerdo, sobre todo porque jamás los leí. En principio, para pasar aquel curso era obligatorio leerlos, y sin embargo, yo pasé sin leerlos. Lo hice porque el que fue mi profesor sabía que yo no leía esos libros pero leía inagotablemente muchas otras cosas, aunque no formasen parte de siglo de oro alguno. Yo pasé ese curso sustituyendo aquellos legajos por comentarios sobre Eduardo Mendoza, por poner un ejemplo, que seguramente no pasará a la historia pero era mucho más divertido de leer a mis quince años. El profesor entendió que lo importante era que leyera algo, permitió que yo siguiera leyendo los libros que andaba leyendo, a los que había llegado por mí mismo, y yo pasé ese curso sin cumplir el requisito declarado del mismo.

Por supuesto, el derecho a encontrar sus propios autores llega mucho más allá de una escuela. En Internet, hay toda una pugna por controlar ese «descubrimiento» de autores a los que queremos leer, porque todos quieren determinar qué vas a leer. El RSS nos desintermedia, pero está siendo dado de lado por la industria (el último caso es Linkedin, que lo hará dentro de apenas 3 días) dificultando, paradójicamente, el descubrimiento de las opciones que éste abre por parte del gran público.

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