La Internet post-Timeline

Estas semanas han sido muy intensas de trabajo, razón por la que un par de reflexiones se han retrasado en su maduración y han ido a ver la luz, casualmente, casi al mismo tiempo. En una me pregunto si tiene sentido implantar «redes sociales» de empresa tipo Socialcast o Yammer. Y el resultado es escéptico y más favorable a herramientas que faciliten el desarrollo de discusiones productivas que permitan generar ideas y extraer conocimiento.

En la otra doy un repaso a la Internet actual y los proyectos y modelos más interesantes que encontramos en ella. El resultado es una análisis a 4 fenómenos y proyectos diferentes, todos ellos nacidos en (o después) del apogeo de Twitter y Facebook y esa serie de servicios surgidos como parte del 2.0 tardío y que terminó por destruir el espíritu original de los pioneros del.icio.us o Flickr.

En realidad, lo que tienen en común esos 4 fenómenos/herramientas tan de moda actualmente es que encarnan entre todos la faceta más interesante de la Internet actual, capaz de mezclar la web con otro tipo de comunicaciones y salir al mundo real. Lo que tienen en común es que la generación de herramientas más interesante de la Internet actual es ya hija de la anterior generación, que impuso el Timeline y la lógica del «me gusta». Pero no compran el mismo discurso. Aprovechan los elementos de ludificación, ponen por delante la inquietud de las personas para generar sentido a su día a día y a sus conversaciones… y rechaza el Timeline.

Y eso es una buena noticia: mala hierba nunca muere y cuando las herramientas tipo timeline canalizan la comunicación de masas con total descaro, surge toda una nueva generación de herramientas nacida del innato deseo de las personas para comunicarse no sólo más, sino también mejor. Frente a los agoreros que predican el fin del mundo, sigue habiendo motivos para pensar en positivo: ya está aquí la Internet post-Timeline. Y para los que creemos en el sano debate en la Red porque aprendimos a disfrutar con aquellas conversaciones infinitas en el IRC, y aquellas discusiones entre blogs, promete ser apasionante.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

7 Comments

  1. Yo lo que veo es una polarización entre dos modos de utilización de internet: para hacer cosas o como pasatiempo.
    Si necesitas hacer cosas el timeline no es útil, si simplemente quieres matar el tiempo te vale, igual que te vale la TV.

    Al final va a resultar que la visión apocaliptica de internet no lo es tanto. La red te puede empoderar y hacer un poco más libre… si quieres empoderarte y ser un poco más libre, claro.

    • Internet es joven, pero ya llevamos con ella 15 años y por cómo somos (humanos, mortales y todo eso) somos impacientes :) Frente a mucho discurso apocalíptico (alguno incluso deseoso de que llegue el apocalípsis para poder sermonear «os lo dije»), esto no ha hecho más que comenzar. Eso sí, los premios y la recompensa de esta Internet serán para el que decida tomar la pastilla roja y currárselo. Ésa es la verdadera historia: Internet lo hace posible, pero no lo regala. Nada en la vida es regalado :)

  2. Todo tiene su hueco: el timeline es útil para algunas cosas. No para gestionar conocimiento, no para gestionar proyectos… Sí para recrear “conversaciones informales”, que también son necesarias.

    Lo malo de las redes que comentan (que las hemos usado bastante por aquí) es que, en palabras de nuestro Gonzalo, “las cosas se hunden y se pierden”. El timeline puede ser el lugar para iniciar algo, pero si merece la pena preservarlo para futuras consultas, es un mal aliado.

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