La Ley para el Impulso de la Sociedad de la Información (LISI) comienza a dar frutos. Y como es una ley con muy mala baba, los frutos son difícilmente catalogables de apetecibles.
En los últimos días se ha sabido que la CNMV va a ser el primer órgano competente autorizado para cerrar páginas webs sin intervención judicial, según lo previsto en el articulado de la citada LISI. En concreto, estará autorizada a cerrar páginas webs que ofrezcan información sobre economía y de la cual se estime que puede tener una influencia sobre los precios. (Expansión vía EOL y Carlosues)
De ahora en adelante, toda opinión en internet que defienda una línea de pensamiento que contradiga a la verdad oficial del gobierno correrá el peligro de ser cerrada. Y dado que las leyes se hacen para hacerlas cumplir, podemos dar por sentado que si la web en cuestión adquiere cierta relevancia, seguro tendrá problemas. Citando a Manuel del Pozo en Expansión:
Porque si la CNMV controlase la información que se publica en EXPANSIÓN porque puede afectar al mercado, también el Gobierno tendría derecho, por ejemplo, a inspeccionar lo que publican los periódicos en época electoral. Se podría censurar la información que se ofrezca sobre ETA, sobre el accidente de Barajas o sobre cualquier otro tema que se pueda considerar información relevante.
Este el escenario que el gobierno (y todos los grupos parlamentarios; sí, el PP y sus «lamentables errores» tambien) buscaban con la LISI: tener la ocasión de cerrar la boca todo aquel que mantenga tesis contrarias a las oficiales y deseadas. Todo el que no esté de acuerdo con el optimismo enfermizo de nuestros dirigentes puede ir rezando todo lo que se sepa. Eso es la LISI: Internet bajo control de un gobierno que ya no nos representa a nosotros, a los que votamos y pagamos impuestos, sino a sí mismo y a las aspiraciones de perpetuarse que tiene la oligarquía política y económica.
Y esto es sólo el principio, el primer órgano de todos los que podrán venir. Europa se desmorona. La que fuera cuna del mundo libre y democrático que conocemos promueve la censura y desarrolla un autoritarismo rampante con intereses espurios, unas veces se escuda en los precios (¿acaso no es el IPC el indicador de precios más falseado de todos, precisamente por estar bajo control del principal interesado en manipularlo, que no es otro que el gobierno?). Otras veces los Estados europeos se escudan en la propiedad intelectual. Otras en las falsas medidas de seguridad.
Las excusas ya son lo de menos. Sarko instaurando la «policía del pensamiento» (aunque en unas semanas se recogieran decenas de miles de firmas en contra) y Berlusconi fichando a gitanos por… por nada, tan sólo por ser gitanos (criminalizar lo que se es y no lo que se hace en el mundo, puro fascismo). Y Zapatero, talantoso, sonriendo pero deportando inmigrantes (pena de amnésicos egoístas, una tierra de emigrantes como ésta). Sonriendo pero aprobando leyes que reducen nuestras libertades. Qué quieren que les diga, son la misma mierda. La versión bronca y la refinada hipócrita de una misma forma de hacer política: la que ignora los intereses generales de las personas para anteponer el interés particular de nosesabequiénes.
Me juego la mano buena (aunque no les diré cuál es, por si acaso) a que pronto hablaremos aquí de un segundo órgano competente (lo cual da miedo, porque si hay más de uno, puede haber un ciento, cada uno censurando su corral). Éste segundo órgano competente habilitado será, mucho me temo, la SGAE. No creo sorprender a nadie cuando digo eso, pero aún alguien pensará que ¿por qué no ha sido la SGAE el primer órgano competente? Sencillamente, porque se les habría visto demasiado el plumero. Y porque no sólo la SGAE gana con la LISI. La victoria del Estado (a quien, sin duda alguna, se la suda el intercambio de música en sí mismo) es poder controlar no el intercambio de música, sino el de información «sensible» a sus intereses.
Como siempre he defendido, «la lucha contra la piratería» para el estado tenía la gran ventaja de que las herramientas que te impiden copiar una canción te impedirán copiar cualquier otra cosa que tú quieras copiar y el poder establecido quiera controlar. Aún no han podido leerlo, pero el tema central de la sociedad de control, ese libro que pronto espero que puedan leer, gira en torno a este tipo de conjunciones estelares en que con una excusa tibia se logra introducir una medida con profundas implicaciones para el modo en que desarrollamos y desarrollaremos nuestra vida. Y vista la escasa reacción que mostramos a estos asuntos, parece que muchos no le dan gran importancia o que no la ven venir en absoluto, como ranas en un perol de cocina.
*** Actualización (2008-09-09 @ 14.00h): Carlos Alonso ha dejado un comentario que me invita a tomarme esta noticia con cierta cautela. A pesar de que en El Otro Lado hablan de la LISI (no es creación mía) como la herramienta que justificaría este apoderamiento de la CNMV. Y a pesar de que, tal y como lo veo, se dice que es la CNMV la que ha solicitado al gobierno esto, y por tanto podría no estar incluída en la orden ministerial en sí misma, sino ser un trabajo en proceso. En definitiva, que les invito a tomarse esto no como algo confirmado sino como un rumor bastante tangible, pero rumor al fin y al cabo. Gracias a Carlos, por el aporte :)
*** Actualización (2008-09-10): Jomra también comenta quitando hierro al asunto, así que definitivamente habrá que tomarse con prudencia lo relativo a este asunto y pensar que la CNMV no está tan cerca de tener estos poderes especiales.