Miedo

Esta viñeta de El roto la vi hace bastante ya en el blog de Rinze, y pese a ser lo que ven (una excusa para un post breve y una viñeta brillante) hasta hoy no me hice tiempo.

Sin duda, el roto acierta en algo: vivimos inmersos en una psicosis insostenible. Desde luego, el miedo está alimentado desde el ámbito político (la política del miedo, a veces de forma ofensivamente clara), así como desde sectores privados (aseguradoras, en general).

Esta inflación de miedo desobedece toda lógica de víctimas y peligros, y supone en sí misma la victoria de los terroristas contra los que, se supone, no están previniendo.

Para ayudar a entender todo esto recomiendo dos libros. Sí, uno es La sociedad de control (¿qué quieren que haga, que no lo recomiende?) y otro, centrado en cómo gestionamos la información sobre el miedo, y no tanto en el papel del poder político, es La ciencia del miedo. Dos lecturas interesantes para evitar tener tanto miedo como los adultos de los que habla esa viñeta.

Bocados de Actualidad (99º)

La sección mutante, otrora fija, del blog está de regreso en este soleado (soleadísimo) domingo de otoño en el que suena Fatima Spar und die Freedom Fries, a quienes voy cogiendo el gusto. Hoy tenemos una ronda más, la nonagésima novena, de enlaces y lecturas interesantes que no tuve tiempo (o ganas, pero esta vez sobre todo faltó tiempo) de comentar y que quizá les hagan de buen provecho.

  • Sergio Hernando y la seguridad de nuestras extensiones de Firefox, al hilo de una (renacida) polémica con .NET de Microsoft. Por cierto, también Sergio manda una profecía sobre el aumento del malware en cajeros.
  • Write-only mode y las orejas electrónicas del gobierno, de las que hablamos cuando comentamos acerca de Sitel.
  • Julen y la abundante presencia policial/militar observada, cada vez más, como algo normal.
  • Security by Default comentó el incidente de seguridad en Hotmail. Parece que la culpa la tuvo un phishing. Como siempre: somos el rival más débil.
  • En Motorpasión cuentan que las multas que los radares de tráfico han cursado y enviado automáticamente, sin derecho a reclamar los puntos perdidos, deberán ser revisadas una a una, como rectificación que garantice nuestro derecho a réplica.
  • La semana pasada mucha gente celebró el día de la hispanidad, en Las Indias debatían sobre la visión integradora que debería incluir a la lusofonía, con la que tanto tenemos en común.
  • ¿Quién vigila al vigilante? y los emiratos árabes realizando la ficha genética de toda su población, local y foránea, así como de turistas. Por nuestro bien, claro; siempre por nuestro bien.
  • Jaap Haitsma y el e-book de Barnges and Noble, que usa Gnome como interfaz gráfica aunque la empresa no lo comenta (y deja pasar el gancho con desarrolladores).
  • Mi mesa cojea y el caso de Carlos Otto-Reuss, periodista despedido por… informar.
  • Fernando Acero y un problema de seguridad en el hash de cifrado de Thunderbird/Enigmail.
  • El control de masas de manifestantes es objeto de innovación por parte del Estado. Guerra Eterna comenta el uso de estridentes sonidos para dispersar manifestantes.
  • Schneier y la ruptura de las claves de cifrado asimétrico de Texas Instrument (512bits). ¿Tiempo para ir migrando a claves bastante más largas?
  • Rinzewind narra cómo las editoriales ignoran sistemáticamente al público y sus correcciones. No puedo estar más de acuerdo con él cuando predice que cuando se vayan al carajo dirán que la culpa es de internet.
  • El último plan para fomentar la innovación en el País Vasco no menciona internet en sus 249 páginas (han leído bien). Lo cuenta Julen, pero lo lamentarán muchos más.
  • Las Indias y el futuro de los robots, más alejados de C3PO y más cercanos a toda clase de creaciones gomosas y adaptables.

Mañana más, sobre los temas de siempre.

El fin de geocities y la memoria de la red (y una poesía)

El próximo 26 de octubre tendrá lugar cierre definitivo de GeoCities.

(Largo silencio de melancolía.)

Hace meses que supimos que cerraría, hace ya muchas semanas que comentamos –de pasada– la mencionada fecha. De los comentarios iniciales al respecto de este cierre, hecho hace aún más tiempo, me quedo con el de Antonio en Error 500.

A mí estas cosas me dan cierta tristeza. No es que uno ansíe ni llore el cierre de un sevicio de hosting propiedad de una macroempresa que goza ya de alternativas muy válidas y, posiblemente, mejor adaptadas a los tiempos que corren. Es que la primera página web que hice (de cuyo nombre no quiero acordarme) se albergó en Geocities. [Sí, tenía gifs y todo, ¿qué pasa?]

Yahoo! dice que no les es rentable, y no tiene uno porqué dudar de ello. Pero la lógica de Yahoo! no nos recompensa a nosotros. Dicho de otra forma: los intereses de Yahoo! no son los míos. Para la internet que a mí me gusta, las viejas páginas de Geocities son un trozo de la biblioteca de Alejandría, llena de viejos manuscritos escritos por ya nadie recuerda quién, pero aún valiosos. (Más valiosos, si cabe, que cuando fueron escritos; y que nadie dude que fueron escritos por personas aunque la mal llamada web 2.0 no se había inventado.) Geocities fue refugio de los exploradores de la primera web. Madrugadores de la red que abrazaron el http y se dieron a levantar templos a todo lo que les resultaba valioso. Páginas webs que llevan años sin actualizar pero cuyo contenido se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia. El cierre de Geocities muestra a la memoria de la red en pleno colapso.

Tal como yo lo veo, Geocities tiene valor no por ser un montón de páginas, sino porque era un testimonio de lo que los exploradores de la web, lo que cancamuseros varios denostan como web 1.0, hicieron tan sólo porque les nacía. Y eso no lo hace ni más valioso ni menos que todo lo que estamos haciendo ahora: lo hace diferente. Y cuando la abundancia rige, cuando las identidades están difuminadas y hemos descubierto que la mayor parte de lo que nos enseñaros de pequeños era mentira, la diversidad lo es todo.

Por cierto que gracias a Jose Antonio Millán (¿alguna vez os he recomendado sus flores de farola?) me entero que Internet Archive ha abierto una campaña especial para preservar la mayor parte de geocities.

Muchos os estaréis preguntando: ¿el cierre de geocities, la memoria de la red y una poesía? ¿dónde carajo está la poesía? Ya viene. Es una poesía a la que llegué hace mucho, cuando Teodoro dejó un comentario en un post de hace ya algún tiempo (Conservadurismo dañino). Aún pueden leerlo en geocities (se ve mejor con IE 4.0 a 800×600, ah qué tiempos) pero pronto ésa no será más que otro héroe muerto otra URL muerta. Por si acaso no está en otra parte, la pongo en este post, como apostilla positiva.

La puerta abierta

Abre de par en par las puertas de tu casa. El mendigo que recorre la calle en demanda de pan, llegará a tu puerta con plena confianza. El niño que pase, volverá su inquieta cabecita y sus azules ojos hacia el interior de tu casa. El sol y la brisa, entrarán iluminando y perfumando todo. Y cada día, un visitante inesperado llegará a tu puerta y se llevará o te dejará algo para engrandecer tu existencia.

Si alguien tuviese sed y marchase fatigado en pos de agua; sin duda, llegaría a la última casa si esta fuese la única que permanece abierta. Los presidios y los manicomios están siempre cerrados. En las casas cerradas, parece que se retiene algo o se niega la entrada a alguien. La felicidad jamás toca la puerta ni llama a grandes voces. Llega donde la esperan y donde hay confianza plena. Entra sin llamar ni saltar tapias; y con mucho sigilo, acaricia los niños y despierta los botones en los rosales.

Si en tu lugar se incuban las sombras; se entumecen los cuerpos y se mustian las rosas porque tu puerta permanece cerrada; entonces, no esperes nada de la vida, ya que el ensueño, la felicidad y el amor, son dones maravillosos que no llaman ni esperan para entrar.

Abre tu puerta, para que todo aquel que la mire sin ir a pedir ni a darte algo, diga siquiera al pasar: ¡Aquí vive la Esperanza!

Rosa Virginia Martínez, extraído de Motivos de la vida (1944).

Dos postdatas:

  1. Eso es poesía aunque sea prosa.
  2. Y sé que últimamente paso menos por aquí: la cosa cambiará en breve, pero estoy atareado con algunas cosas de las que quizá hablemos algún día. Mientras tanto ya saben cuál es el mensaje: rechacen ser aterrorizados, para empezar hagan como les recomienda Rosa Virginia Martínez y abran sus puertas (físicas y/o mentales).

Fotos y populismo

Estos días ha habido polémica con unas fotos entre Obama y Zapatero. No sé de qué se extraña la gente: cuando el ejercicio de la política profesional se ha convertido en una mascarada al más puro estilo facebook/myspace, lo lógico es que la verdadera labor de los políticos sea hacerse fotos. Son los peligros del populismo, ¿alguien pensó que tanta frivolidad en el abrazo de los políticos a la red era inocua?

Probando Thunderbird 3 beta 4, un buen avance

Thunderbird

Lo cierto es que cada vez que pienso en Thunderbird lamento el momento en que Mozilla decidió escindir el proyecto para centrarse en Firefox y dejó claro que el proyecto iba a pasar no ya a un segundo plano (nunca pasó de ahí) sino a uno tercero. No en vano hace más de dos años que salió la versión 2 de Thunderbird, que hace ya tiempo que pide a gritos una mejora, y sólo ahora a finales de 2009 comienza a verse cercana la salida de Thunderbird 3.

El pasado día 22 se publicó una nueva versión beta del programa, Thunderbird 3 beta 4, que me decidido a instalar y de la que ahora mismo puedo decir que estoy muy contento, tras probarla durante una semana.

Entre las novedades de Thunderbird 3 quiero destacar:

  • La búsqueda ha mejorado muchísimo. Se ha agilizado mucho. Ahora Thunderbird indiza todo tu mail, de todas tus cuentas, y ha implementado multitud de filtros que rápidamente te permiten buscar entre el (a veces) caótico maremagnum de correo que tenemos repartido en el mail. La búsqueda es buena y funciona rápido. Es todo un punto ganador y lo que más me ha gustado.
  • Pestañas. Ahora todo tiene pestañas, los clientes de correo también. Es cómodo porque ahora puedes abrir mensajes y dejarlos abiertos… en otra pestaña, sin inundar el escritorio. Permite agilizar búsquedas y el uso del programa; y con la extensión apropiada te permitirá incluso cargar una URL (¿te han enviado un enlace en un mail?), algo que, en todo caso, yo seguiré haciendo en mi navegador (que para eso se hizo y que seguramente que implementa más seguridad que Thunderbird para esa labor (además de dejar a un hipotético atacante un eslabón más lejos de nuestro correo).
  • Nueva vista por «carpetas inteligentes». Interesante, pero quizá estoy demasiado acostumbrado a la vista en la que sólo aparecen las carpetas que tienen correo sin leer. La vista por carpetas inteligentes es superinteresante, porque además permite guardar búsquedas como «carpetas virtuales» (lo que los usuarios de GMail conocen como etiquetas). El problema es que si tienes tu correo organizado en filtros que te mueven el correo a carpetas no-virtuales no llegas a sacarle mucho partido. Con lo que si ya tienes la gestión de tu correo bien optimizada, esta nueva opción (que creo que tiene mucho potencial) te obligará a destruir los filtros actuales y crear las búsquedas análogas para seguir usándolo… un poco engorroso, ¿no creen? Si no descubro cómo cambiar de forma rápida, no creo ni que haga la prueba de probar a gestionar el correo con esta vista.

Bueno, como imaginarán, el programa ha recibido un pequeño lavado de cara en lo que es su apariencia, dejándolo todo un poco más pulido. Pero creo que las mejoras significativas son las de arriba, sobre todo la nueva búsqueda de correo, mucho más ágil y versátil que los vetustos filtros que traía la versión que aún estamos usando. Y si eres nuevo en Thunderbird o aún no tienes muchos filtros, la nueva vista te organiza el correo de forma muy maja en unos momentos.

El único problema es que Thunderbird está dejado de la mano de dios. Más de 2 años en sacar una nueva versión, que aún no ha salido. (Esto es una beta, no tiene porqué fallar… es bastante estable ya, pero no recomiendo usarla a menos que seáis amantes de las emociones fuertes, sobre todo si planeáis usarlo en el ordenador que uses para trabajar.) Parece demasiado tiempo y lo único que cabe añadir es que, como es habitual en Mozilla, han sacado todas las plataformas y todas los paquetes de idioma el mismo día.

Resumiendo: una aplicación que hará las delicias de sus usuarios pero que actualizándose a este ritmo no va a conseguir traer de vuelta a la mayoría de usuarios que ya ha cedido a darle su correo a gigantes como Google.

*** Se puede bajar la última beta de Thunderbird 3 desde la web de Mozilla Messaging.

Un ISP británico expone información privada y contraseñas de miles de usuarios

El ISP británico Demon ha hechos públicos por error los datos personales de 3.600 usuarios. Entre los datos publicados están los básicos (nombre, apellidos, dirección, teléfono) pero también los usuarios y contraseñas usados en el servicio de pago electrónico del ISP (PCpro).

Al parecer, en uno de los mensajes de facturación que envían a sus clientes han enviado una hoja de cálculo con todos esos datos adjuntos. Una pifia en toda regla que no sé cómo se saldará, pero que debiera llevarse por delante a la persona o personas responsable de esa tarea. Las consecuencias para la privacidad de esas personas son enormes y la sanción para la empresa debería no ser menos enorme. De otra forma, si la negligencia sale gratis, la empresa jamás desarrollará una política de custodia y tratado adecuado de la información privada de sus clientes. Y la historia volverá a repetirse.

¿Recuerdan la multa de 600 euros que se llevó la empresa que envió el mismo mail a 42 personas sin ocultar sus direcciones?

Esto está tres abismos (información privada más allá del email, información de pagos, usuarios-contraesñas, …) más allá, ¿qué clase de penalización le caerá a este ISP en Reino Unido? Habrá que verlo.

Ubuntu Software Store, otra mala idea de Canonical

(Actualización 2009-09-26: Nos avisa DavidM en un comentario que Canonical ha cambiado el nombre de la aplicación. Pasa a llamarse Software Centre. Como comenta DavidM, es un pequeño respiro y al menos nos hace pensar que Canonical escucha el eco de la comunidad.)

Ubuntu

Ubuntu Software Store es el nombre que Canonical ha escogido para el tradicional menú de Añadir y quitar programas, que es la versión para novatos de Synaptic. Así se llama desde la aparición de la última versión hasta la fecha –Alpha 6– en desarrollo de lo que será Ubuntu 9.10, cuya versión estable será liberada el mes próximo y cuyo nombre en clave es Karmic Koala. Lo he descubierto de casualidad en Genbeta.

¿Por qué llamar Store a lo que no es más que un simple repositorio? ¿Por qué ese afán, no sólo por parte de Canonical?

Podemos pensar que el nombre no es apropiado pues, como hemos mencionado, esa «Tienda de software de Ubuntu» no es más que un repositorio. Pero, en realidad, el nombre es muy apropiado. Ahora lo veremos.

Canonical se ha ganado a pulso el respeto de una gran parte de la comunidad del software libre. Ha apostado por éste como modelo para su negocio, algo de lo que ellos salen beneficiados pero todos los demás también. Clásico modelo de software libre. Hasta aquí, nada que objetar.

Pero Canonical ha anunciado en los últimos meses algunos movimientos que nos hacen ser muy recelosos de su compromiso con el software libre. Es aquí donde aparecen las objeciones desde la comunidad del software libre, y donde yo mismo empiezo a no estar cómodo.

De uno de ellos hablé en su día: Ubuntu One, el Dropbox de canonical. Almacenamiento online para sincronización usando software no libre como servicio. Repito: no libre.

Del otro no hablé, aunque Pere me avisó. Canonical anunció Landscape Dedicated Server Edition. La versión instalable de su gestor de múltiples pcs. Instalable y privativa, claro. La alternativa que Canonical ofrece a esta aplicación privativa es la misma versión instalada en su nube: con lo cual tenemos el problema del control del usuario mediante software como servicio.

Canonical demuestra que, como en otros muchos casos, su compromiso con el software libre es puramente coyuntural. Nada nuevo, dirán muchos. Sí hay algo nuevo si nos atenemos al discurso de Canonical.

¿Hasta que punto es posible capar los repositorios de un sistema abierto como el GNU/Linux de Ubuntu y centralizar los repositorios al estilo de las App Stores para móviles? No parece sencillo. Ni sencillo técnicamente sin tocar mucho la gestión de paquetes y repositorios. Ni sencillo desde el punto de vista de la imagen corporativa: las consecuencias que acarrearía tan sólo el intento serían severas para Canonical, así que no creo que se atrevan a algo tan radical muy a la ligera.

Pero aún cabe preguntarse qué demonios piensa Canonical cuando elige ese nombre y no otro para renombrar un menú que ya tenía un nombre absolutamente claro e identificativo, confundiendo a los usuarios hablando en términos que resultan, cuando menos, desconcertantes.

Tal parece que, siguiendo el hype marcado por los grandes como Apple y Google, Canonical ansiara vender aplicaciones. Y repito: no parece sencillo de hacer en un sistema que permite añadir más repositorios tan sólo editando un archivo en texto plano. Pero habrá que seguir de cerca estos pasos de Canonical, pues la palabra «Store» no puede ser más inapropiada cuando se usa para definir un repositorio de software libre.

Y mientras escribo este post pienso que quizá el mes que viene, en lugar de instalar la próxima Ubuntu volveré a usar aquella distribución que quizá no debí dejar de usar…, y sé que alguien sonríe.