Más playmobil terrorífico

Playmobil policía

¿No tuvieron bastante con el control aeroportuario? Si creen que aún pueden añadir elementos de realismo al estado policial que deben soñar sus hijos, no pierdan la ocasión de meter en casa uno de éstos.

Este muñeco (terrorífico) me alcanzaba casi hasta el pecho; y creo que no soy el tipo más bajo que conocerán. La foto la tomé yo mismo en algún momento del pasado, en una de esas jugueterías de Zürich que presumen de rancia tradición bicentenaria.

A mí imaginar a los niños suizos contemplando un muñequito que les duplica (¡o triplica!) la altura y tiene por toda representación la fuerza de la autoridad que te dice ¡Alto! me dio algo de pavor. Aunque he de admitir que no me sorprendió mucho verlo precisamente allí. Todo lo que quiso saber sobre la disciplina y nunca se atrevió a preguntar. Esto sí que es educación para la ciudadanía. Achtung! Die Papiere!

Es por este tipo de cosas por el que la ambición suizificante de la Unión Europea me da bastante que pensar. ¿Dónde se supone que vamos? ¿Nos hemos vuelto todos locos?

No, claro que no: muchos no estamos de acuerdo.

Las operadoras contra las tarifas planas

Hace un tiempo dedicamos una nota interesante a debatir el final de las tarifas planas. La hipótesis central del artículo es que los operadores van a intentar trasladar el hábito de pago por consumo habitual en los mercados y usuarios de telefonía móvil que nos parecen inimaginables en internet. Pongamos por ejemplo el lucrativo negocio de los tonos de móvil; en «la internet normal» nadie pagaría más de 1 euro por apenas 20 segundos de jingle que podamos usar como tono de móvil.

La realidad nos dice que el tráfico de internet aumenta, proporcionalmente, más que el gasto en internet. De esta forma, aunque las telecos ganan ahora mucho más que hace unos años, ganan menos dinero por gigabyte transmitido. A pesar de que enviar un sms sea más caro que recibir información de telescopios lejanos como el Hubble. El aumento del tráfico es utilizado también como excusa para pedir el fin de la neutralidad de la red, a pesar de que la infraestructura de la red crece más que el tráfico de la misma.

Realizando una deducción falaz, las operadoras pregonan a los cuatro vientos que necesitan más facilidades del gobierno: la más clásica es la de poder tratar los bits de diferente manera según la información que contengan, haciéndonos creer que los bits no son sólo bits y que una determinada conexión (digamos VoIP, o streaming usando YouTube) les cuesta más que otras (digamos navegar tan sólo para leer webs).

Hace más de un año, cuando comentamos el peligro de rediseñar internet, dijimos que la extensión de las redes malladas (o redes mesh), en las que cada dispositivo no sólo se comunica de forma inalámbrica con otro sino que tiene la capacidad de actuar de puente para que un tercer dispositivo que esté demasiado alejado del punto de acceso también pueda conectarse, estaba bloqueada por las operadoras.

Me pasan un enlace a una noticia de hace ya unos días en que se explica cómo un consorcio de operadores y fabricantes de chips para portátiles se han asociado para que todos los portátiles tengan de serie un chip idéntico a los que llevan los teléfonos móviles. Puede pensarse que pretenden estandarizar a los portátiles de gamas media y baja algo que a estas alturas sólo traen los portátiles de gama alta. La realidad resulta algo diferente: la intención es potenciar la extensión de «la internet móvil» en los portátiles por encima de la conectividad WiFi sin coste adicional, ya sea esta vía wifis abiertas (hay muchas por ahí, la mía entre ellas), wifis municipales (si no te tumba la CMT) o mediante la formación de hipotéticas redes malladas ciudadanas.

Hay aún los que piensan que es imposible convertir internet en un corralito, yo sigo pensando que para ello no hay nada mejor que nuestras propias acciones. Lo mismo convertirte en anfitrión de aquellos a los que puedas ayudar a subirse a tu nube (y cuantas más nubes mejor) que facilitar el acceso a la red sin trabas. Ni pagar por compartir, ni estar supeditados a los intereses de unas telecos que sueñan con segmentar las tarifas al máximo para que dejen de ser planas.

La traslación del modelo del móvil (absolutamente bajo control de la operadora) al modelo doméstico (tarifas planas más o menos universales) podría tener lugar con la extensión de las conectividades y la inclusión de internet en todas partes para nuestros portátiles. ¿Estamos preparados para evitarlo? Si no lo conseguimos, las tarifas planas del futuro podrían tener de planas nada más que el nombre y podrían no parecerse en nada a lo que ahora tenemos en casa.

Estructuras de la información

«Creo en el porvenir de la prensa de pago porque creo en el valor de la información verificada, analizada y jerarquizada»

Nicolas Sarkozy, en Soitu.

Y yo pienso que bajo toda arquitectura de información reside una estructura de poder. A Sarkozy le gusta que sea jerarquizada, y con él en la parte de arriba (faltaría plus que él no tuviera la varita de mando). Yo la quiero de otra forma: distribuida.

Quizá por eso a mí me gusta internet y él piensa que la red es el problema. ¡Qué le vamos a hacer si somos diferentes?

Además no ha comprendido que de aquí a nada el dinero no seguirá la ruta de las copias, sino la ruta de la atención.

Portada provisional para La sociedad de control

Tenía que contarles sobre esto y nunca me hacía el hueco. Como he dicho alguna vez, se está cociendo un libro que se titulará La sociedad de control.

La cosa es que desde hace un tiempo tenemos una portada provisional para el mismo, obra del fantástico diseñador Fernando Díaz, que de verdad ha hecho un trabajo que a mí me ha encantado. No la puse antes porque soy un dejao, pero la verdad es que el trabajo que hizo Fernando es tan bueno que había que ponerla. Además yo estoy tan contento que no podría no ponerla y no hablar de ello :) La portada, como el libro, será de Dominio público.

En fin, que no os doy mucho más la vara y os dejo con la primicia.

La sociedad de control (provisional)

Qué quieren que les diga, creo que ¡Fernando ha hecho un diseño fantástico! Si no les gusta, midan las palabras que tecleen al respecto y tal… no quiero tener que cortarles los dedos.

Bocados de actualidad (69º)

Estuvimos muchos días sin aparecer por el blog (este mes ha sido el menos activo desde que este blog abrió sus páginas). Quizá algún día les cuente porqué (pero no apostaría por ello), de momento quédense con las noticias: es probable que en los próximos días estemos de vuelta a la normalidad.

Como no he tenido tiempo para escribir ningún post así muy elaborado, y como es domingo y en este blog solía haber un pequeño post los domingos, he pensado que lo mejor sería mandarlos de turismo-web a leer algunos posts que me han gustado de los que he leído últimamente. En otras palabras, aquí una ronda de Bocados de actualidad que será la sexagésimo novena. A ritmo de Rufus Wainwright, que esta semana dará un concierto sin su banda en el Teatro Cervantes de Málaga.

  • El club del tetraedro nos avisó del vigésimo quinto aniversario del movimiento GNU.
  • Jorge Cortell y los niños de primaria siendo adoctrinados en materia de derechos de autor. Pánico.
  • Acalpixca y la vergüenza de Ignasi Guardans en el debate de las enmiendas torpedo. Arnau también lo dejó en el sitio que se merece.
  • Al hilo de mi anterior post sobre el fin del estado del bienestar, Acalpixca habla de cómo se vive esto en Reino Unido. El panorama no es halagueño.
  • Fernando Tricas y la dejadez que mostramos hacia nuestra intimidad.
  • Cyberfrancis se queja del lamentable estado en descomposición del centro de Málaga. Qué quieren que les diga, tiene más razón que nadie.
  • Esta Europa NO y el «registro voluntario» de blogueros. Sí, voluntario; y mi abuelo pirotécnico.
  • Se han aprobado 3 de las 5 enmiendas torpedo. Podía ser peor pero se trata de un retroceso en la libertad de la red. Hablan de ello en Informática Verde.

Como lecturas para un domingo lluvioso ya está bien. Seguro que hay en la web mucho más y mucho más interesante, esto es sólo algunas de las cosas que me he encontrado por ahí en las últimas semanas. Y me marcho por hoy. En breve más.

La desaparición del estado del bienestar

El estado del bienestar es una cosa un tanto compleja pero que, en cierta medida, tenemos todos en la cabeza: un estado del bienestar es aquel en el que las personas se dotan a sí mismas de una organización tal (habitualmente personificada en el Estado) que garantiza la protección social para todos los firmantes del pacto (incluso aquellos que aunque quisieran no tienen la opción a no firmar el pacto). Esta protección incluye prestaciones por desempleo, servicio de sanidad, acceso a la educación y a servicios sociales básicos, garantía de los derechos y libertades fundamentales.

En las últimas décadas no cabe duda de que si hay un modelo del bienestar en el mundo ese es el que se desarrolló en la Unión Europea tras la sangrante y atroz primera mitad del s. XX. Es evidente, sin embargo, que de un tiempo a esta parte este estado del bienestar está de capa caída y cada vez garantiza menos los derechos fundamentales (plazos de detención sin cargos cada vez mayores, espionaje estatal a los ciudadanos, cada vez menos derechos para la población -tanto inmigrante como oriunda-). Los signos y los movimientos en este ámbito son numerosos y se suceden de forma constante en el tiempo.

Del empobrecimiento gradual de la población, debido a un aumento del coste de la vida (alimentos, vivienda -tanto en propiedad como en alquiler-) muy por encima del aumento salarial paralelo, a la imposición de un sistema altamente disciplinario, el aumento de la jornada laboral hasta las 65 horas, la reducción de nuestra privacidad, la eliminación del secreto de las telecomunicaciones, y el paso al siempre vigilados. Todo ello pasando por una reducción progresiva de los servicios sociales (con una sanidad privatizada encubierta, con una educación instrumentalizada y una justicia a las que el Estado no dedica en absoluto los recursos necesarios -para que así se convierta en un arma aplicada de forma arbitraria contra aquellos a quienes interese). Y podría seguir con bastantes ejemplos que muchos de ustedes ya conocéis.

Y entonces llegó la crisis. La principal herramienta del poder para imponer medidas que de otra forma serían rechazadas sin dudarlo. Tú ves crisis ellos ven ocasión de hacer negocio a costa de lo que nos pertenecía a todos.

Europa, esa que los euronacionalistas (y a esos les tengo dedicado una reflexión que espero depurar prontito) ven como una entidad civilizada y pacífica, tiene en su currículum muchas de las más atroces guerras que el mundo ha visto. Y estas guerras del s. XX surgieron de las miserias sociales a las que masas de personas desprovistas de toda condición de ciudadano fueron empujadas; surgieron de la radicalización de la política que sólo viene aparejada del miedo a morir de hambre. Y las consecuencias fueron grandes: la instauración de los «documentos de identidad nacional» (en España, por ejemplo, fue introducido durante la dictadura fascista del general Franco) y el cerrojazo a las fronteras y a los movimientos migratorios: es decir, de las crisis de primera mitad del s. XX nació un mundo con fronteras mucho más rígidas y controladas, y con ciudadanos mucho más controlados también dentro de las fronteras.

Mientras tenemos la tendencia a observar Europa como algo estático, ésta está evolucionando rápidamente hacia una sociedad en la que las decisiones no se toman de forma asamblearia (de hecho, las instituciones de poder en la UE no son democráticas) sino por coerción. De la sociedad democrática a un régimen post-democrático, coercitivo y apoyado en la disciplina y el control ejercido sobre las personas.

A la crisis económica de la que tanto se habla, y que muchos comparan ya con la gran depresión del año 1929 que dio alas y disparó definitivamente el fascismo europeo del s. XX, hay que unir sin dudarlo ni un momento el continuo recorte de libertades en Europa y las llamadas xenófobas y racistas, que se producen ya desde la política masiva y que ha perdido el miedo a expresar su racismo y su xenofobia a cara descubierta. Frente a un mundo que gracias a Internet necesita cada vez menos de las rancias estructuras «en corralito» en que se han convertido los diferentes estados, el estado mismo reacciona de forma virulenta y excluyente, haciéndose valer, temeroso de perder su excesivo poder si nadie le hace caso. Temeroso de quedarse en casa el sábado porque nadie lo llame para salir; temeroso de que la gente busque otras cosas diferentes al control estatal de la vida pública y privada.

En el contexto en que occidente afronta una de sus últimas grandes crisis siendo la referencia mundial, hay que volver a considerar las posibles consecuencias que una verdadera globalización, en la que además del dinero las personas hubieran podido moverse libremente por el mundo en los últimos treinta años, habría tenido. Con una ciudadanía europea que no hubiera desaprovechado la oportunidad de llevar a Asia y África mucho más que la libertad para los mercados: la libertad para las personas que viven allí.

Eso nunca sucedió y occidente (Europa, Estados Unidos, Canada, Australia) pagarán carísimo su desdén hacia los ciudadanos de los países en desarrollo, pagarán caro no haberles ayudado cuando lo tuvieron en la mano.

Hoy mismo, en pleno vórtice del hundimiento bancario-demagógico, hemos sabido que la ONU apoya una iniciativa para cambiar los protocolos que rigen la red y que se dificulte/elimine el anonimato en la red. La iniciativa, por supuesto, está apadrinada por China (miembro del consejo de seguridad permanente de la ONU) y parece gozar del respaldo del resto del consejo de seguridad permanente; ya se pueden leer, sin embargo, las primeras reflexiones de rechazo desde el ciudadano de a pie. Está claro que no va a ser la maquinaria de la UE quien se oponga, después de habernos sisado el (otrora sacrosanto) secreto de las telecomunicaciones. Por supuesto, para conseguir esto proponen rediseñar la web, y nosotros ya conocemos dónde se esconde el peligro de rediseñar internet.

¿Cómo habría sido un mundo en que desde 1989 (caída del muro de Berlín y sucesos de Tiananmen), occidente se hubiera esforzado por llevar la democracia no sólo a Europa del este sino también a China? No lo sabemos, pero podemos estimar que quizá tendríamos otras cartas en la mano. Cómo podrían ser si no siguiéramos prestos a salir vestidos de camorrista a mirar mal a todo el que no es como nosotros?

Es difícil jugar a las adivinanzas y no lo haré. Me quedaré mejor en lo que tenemos en la mano. Perdimos el tiempo juntando pitos y el Estado, organizado, ya no quiere mus. Hay que jugar con lo que tenemos o dejar la mesa, y ya saben que jugador de chicas, perdedor de mus. Si de las crisis del s. XX nacieron los DNI, la Stasi, la KGB y las principales agencias de inteligencia europeas y norteamericana, ¿qué no podrá salir de la deriva autoritaria de este occidente podrido?

Este es un post cargado de futuro, de cosas que aún no han sucedido. Pero es que cuando escribimos sobre el futuro lo hacemos para que éste no suceda. Orwell no escribió 1984 para que nosotros lo viviéramos, por decirlo de alguna forma, sino para evitarlo; seguramente Leif GW. Persson tampoco escribió el declive del estado del bienestar para acelerarlo, pero ahí está su obra. A ver si esta vez tenemos más suerte.

[Por cierto, la petición de China a las Naciones Unidas llega en el momento justo, esta semana se vota en el europarlamento el paquete telecom por el que protestan cada vez más personas y organizaciones y que amenaza con poner internet bajo riguroso y férreo control.]

Teatro de privacidad

Google logoCon que poco se conforman algunos legisladores. Qué rápido tiran las campanas al vuelo algunos periodistas.

Google anuncia que borrará de sus registros algunos datos, una vez tengan 9 meses de antigüedad. Resulta que el plan de Google pasa por retocar un poco la IP del usuario en los registros de actividad de la compañía, tal cual, y convencernos de que de esa forma ya es imposible reconocer al usuario. Todo eso, no olvidemos, 9 meses después. A los 18 meses, se borrarán 8 bits de la IP del usuario. Ni uno más, ni uno menos. Evidentemente, se espera que nosotros confiemos en que al hacer eso, Google muerde su propia mano y ya es incapaz de saber a quién pertenecen esos datos que tan rentables le resultan.

Pero pasado todo ese tiempo, Google ya ha tenido la posibilidad de identificar a los usuarios, sin duda alguna, y almacenar los datos relevantes en algún otro fichero, prescindiendo de la IP (bueno, de un trocito sólo) que esa persona usó 18 meses atrás. ¿Creen que no es posible? Cuando AOL dejó accesibles los datos de cientos de miles de clientes (vaya pifia y qué barato les salió, despidieron a tres cabezas de turco y ya está) no se necesitaron más que unos días y ojear superficialmente los datos para identificar a muchos de ellos.

Según TheReg.

«After nine months, we will change some of the bits in the IP address in the logs,» the company says. «After 18 months we remove the last eight bits in the IP address and change the cookie information…It is difficult to guarantee complete anonymization, but we believe these changes will make it very unlikely users could be identified.»

Está claro. Puro teatro de privacidad (en analogía con el teatro de seguridad). Google anuncia medidas que «ayudan a la privacidad de los usuarios», pero esta utilidad con respecto a la mejora de la privacidad es más que dudosa. ¿Teatro para evitar que la UE los multe? Seguramente.

Y en la UE, ¿qué opinan? Supongo que opinan que cuando el «estado del bienestar» acabe por irse al carajo, ¿quién mejor que Google podrá venderle a los Estados la información que quieran saber sobre las actividades de sus ciudadanos?

Bienvenidos al lugar donde te hacemos creer que tienes más privacidad de la que tienes y así tú te quedas contento y a nosotros (uséase, al Sergey y al Larry) nos dejas de mirar mal.

Y por supuesto, te tienes que creer lo que sea que Google te diga sin mayor evidencia científica, ya que no hay forma de que llegues a las máquinas de Google y hagas un par de peticiones MySQL para verificar que lo que dicen es cierto. Qué aproveche.

*** Relacionado

  • Teatro de seguridad, aunque sólo sea porque los dos funcionan utilizando la misma lógica, en ámbitos diferentes.
Este blog usa cookies para su funcionamiento.    Más información
Privacidad