Acabó la campaña electoral y pasaron las elecciones. Desde mi perspectiva personal, esta campaña quedará como la campaña de No vamos a ser menos. Una campaña electoral que hemos vivido con un mensaje positivo para un momento en el que comienza a ser urgente un cambio de rumbo que difícilmente vendrá de los partidos políticos, un tipo de organización surgido hace 2 siglos para solucionar los problemas de entonces, y no los de ahora. Pero esa es otra historia.
Como en todas partes van a hablar desde otros puntos de vista, yo quiero compartir una reflexión que toca más mis inquietudes: ¿qué significa para la privacidad y las libertades digitales el resultado de estas elecciones?
En realidad el resultado en estas elecciones, cuando hablamos de libertades digitales y privacidad, es el inmovilismo. Y es negativo porque el inmovilismo, en este caso en que la inercia es negativa, significa que seguiremos a peor porque nadie va a cambiar el rumbo. Esto estaba bastante claro ya que en estos ámbitos PSOE y PP (que se erigen como el paradigma indeseable, uniformizante y bipartidista de 45 millones de voces reducidas a tan sólo 2) son como el Frente Judaico Popular y el Frente Popular de Judea de La vida de Brian. A este respecto tienen posturas muy parecidas (y muy impopulares) que han sabido enterrar en las disputas tradicionales más simples y fáciles de explicar (tú rojo separatista amigo de villanos, tú facha nostálgico monaguillo de cardenales). Divide y vencerás, habrán pensado. Les echamos alpiste, se la pasan discutiendo por problemas que se debieron resolver hace un siglo y mientras tanto a lo nuestro: levantamos el cercamiento digital y la sociedad de control. A veces todo hecho real es sorprendente.
Sin entrar a debatir otros temas, de los que ya se habla demasiado, diré que en lo que nos atañe (el futuro de la libertad en una sociedad absolutamente dependiente de la red y las comunicaciones digitales) hemos tenido 4 años de mal gobierno y peor oposición; y que para desgracia de todos ambos actores ganan escaños. El panorama es desolador.
Comentarios al hilo del resultado electoral (sí, yo también quiero jugar a eso).
- PSOE gana aún después de la nefasta reforma laboral, la traza privada, la nueva Ley de propiedad intelectual (y el canon, porque el canon venía en la LPI y no en la LISI), la aprobación de la retención de datos de telecomunicaciones, y la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información (con autoridad competente incluída). Increíble pero así ha sido, está claro que el radicalismo fascistoide del PP se lo ha dejado muy fácil.
- IU se da una hostia increíble. Se lo merecen por ser capaces de vender a su madre para que el PP no gane ni una partida al parchís. Han votado todas y cada una de las leyes y reformas que ya he enumerado.
- El PP votó a favor de todas esas reformas excepto la LISI, que ya les cogió en campaña y con la que jugaron al populismo facilón.
Comentarios acerca de lo que viene.
- El congreso es aún más uniforme que la legislatura anterior y el PSOE repite así que no esperen que toquen ni una de sus leyes: ni la LPI, ni la LISI, ni la retención de datos, ni la traza privada, y que dios nos coja confesados porque en 4 años les da tiempo a empeorar todo eso y abaratar (aún más) el despido.
- El que tuviera esperanzas en que Rajoy hable del canon mañana, que se busque una silla. Me juego la mano buena a que no hablará de ello hasta enerod e 2012. Espero que no haya engañado a mucha gente.
- En el fondo no hay nada nuevo, porque no nos representaban ayer y no nos representarán mañana. Simplemente representan un sistema que ya no carbura bien. Sólo se representan a sí mismos y por tanto no podemos estar peor porque ya estábamos solos. Eso sí, ya que no estamos peor es un buen momento para mantener la calma.
¿Qué opino?
Estamos jodidos pero, como recomendaba aquel señor mayor: mantenga la calma, el mundo siempre ha estado desmoronándose. No me extiendo más, espero que estéis preparados porque el hemiciclo ha cambiado bien poco y es de esperar que los recortes de privacidad estos años se sucedan al mismo ritmo vertiginoso. Es el momento de la resistencia y cada uno tendremos que poner de nuestra parte: ¿Estáis preparados para pelear?

