Google Chrome, las extensiones de Firefox y los banners en internet

Google Chrome

He desenterrado mi Windows XP para perder unos minutos usando el nuevo navegador de Google. A pesar de que la empresa de Mountain View hace mucho que dejó de gustarme, no he resistido la tentación de ver qué tal es ese navegador tan cool que han promocionado usando toda la artillería usual de la red (libre, moderno, blebleble) pero han sacado sólo para Windows.

Dicho todo lo anterior voy a tratar de ser objetivo en la brevísima crítica. Y muy rápido.

He usado Chrome unos 10 minutos en el momento de escribir este post (posiblemente el único que escriba desde el navegador de Google). No lo aguanto más. En cuanto acabe las tareas que tengo abiertas lo chapo y me vuelvo a mi Ubuntu para no volver a salir en un montón de meses (eso espero).

¿Qué no me gusta de Chrome? Voy a ser muy breve, a buenos entendedores una sóla palabra se lo dirá todo (y me consta que la gente que lee este blog lo van a entender rápidamente): AdBlock.

Es increíble la cantidad de banners y publicidad diversa que tienen las páginas web que visito diariamente y que yo no percibo gracias a AdBlock. Es algo que no valoro porque hace ya muchísimo que uso Firefox + AdBlock pasando por el cuchillo todas las webs a las que llego. 10 minutos haciendo pruebas con algunas páginas a las que voy habitualmente y casi se me salen los ojos de las órbitas con tanto banner. Este blog tiene publicidad que considero tolerable (¿alguien que opine con mayor objetividad?), otros blogs como Error 500 tienen un banner discreto si escribes la URL directamente. Hagan lo mismo con Genbeta sin AdBlock y lloren de dolor.

¿El resto? Para que consiga probar el resto deben dejarme pasar de la puerta y Google no me deja; sin AdBlock me cuesta la vida navegar y el navegador de Google no permite extensiones como sí acepta Gecko (el motor en que se basa Firefox). No es sólo AdBlock, es que pierdes todas las extensiones habituales. Demasiado handicap.

¿Permitirá Google extensiones? Bueno, Google gana dinero con la publicidad en internet. Si bien el número de usuarios que quitamos la publicidad de la web somos una minoría del total, seguro que no están por la labor de que esta práctica se generalice, así que no estoy seguro de que a corto plazo abran mucho la mano.

De que hayan anunciado a bombo y platillo un navegador libre para licenciarlo bajo una BSD bastante débil (permite software derivado privativo), de que Google pretenda empujar sus productos a to meter y de que cada vez que escribes una URL te recomiende automáticamente las búsquedas relacionadas (y ello conlleva una llamada a Google y un registro de lo que escribes cada vez asociado a tu IP) hablaremos otro día. Desde luego me parecen tres puntos importantes pero no tengo ganas de escribir más. Cuanto antes acabe el post antes cierro este navegador.

Actualización (10 horas después): Ni 12 horas han tardado en encontrar el primer fallo de seguridad importante en Google Chrome. El motor de Webkit que está usando tiene un bug importante con el que es fácil engañar a los usuarios para que lancen ejecutables Java. Hace más de 2 meses que Apple solucionó ese bug y Google lanza su navegador con el agujero. ¿Dónde hemos visto ese tipo de cosas antes?

Programa piloto de Open Access en toda la Unión Europea

No suelo hablar mucho de ciencia en el blog, aunque a menudo podría contar alguna que otra cosa. Sin embargo hoy vamos a hablar de ciencia y, más exactamente, de la forma en que la ciencia se viene construyendo desde hace siglos: mediante la publicación de los resultados de investigación de forma revisada y autorizada por otros científicos que tengan un cierto bagaje investigador en el ámbito científico relacionado. En esencia, eso es el método científico: poner los resultados de investigación a disposición de otras personas para que puedan verlos, repetir el experimento si quieren y comprobar que dices la verdad (o descubrir si mientes). Vamos a hablar de cómo conseguir que estos resultados de investigación sean más accesibles para todos (al menos en los casos en que la misma ha sido sufragada con dinero público, que son una amplia mayoría de los mismos incluso en los sitios donde las leyendas urbanas afirman que está privatizada como EE.UU. y Suiza). ¿Cómo hacer que los resultados de investigaciones pagadas con dinero público sean más accesibles? Publicando los mismos en repositorios de acceso libre o en revistas Open Access.

A Open Access le dediqué un post bastante largo en diciembre de 2007, que sigue siendo plenamente vigente: Open Access y porqué los resultados de la investigación científica deben ser libres.

¿Qué ha cambiado desde que escribí ese post? Pues que la UE acaba de aprobar un programa piloto según el cual se obligará a que los resultados de investigación obtenidos con fondos europeos estén disponibles con acceso libre con mucho retraso a los 12 meses de su publicación (Europa.eu, via). Así, tras un periodo de entre 6 y 12 meses, las empresas e instituciones que se beneficien de fondos europeos para investigar, estarán forzadas a permitir el libre acceso a sus resultados de investigación. La UE sigue así los pasos de los Estados Unidos, que este mes de enero aprobaron una medida similar para investigaciones biomédicas, pero la superan por cuanto generalizan a todos los ámbitos.

Pero seamos críticos con la propuesta, porque siendo un innegable paso adelante, tiene puntos flacos que le quitan casi toda la fuerza.

¿Qué me gusta y qué no me gusta de este programa piloto?

  • Libre acceso. La primera consecuencia de esta medida es evidente: libre acceso para artículos de investigación con más de 1 año de antigüedad. Muchas universidades con pocos recursos agradecerán poder acceder a las revistas que compran habitualmente y a los números más viejos de esas que no se pueden permitir pagar. Es sin duda la mejor consecuencia del conocimiento libre y este programa (aún en pruebas) promete alcanzar algo que muchos pedimos hace tiempo. Al obligar a hacerlo de este modo, se permite que esto tenga lugar. De no ser así y tener que producir los investigadores el cambio por sí mismos, nunca tendría lugar pues están inmersos en una guerra de publicación cualificada en la cual publicar en un diario de acceso libre y poco conocido puede dar al traste con tu próxima financiación. La única forma de conseguir que Open Access avance es imponerlo de forma que los investigadores no vean peligrar su proyecto por publicar los datos en un repositorio de libre acceso. De verdad es necesario, ¿sabían que los trabajos que publicó Einstein y que comentamos el otro día aún no son de libre acceso? (aunque la red lo haga posible así casi sin querer…).
  • ¿Por qué 12 meses de plazo? Para contentar a los editores. El sector de las publicaciones científicas con peer-review está copado por muy pocas editoriales que controlan la mayoría de revistas. Obligar inmediatamente a publicar los resultados de investigación bajo condiciones de libre acceso aniquila su negocio. Los 12 meses de plazo están destinados a callar la boca de las editoriales.
  • El golpe sin fuerza. Pero al dar un plazo de 12 meses para acallar a las editoriales, la medida pierde una parte importante de su finalidad. Esta medida tiene como fin que el dinero público que ha pagado la investigación no se tenga que seguir gastando en acceder mil y una veces (tantas como centros de investigación) a estos resultados. Pero dar 12 meses de ventaja al editor permite que éste siga cobrando su suscripción, ya que en estas publicaciones se valora mucho tener acceso a los resultados más recientes. Más aún, si el editor decide que su negocio está ahora amenazado, subirá el precio de las mismas y comenzará a cobrar por el acceso al último año de resultados (los anteriores serán libres) el precio que antes cobraba por toda la colección. En un ecosistema abundante eso no sería posible (subir los precios de forma especulativa), en el pequeño oligopolio editorial científico (capaz de imponer condiciones draconianas de distribución a sus artículos), será una realidad antes de que tengamos tiempo para pestañear.
  • ¿Qué conclusión tenemos? Es un paso adelante, pero de momento es tibio porque el plazo de retención de 12 meses nos forzará a seguir pagando por algo que ya hemos pagado (la investigación se hace casi toda con dinero público, incluso la que supuestamente se hace vía fundaciones, pues éstas suelen depender enormemente de los fondos que les da el estado). Por tanto, el proyecto debía haber sido más ambicioso pues este tipo de información debería ser plenamente accesible por cualquiera. Además, no hay que olvidar que es sólo un programa piloto que no es definitivo (aunque confío en que se instalará de forma definitiva). Open Access está ahora un poco más cerca de hacerse realidad, como siempre debió ser: la investigación científica debería ser de dominio público.

    Enlaces:
    Nota de prensa.
    Toda la información sobre el programa piloto.

Publican el anexo secreto sobre las medidas de seguridad aeroportuarias

Como todos sabrán, desde noviembre de 2006 no se pueden llevar líquidos al interior del avión a no ser que los compres en las tiendas del aeropuerto. Una medida ineficaz cuya única finalidad (visto que el agua de las tiendas del aeropuerto sí puede embarcar) es hacernos pasar por caja a nosotros y a las aerolíneas low-cost que aprietan a los diferentes ex-monopolios públicos (Iberia, British, Air France, …).

Hace un tiempo se descubrió que el anexo legal que regulaba la seguridad aeroportuaria era secreto. Nos enteramos el pasado mes de abril cuando se supo que la reclamación de un ciudadano al que impidieron subir con su raqueta de tenis (por cierto, no están incluídas entre los objetos no permitidos) exigió ver la norma que se lo impedía. Se llegó a decir que los controles podrían incluso ser retirados.

Evidentemente, en la sociedad de control, éstos no iban a desaparecer tan fácilmente. Como premio de consolación el (hasta ahora) anexo secreto ha sido publicado el pasado 19 de agosto, como podemos leer en Esta Europa NO. Sin embargo esto está lejos de ser una victoria, una victoria sería la eliminación de unos controles que no mejoran nuestra seguridad pero nos cuestan miles de millones de euros (y miles de horas desperdiciadas). Mientras tanto, nuestros aeropuertos seguirán en estado de excepción, y pronto también lo estarán nuestras estaciones de tren. Ese es el camino que estamos recorriendo.

La misma Comisión que pretende instalar una cámara de vigilancia para cada pasajero, nos ha publicado el anexo (sin modificarlo un ápice, y sabiendo que ya se cocinan más restricciones) tras años de lucha y aplicación de las normas según el más puro interés arbitrario de los agentes de seguridad. Pero esto no hace que el infame anexo deje de estar vigente. ¿De veras ese es el mundo en el que queremos vivir? Desde luego, yo no.

No me extiendo más, por si no lo leyeron antes, psaen y vean el aviso en Esta Europa NO.

Facebook acusado de «escuchas ilegales»

FacebookEn este blog le hemos dedicado a Beacon, el sistema publicitario de Facebook, algunas anotaciones. Desde el principio nos pareció demasiado intrusivo, y no gustó que lo metieran hasta en la sopa (daba igual que no fueras usuario de Facebook) para recoger información sobre tí sin avisar a nadie (y sin que tan siquiera fueras usuario de Facebook).

Ante las críticas y las primeras denuncias, Facebook ha ido haciendo movimientos (a menudo bastante tibios) siempre acompañados de grandes promesas. En realidad lo que molesta es que no estaban avergonzados de haberlo hecho, sino de que los hubieran pillado, o al menos esa es la sensación que se desprendió del modo en que actuaron.

Sin duda a estas alturas no darán marcha atrás, no van a retirar Facebook Beacon, las bases de datos con información personal son el gran negocio del futuro, pero está claro que aún tienen mucha tierra que tragar. Lo último es que los han acusado de realizar escuchas ilegales (TheRegister), ya que pactó con 44 socios recoger actividad online de sus usuarios en hasta 44 servicios web y recopilarla, sin avisar a los mismos.

Esta no es la primera denuncia que recibe Facebook, ni será la última, y aunque aquí sólo comentamos la primera en hacerse pública (EPIC vs Facebook) para no aburrir a nadie, ésta me ha parecido reseñable por tener un enfoque interesante. No es sólo violación de privacidad, sino hacerlo premeditadamente y sin el más mínimo respeto a todos mis derechos, tal y como sucede con las escuchas ilegales (no mediadas por un juez ni acompañadas de un proceso judicial que las ampare). Desde luego un enfoque curioso, aunque así visto no es absolutamente ilógico. Veremos en qué queda, está claro que Beacon es una apuesta arriesgada y que de prosperar lo hará a costa de la privacidad de los usuarios de Facebook (y de cualquiera). La receta perfecta para que alguien en esa empresa tenga un gran dolor de cabeza.

Más sobre publicidad y usos de nuestros datos

GigaOM sobre publicidad personalizada:

Pero la individualización tiene implicaciones relativas a la privacidad. Los anuncios impresos han dependido siempre de encuestas y estadísticas de lectores para dirigir el gasto en publicidad: Los anuncios en Vogue asumen que me gusta la moda y soy probablemente mujer -pero no están seguros. En la red, sin embargo, los datos se acumulan mientras consumo información: digamos que visito la web de Vogue y después me voy a una página con información para padres y de ahí me voy a mi agregador online a leer feeds de tecnología y a buscar información sobre la depresión post-parto. Sumalo todo, junto a mi IP y ahora soy una madre techie que vive en Austin, Texas, que posiblemente está de bajón. De repente, soy algo mucho menos difuso en la mente de esos anunciantes.

Sobre esto he hablado bastante: Publicidad en la red, lo que el usuario no ve, y facebook ha aparecido a menudo (con facebook beacon como protagonista) y TiVo vendiendo los datos de sus clientes y Phorm y más y más.

Publicaciones científicas

«Porque una carrera académica pone a un hombre joven en una situación ciertamente embarazosa al requerirle la producción de publicaciones científicas en una cantidad impresionante -una seducción hacia la superficialidad que sólo los carácteres fuertes pueden soportar. La mayoría de ocupaciones prácticas, sin embargo, son de un tipo en las que un hombre con capacidades normales es capaz de hacer todo lo que se espera de él. Su existencia en el día-a-día no depende una iluminación especial. Si tiene profundos intereses científicos puede dedicarse a sus problemas preferidos además de hacer el trabajo que tiene que hacer. No debe estar atenazado por el miedo a que todos sus esfuerzos no lleven a ningún resultado. Le debo a Marcel Grossman el haber estado en una posición tan afortunada.»

Albert Einstein, acerca de su trabajo en la oficina de patentes de Berna, donde desarrolló algunas de sus teorías más brillantes.

Parece un farol muy fácil de soltar a toro pasado, pero peguemos un repaso a los hechos. En 1905, Einstein publicó en el Annalen der Physik (Anales de Física, Fdo. Capitán Obvio), los siguientes artículos:

  • 18 de Marzo: Explicación del Efecto fotoeléctrico. (esto le valió el premio Nobel de física en 1921).
  • 30 de Abril: Una nueva determinación de las dimensiones moleculares (Tesis doctoral en la que planteó un nuevo método para evaluar el tamaño de las moléculas).
  • 11 de Mayo: Sobre el movimiento requerido por la teoría cinética molecular del calor de pequeñas partículas suspendidas en un líquido estacionario (Movimiento browniano).
  • 30 de Junio: Teoría especial de la relatividad (aunque por esto no le dieron el premio Nobel, las implicaciones en el tiempo no han sido menores: de no ser por la teoría de la relatividad no tendríamos muchas cosas con las que convivimos actualmente. Como muestra un botón: sin relatividad no habría GPS.
  • 27 de Septiembre: Equivalencia entre masa y energía (con la archiconocida ecuación, E = mc2).
  • 19 de Diciembre: Más desarrollos sobre el Movimiento browniano.

Evidentemente, lo impresionante no es el número de artículos (eso casi podría no importar, si fueran basura), sino la calidad de los mismos y las repercusiones de algunos de ellos en nuestro día a día. Todo eso publicó el mismo año, por algo en ocasiones se ha denominado a 1905 «el año maravilloso». Y para remate, todo eso lo hizo mientras aún trabajaba en la oficina de patentes de Berna, donde trabajó entre 1902 y 1909.

No sé si se entiende a dónde quiero llegar. Este post es para los becarios de investigación que puedan estar leyendo esto. Take it easy.

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