La falacia de la seguridad en la red

¿Cuántas veces nos dicen que la red es insegura y que para hacerla más segura habría que rediseñarla? Montones de veces, pero la verdad es que eso es una falacia. Como todas las mentiras, se reducen a polvo si las analizamos.

Empezará por la parte fácil de entender: ninguna red ni equipo informático podrá ser nunca totalmente segura, ni siquiera una rediseñada pensada en ese aspecto. Esto incluye desde pequeños dispositivos con acceso a la red hasta la mayor supercomputadora, pasando por todo tipo de cacharros (lectores de mp3, PDAs, móviles, …). Pero en la actualidad existen sistemas operativos que ofrecen un nivel de seguridad aceptable y, desde luego, en este aspecto son muy superiores a cualquier Windows: por ejemplo Mac OS X y toda la familia de GNU/Linux (estos aún más ya que no utilizan seguridad mediante oscuridad). Con la progresiva migración desde windows a esos sistemas (Linux como probable opción), la seguridad frente a virus habrá mejorado mucho (ya he dicho que la panacea no existe).

De forma que el miedo a los virus y a todas esas cosas es algo accesorio. Un fruto indeseado de tanta sobreexposición a virus por culpa de sistemas mal hechos en los que intentan venderte los parches como nuevo software (de Windows Millenium a 2k, y atentos a lo que salga después de vista con todas sus non-featured features y montones de bugs; seguro que cobran por él una pasta). Por supuesto que todos los sistemas tienen virus, pero cuestionar a estas alturas que unos son más seguros que otros, es un acto de fé ciega. Me van a perdonar pero estudié ciencias ;)

Y es que el mayor problema de la seguridad en la red no es ni el diseño de la misma ni los sistemas operativos empleados (aunque utilizar el sistema adecuado ayudará a tu seguridad, obviamente). El verdadero problema de la seguridad son las personas, como bien apuntaba Enrique Dans hace unos días. En este ámbito también somos el eslabón más débil.

De esta forma, el peligro de esa falacia es el troyano que incluye: para mejorar la red hace falta rediseñarla. Falso. Y peligroso. Para mejorar la red hace falta educación informática, mejorar a las personas que la usan. Usar un sistema seguro y seguir unas pautas de comportamiento seguras (como no abrir cualquier adjunto «extraño» que recibimos) disminuyen drásticamente nuestro nivel de peligro. Y ni siquiera hace falta ser paranoico, puedes abrir tus archivos normalmente, tan sólo recomiendo que preguntes ante envíos sospechosos. Por contra, el deseado rediseño de la web (al menos por parte de quienes lanzan esos brindis) tendría efectos peligrosísimos que ya comenté en el peligro de rediseñar la web (de hecho esta anotación es casi una continuación de esa otra).

Cuando os justifiquen algo argumentando la seguridad, háganse (y hágannos a todos) el favor de ser escépticos.

Denunciado por hacer una crítica negativa a un libro

Exactamente eso que están leyendo es lo que le ha sucedido al profesor asociado de la Universidad de Minnesota PZ Meyers de Pharynbula, que recibió un libro llamado «Lifecode» de un nuevo autor (Stuart Privar, supongo que un estudiante de su universidad) para hacerle una revisión, pero cuya revisión y conclusiones (que dejan al libro de básico y plano en sus argumentos) no gustó nada al autor del libro (Review en Science Blogs via Slashdot; Bad Astronomy se hace eco de la denuncia). El mencionado autor reclama nada menos que quince millones de dólares (ahí es nada) de indemnización.

Lo primero que he pensado al ver esto es que el mundo está definitivamente loco. Que no te guste la opinión de tu corrector es una cosa, porque tú puedes estar convencido de que tu libro es buenísimo, pero denunciar a la persona a la que encargas una revisión (supongo que con ánimo de mejorar tu libro) porque te saca los colores es algo muy diferente. Ríase usted de los que regalan cacharritos a bloggers a cambio de críticas aduladoras (que me consta que muchos se niegan a aceptar).

Es alarmante el modo en que la situación se vuelve insostenible cuando alguien piensa que la mejor manera de acallar una opinión (aka censura) es utilizar los juzgados. ¿Se imaginan que un montón de mediocres como este mismo autor (mediocre porque lo incapaz de asimilar una crítica negativa) gobernaran el mundo? (…………….).

Supongo (y espero) además que no ganará el juicio, y con algo de suerte además le harán pagar las costas del juicio, el desayuno de los conserjes y la toga nueva del juez, a ver si así se consigue que ningún otro descerebrado intente tapar su propia mediocridad censurando opiniones libres por vía judicial. Lo contrario, la derrota de este profesor asociado de la Universidad de Minnesota que participa en Science blogs como blogger para divulgación científica, sentaría un precedente terrorífico para la libertad de expresión y en particular para la libertad de expresión en la blogosfera.

Un abogado chino se queda sin pasaporte por activista

Porque tener el coraje de decir la verdad te puede traer problemas… China deniega el pasaporte a un abogado activista y a su esposa.

El abogado es un firme defensor de los derechos humanos… y China…. en fin, ¿qué os voy a contar que no sepáis? Así que ya ves. Dan unas ganas terribles de ir el año próximo a las olimpiadas, ¿verdad?

Google Video Store; Google rectifica

Visto que el reembolso del dinero en forma de vales para su sistema de micropagos (Google Checkout), y visto que ese dinero sólo se lo iban a devolver a los usuarios de Google Checkout (si no eras usuario ni siquiera te iban a devolver eso, era un poco demasiado exigir, y por supuesto visto el aluvión de críticas recibidas (que si no es por eso a los pobres incautos que pagaron por esos videos los hubieran estafado otra vez), en Google admiten ahora que lo que habían pensado era un abuso de posición y anuncian nuevos términos en la devolución: devolverán todo el dinero vía reingreso en la tarjeta de crédito, además de devolver el crédito en Google Checkout. Además dicen que alargan la vida de los ficheros de DRM 6 meses, como si eso cambiase algo respecto al DRM. Al menos, con ese post en su blog oficial (via slashdot) demuestran que saben entender las protestas (vamos, que la gente excesivamente cabreada es más propensa a no gastarse ni un euro más en tu tienda jamás en la vida, y más vale poner paños calientes).

Dos reflexiones: La primera es que ahora el cierre es, al menos, justo. El servicio de alquiler cierra y tú te vuelves a llevar tu dinero. Al fin y al cabo el cliente no tiene la culpa, y recibe su dinero de vuelta que podrá gastar en adquirir esas mismas películas (y esperemos que no hagan el canelo de nuevo y no paguen por archivos con DRM). La segunda es que en Google entienden que en su imagen les va el negocio. Esto es una consecuencia directa de la red y del sistema de abundancia que ellos mismos ayudan a destruir. En la red es fácil cambiar de un proveedor de servicios a otro. En la red las marcas no se relacionan con los productos físicos que venden, son marcas puras (ejemplo, Mercedes-Benz tiene una reputación vinculada a los coches que fabrica, pero ¿acaso tiene Amazon algo que ver con la calidad de los libros que vende? ¿lo tiene que ver eBay?). Y una marca vale tanto como buena sea su reputación, que hay que mejorar constantemente con publicidad del tipo buen rollito, qué jóvenes y enrollados somos. La reputación de Google cae victima de su propio gigantismo (acusaciones de monopolio, de excesiva acumulación de datos, de invasión a la privacidad) y lo último que necesitaba es una mancha como esta y gente cabreada. Creyeron que la gente se callaría pero la blogosfera (que aunque mucho más pequeña de lo que los bloggers creemos, aún tiene una cierta influencia) ha hablado.

El asunto es que al menos la gente no será estafada de nuevo (pagar por un archivo con DRM es una estafa, con perdón), pero el verdadero asunto es que todo este jaleo se habría evitado si no se usase DRM en los ficheros: la gente paga y tiene una película sin DRM, y si la tienda cierra pues… c’est la vie, habrá que comprar en otra. Pero ahora tendrán que volver a pagar y volver a descargar esas películas que les gustan, pérdida de tiempo y de dinero por culpa de una ineficiencia artificial añadida al sistema: las restricciones digitales. No es uqe la rectificación sepa a poco, es que llega tras un intento descarado de abusar de los clientes (que si no protestan mucho no hubieran visto nada), y es que esta rectificación no soluciona el problema de ineficiencia del sistema: habrá que bajar de nuevo unos contenidos que ya habían sido bajados. ¿No es una estupidez magna?

*** Más sobre DRM en el blog

El problema de las licencias

El problema de las licencias. Escoger una licencia cada vez que hacemos algo es una rutina a la que debemos acostumbrarnos. Para escoger bien, claro. Por culpa de este sistema restrictivo del copyright todo el mundo (escritores, músicos, diseñadores, programadores, …) debemos jugar a ser abogados y saber qué texto legal protege mejor nuestra obra, pero yo no quiero ser abogado: yo quiero escribir cosas y publicarlas sin perder ni tiempo ni dinero en cábalas complicadas. Con el añadido de que en la mayoría de los casos, la mejor protección para la obra no vendrá, paradójicamente, de la protección que te da la restricción de copia, sino de todo lo contrario: permitir que tu obra se multiplique como las esporas y que llegue a todas partes.

Un caso muy reciente lo vivimos con Compiz, el popular sistema de escritorio 3D para GNU/Linux. Compiz aprovechó el motor 3D inicialmente desarrollado por Novell y liberado como software libre. Se desarrolló primero y era software libre, pero su licencia y su gestión obligaba a todos los cambios a pasar por el administrador del proyecto, marginando a la comunidad. El administrador quería su cuota de éxito sin entender que el éxito de Compiz ya era su éxito y nadie se lo iba a arrebatar. La comunidad se cansó y sacó un fork: Beryl. Beryl progresó mucho más rápidamente que Compiz, como era de esperar. Pero se equivocaron con el tipo de licencia escogida, de forma que ésta no permitía que fuera incluído por defecto en Ubuntu. Para ese momento, la administración de Compiz había captado el mensaje y abierto la gestión: fue incluído en los repositorios de Ubuntu 7.04. Beryl estaba más avanzado, pero Compiz ganó la batalla por cuestión de licencias.

El resto de la historia lo he seguido de lejos porque no estaba yo pa mucho leer, pero el folletín de verano acabó en Fusion. Pero la fusión se hizo bajo el nombre de Compiz, porque ellos habían ganado la batalla al ganarse un socio del peso de Ubuntu. Pero esa es la lección que hay que aprender: usar licencias que dificulten la adaptación de lo que haces, el bricolage que diría David, ahora mismo más que favorecerte te mandar tu proyecto a dormir el sueño de los justos. Es el mismo motivo por el que hace unos meses modifiqué la licencia de este blog hasta hacerlo más libre.

El peligro de rediseñar internet

Leo en Slashdot que el ministro japonés de telecomunicaciones (la versión nipona de nuestro nefasto Clós) planea reemplazar la internet actual por otra que estaría lista para uso comercial el año 2020 y que sería más rápida (claro, la actual también será mucho más rápida para 2020). Como cebo ofrece la tan quemada excusa de la seguridad: la nueva red sería más fiable frente al ataque de virus y ataques informáticos (News Launches).

Reinventar internet. Es una idea recurrente en el vender la moto de cada día. Juegan con nuestra psicología y nos dicen será más rápida sabiendo que inmediatamente pensaremos qué cantidad de cosas nos podremos bajar con esa velocidad. Pero velocidad de conexión y buena conexión no siempre es lo mismo y eso lo sabemos de sobra los clientes del lamentable servicio de ONO con su capado al p2p. Pero, ¿y si la internet más rápida que te puedas imaginar no te permitiera acceder a nada sin pagar? ¿De qué te serviría? Ya contesto no: De nada.

Por eso me llama la atención esta propuesta. Porque oímos algo así cada cierto tiempo y siempre pienso en el peligro que sustituir la internet actual. La actual internet es lo que es y permite lo que permite porque fue diseñada para ello (para comunicar con otras personas) fue diseñada, no todas las redes de computadoras tienen porqué ser así y eso lo saben todos aquellos que en su puesto de trabajo tienen un filtro que les dice qué puertos pueden usar y para hacer qué (por ejemplo, filtros de navegación que bloqueen webs como hotmail, blogger). Si internet te deja comunicar con cualquiera libremente es porque fue concebida como una herramienta de comunicación, no una herramienta de comercio, aunque precisamente sea su diseño abierto y libre el que haga posible el comercio.

Todo lo que necesitas para usar la red es atenerte a ciertos protocolos. Un protocolo es un apretón de manos. Dos personas se ponen de acuerdo en cómo van a hacer algo y lo sellan con un apretón de manos. Dos computadoras se ponen de acuerdo en cómo se van a enviar mutuamente la información (qué turnos, qué cantidad, cada cuanto tiempo) y lo sellan con un apretón de manos. Un protocolo. Y la internet actual es justa porque funciona a base de protocolos, acuerdos en los que ninguna de las dos partes impone a la otra cómo se harán las cosas.

Lo contrario sería una red basada en controles. Un control es una imposición de los términos de actuación o comunicación de una parte sobre la otra. Imaginen que un juicio es un protocolo. Una cárcel es un control. En términos informáticos un control es cualquier cosa que te limita, como la censura china en la red o los DRM de iTunes. Rediseñar la web dejando de lado su espíritu comunicativo para centrarse en su espíritu mercantilista llevará a que en un hipotético rediseño de la red no se busque facilitar la comunicación, sino el mercado. Forzar a las personas a pagar por toda pequeña pieza de información que desee (acceso a webs, descargas de música, de películas, …), indefinidamente. El sueño de multinacionales niponas como… Sony. ¿Curioso?

La implantación de las redes mesh está bloqueada por las omnipotentes compañías de telecomunicaciones y por fabricantes de hardware que aspiran a convertirse en productores de contenidos (de pago por visión y drm, claro), lo cual hace que absolutamente nadie incluya funcionalidades de comunicaciones sin capar en sus dispositivos. La legislación en materia de internet o es inexistente o es perjudicial, no hay buenas noticias en este ámbito y cuando legislan lo hacen a peor con leyes arbitrarias diseñadas para callar la ambición de los grupos de presión de turno. Por eso me parece tan alarmante las voces que hablan de rediseñar la web, porque ni mis queridos lectores, ni aquellos que jamás me van a leer, ni yo mismo tenemos el dinero suficiente para pagar a los abogados que presionarán para que la nueva red defienda nuestras libertades de comunicación actuales. Por eso esta propuesta me causa más estupor que entusiasmo. No es que la red se convierta en un sitio lleno de censura, es que un rediseño podría eliminar todo lo que de libertad hay en ella. Puede ser que sea el fin de la inocencia de internet, pero como decía aquel, y en el peor de los casos, virgencita, virgencita, que me quede como estaba. Que se concentren en otras cosas, la red actual ya funciona bien.

RFID en la Chaos Communication Camp

Curioseando por ahí, leo en el blog de Alex Girard que en la conferencia hacker Chaos Communication Camp de este año, que se ha celebrado en Berlín esta semana pasada, hubo otra vez monitorización de los asistentes mediante RFID.

Solicitaron a los asistentes que llevasen el Sputnik (tag RFID activo) de la edición anterior (para hacerlo más cómico, ¿en qué conferencia hay que llevar la acreditación al año siguiente?), aunque evidentemente tenían más si alguien quería. Que nadie olvide que eso es un negocio. Encima se quedarán diciendo que el sistema empleado (OpenBeacon) es open source… Visto esto la cosa parece mala porque de experimento nada. Implantación progresiva y saben qué es lo peor: del año pasado a este hemos visto la RFID llegar mucho más lejos, pero sigue habiendo un vacío legal enorme en torno a ella.

¿Quién nos ayudará a mantenernos fuera de control?

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