Desestiman la demanda de la SGAE contra la CNT por llamar a la mencionada suciedad de gestión «cueva de ladrones». Será que el juez no ve indicios de falta a la verdad.
La UE legitima los pasaportes biométricos
La Eurocámara legitima los pasaportes biométricos que ya estaban siendo emitidos por los estados de la UE como resultado de la imposición de EEUU. Bueno, ellos no lo dicen tan claro, pero así ha sido. Lo leemos en ADN, vía Algarabía.
Teatro de seguridad en el Unicaja-Maccabi
Pensé dejarlo en un minipost que escribí hace un rato, pero es que pienso sobre ello y me parece importante como ejemplo de Teatro de seguridad inútil que de nada ayuda.
De la escueta nota del Diario Sur donde se avisaba de la prohibición de usar pañuelos y atuendos de apariencia árabe en el partido de baloncesto que mañana jugarán Unicaja Málaga y Maccabi Tel-aviv.
A la vigilancia policial en torno al Palacio de los Deportes el Unicaja sumará un mayor despliegue de seguridad privada para el encuentro. El club malagueño se ha visto en la obligación de adoptar ciertas medidas nada habituales en sus encuentros a petición de las fuerzas de seguridad. El ejemplo más claro lo constituye la vestimenta con la que se acuda al recinto. Los pañuelos palestinos (‘kefias’) serán requisados a la entrada. De la misma manera, las prendas de inspiración musulmana que puedan llevar a falsos indicios a la Policía también serán retenidas en los controles de acceso.
¿De verdad la policía identifica a los posibles terroristas porque van vestidos de terroristas? Repito: ¿de verdad algún policía piensa que los terroristas van por ahí vestidos de terrorista? Y eso nos lleva a una segunda pregunta: ¿De verdad algún policía piensa que todo los que visten con «atuendos de apariencia árabe» son terroristas?
Miedo me da pensar que algún oficial de la policía haya dado esa orden. ¿Quién está a cargo de nuestra seguridad? ¿Los polis corruptos, vagos, mediocres y algo cabrones de la trilogía de Persson? O peor aún, ¿Los hombres de paco?
Por cierto, parece que las protestas sirven a veces: unas pocas horas después de que se corriera la voz (por lo visto, ha llegado hasta meneame), han dado el paso atrás. Pero es que siempre es igual: es un tirar la piedra y esconder la mano constante.
Censura en el partido entre Unicaja Málaga y Maccabi de Tel-aviv
En el partido de baloncesto que jugarán en Málaga los equipos de Unicaja Málaga y Maccabi Tel-aviv estará prohibido llevar pañuelos palestinos. ¿Prohibirán la entrada a los no circuncidados? ¿A los que porten cruces? ¿A los árabes? ¿A los agnósticos? ¿A los neonazis? ¿A los progretarras masones antiespañoles? Nunca voy al baloncesto y aún si fuera la prohibición no me afectaría (porque hace muchos años que dejé de usar mi roída palestina), pero me gusta ese deporte y reconozco que me ha sentado fatal que les hagan las palmas a un montón de radicales israelíes. Supongo que me sorprendo porque soy un inocente, y que éste y no otro es el espíritu del deporte: una amalgama de nacionalismo excluyente para tiempos de paz (o de guerra).
¿por qué no nos gusta el streaming? el caso de Hulu
Sobre streaming he hablado a veces en el blog. No me gusta el streaming, no nos gusta el streaming.
Puede ser cómodo, pero no como modelo forzado representa una situación indeseable. No me importa que se me ofrezca ver el vídeo en streaming o almacenarlo en mi ordenador. No me importa si soy yo el que decide. ¿Qué sucede cuando no es una opción sino una imposición? Que se rompe el equilibrio, se genera una situación de dependencia de los usuarios respecto de los proveedores. Esa dependencia es tan abusiva (en realidad, absoluta: si el servidor borra el fichero o te impide el acceso, no hay nada que hacer) que nos deja indefensos. Los que siguen sin entender que en la red la escasez no es el modelo a seguir se empeñan en que todos los sistemas sean de streaming, y (claro) en ser ellos los que deciden qué se puede ver y qué no. Al modelo ideal que quieren implantar lo llamamos La Jukebox global.
La jukebox global ejemplifica porqué no queremos streaming y si queremos dejar de teorizar, podemos ir al mundo real y ver cómo Hulu ha comenzado a quitar disponibilidad de contenidos en streaming de su oferta (Ars).
Hulu funciona únicamente en EE.UU., lo tomo porque el caso es ejemplificador de cómo acaban estas cosas. Hulu es una especie de YouTube premium en el que se pueden ver gratis, con publicidad y streaming (sin posibilidad, en principio, de almacenar los ficheros) muchas series y contenido premium. (Antonio lo comentó hace tiempo algo más a fondo).
¿Qué sucede? Que Hulu decide borrar series, dejan de estar disponibles. La gente se enfurece. Temporalmente la empresa ha dado un paso atrás. Pero volverán a caminar al frente y las volverán a quitar, porque si son series con poco volumen de tráfico y no tienen suficientes anunciantes, las van a quitar como las quitan de la TV (al fin y al cabo, este ecosistema de propiedad intelectual hacen que la televisión 2.0 sea un asco). Nada que no hayamos explicado ya en ¿Quién dice que queremos streaming?, en La jukebox global y con mucha más profundidad en el libro (La sociedad de control).
Presentación de El capitalismo que viene

Si yo estuviera por Madrid no dudaría ni por un momento qué hacer el jueves (mañana, día 15) a la caída de la tarde: asistir en el Círculo de Bellas Artes a la presentación de El capitalismo que viene.
El acto tendrá lugar a las 7 de la tarde en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (Sala Valle Inclán), allí Juan Urrutia (el autor), Jose Ignacio Goirigolzarri y Alberto Lafuente comentarán la obra.
Seguro que será entretenido.
DRM a cambio de privacidad
Soy de los que están absolutamente en contra del DRM. De esos que opinan que mis derechos digitales no necesitan tu gestión.

Por eso siempre pensé que Steve Jobs es un encantador de serpientes, un vendedor habilidoso y taimado. Un hipócrita que ahora quiere convencernos de que la culpa de que en su tienda las canciones llevasen DRM no era de él. Cuando su empresa mete DRM a todo su software.
Por eso cuando vi la enésima noticia acerca del fin del DRM en iTunes me sonreí para mis adentros con malicia. La malicia que demuestra el que sabe que el que anuncia eso está simplemente jugando al gato y al ratón. El único comentario al respecto que firmaría al 100% es el de Sergio en Barraquito.
Ahora resulta que Apple iTunes va a continuar haciendo lo que ya hizo cuando ya evaluó la posibilidad de subir los precios a cambio de quitar el DRM: introducir datos personales en esos ficheros. La propuesta es, sin duda, elegir entre diferentes opciones con las que nosotros nunca podemos ganar: o te quedas con el DRM (mal) o sacrificas tu privacidad (mal) o sacrificas tus derechos (compartir, mal).
No es la primera vez que Apple iTunes actúa así. Objetivamente, podemos pensar que en el pasado Apple tanteó la posibilidad de subir el precio de las canciones e hizo pruebas a ver si eliminar la protección anticopia era anzuelo suficiente para que la subida fuera aceptada y si la violación de la privacidad que se introducía en el proceso no era motivo suficiente para que este encarecimiento fuera rechazado. Visto en perspectiva parece claro: el experimento fue un éxito. Por eso quitan el DRM, por eso suben el precio. Por eso tu privacidad (en el caso de que seas un cliente masoquista dispuesto a pagar por un servicio que te trata, de partida, como un criminal) se va al carajo.
Y dirán que hay software para eliminar eso y mil excusas más. Yo les diré que la contratecnología (y ese tipo de hacks lo son) no es una solución sostenible. Es un parche útil pero que hay que empezar por no necesitar: consiguiendo que nuestras libertades estén defendidas o, de manera mucho más efectiva cuando conseguir que el Estado defienda nuestras libertades no es viable -y en la UE no lo es-, no apoyando con tu dinero modelos de negocio que no te respetan. Cada euro que gastas apoya algo, ¿has pensado alguna vez qué tipo de negocios estás apoyando?
Esta amenaza latente (vigilar si compartes y castigarte si lo haces) encaja perfectamente, por cierto, en la nueva doctrina de los 3 avisos por la que al parecer van a apostar los Estados Unidos.
Y todo ello cuando existen métodos gratuitos para descargar música, métodos eficientes en los que el ecosistema digital muestra toda su potencia y que podrían ser una ventaja para todos si los Estados dejaran de torpedarnos.
*** Relacionado:
- La sociedad de control, mi primer libro (ya a la venta) trata estos temas en profundidad.
- En el blog: Endurecimiento de la restricción de copia en el contexto del cercamiento digital
