El alakrana y la incongruencia del nacionalismo

Si hay algo que me ha llamado la atención en el dichoso asunto del Alakrana es que a pesar de lo incongruente del discurso nacionalista del Estado y sus propios actos, apenas nadie lo cuestione (siempre hay excepciones).

El mismo Estado que se niega rotundamente a dar entidad a las reclamaciones independentistas formuladas desde nacionalismos alternativos al español de repente no tiene reparos en reconocer la inapelable autoridad de los «clanes», tal los ha calificado Elena Espinosa (ministra de medio ambiente, medio rural y marino) esta mañana, somalíes que están tras la piratería.

No puedo evitar sorprenderme al ver cómo el Estado ataca a morder a toda posibilidad de Estado alternativo (piensen en País Vasco) pero no se lo piensa a la hora de reconocer la autoridad de esos nuevos actores no estatales, por más que los contemplen como a sus enemigos. Al final es negociar con «el malo», como Chihiro negoció con la bruja para que le devolviera a sus padres. Y en la negociación misma está la lección: el mero sentarse a la mesa incluye el reconocimiento de la potencia del rival, pese a no estar sustentados por Estado alguno, pese a no estar para nada de acuerdo con él.

Y me parece interesante ver cómo el Estado no tolera que le pisen su jardín con aspiraciones-de-estado-paralelo, pero no se lo piensa para admitir a la mesa al que no quiere pisarle el jardín sino que apunta a arrasarle la casa y todo lo que contiene. Incongruente y, no obstante, absolutamente pasado por alto por la crítica política.

Seguro que pueden hacerse análisis más profundos en torno a esto. Yo con señalar esto me conformo por ahora.

Sin duda se hablará de esto (y, evidentemente, de la versión socialmente aceptable de este fenómeno post-estatal) la semana que viene, cuando se presente Filés, el nuevo ensayo de David de Ugarte, en Madrid. Aunque de estar en Madrid acudiría seguro al acto, que recomiendo a los que el próximo 26 vayan a estar por aquella ciudad.

Por cuenta ajena

«La empresa está pasando a ser un lugar contradictorio donde al mismo tiempo que nos hablan de conexión emocional se producen despidos y se contrata en condiciones precarias.»

Julen Iturbe-Ormaetxe, pasen y lean.

No es contradictorio, es cínico, ese contexto es hipócrita. Y quedarse ahí es el camino más corto hacia una infelicidad y un aburrimiento supremos, pero sólo entre las 8h y las 17h -si tienes suerte.

Está claro que la solución está en buscar alternativas: desde un trabajo que te llene algo más que los bolsillos, hasta liarte la manta a la cabeza y correr hacia tu propio chiringuito.

*** Bola extra: acabo de ver que David también habla del post de Julen.

20 años después todo se ha esfumado

recordatorio de la caída del muro de Berlin

Mañana se cumplirán 20 años desde la caída del muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. La caída del muro representó la más grande revolución habida en europa en las últimas 5-6 décadas, enmarcando un 9-11 (escrito a la europea, 9-N en castellano) esperanzador que nada tiene que ver con el 9-11 (escrito a la americana, 11-S en castellano) estadounidense, fuente de políticas del miedo y medidas disciplinantes.

Estos días nos hablan de la caída del muro de Berlín, lo sacan del olvido de forma momentánea y coyuntural antes de mandarlo definitivamente al olvido hasta (imagino) que se cumpla el siguiente aniversario señalado. No interesa mucho que los ciudadanos sueñen con llevar a cabo gestas que amplían sus libertades.

Pero ni antes, ni estos días, ni mañana leerán en las noticias que la esperanza que levantó la caída del muro de Berlín –una europa más libre en la que sus ciudanos fueran más importantes en sus propias vidas y, repito, más libres– se ha esfumado por completo. En 2009, la UE avanza hacia una sociedad de control dando cada vez más poderes militares a la policía, controlando y espiando cada vez más las comunicaciones de los ciudadanos (cuya expansión de posibilidades y anonimato es lo que verdaderamente podría hacernos más libres). En 2009, la Europa en que vivimos es la Europa de la directiva de la vergüenza, del paquete telecom y de tantas otras cosas que se nos vienen. En plena crisis ya pocos nos discutirán lo que decíamos hace un par de años: El estado del bienestar se desvanece y, es que, como decía Timothy Garton Ash y oportunamente recordaban desde Las Indias (al hilo de la aprobación del paquete telecom): 20 años después de la caída del muro la Stasi queda más en el futuro de Europa que en el pasado (no sólo en Reino Unido, de verdad es en toda Europa), haciendo buena aquella afirmación de que si hay un hecho diferencial en el s. XX es el desarrollo y fortalecimiento de los servicios de inteligencia y espionaje sistemáticos estatales, que desde el principio fueron usados mayoritariamente contra sus propios ciudadanos.

Se vienen tiempos interesantes que valdrá la pena vivir, pero habrá que estar atentos si no queremos que la apisonadora nos pase por encima.

Aprobado el paquete telecom

Tiene gracia que haya sido precisamente hoy (5 de noviembre) el día en que la UE ha aprobado definitivamente el Paquete telecom. Ya todo el mundo habla de ello, yo lo he leído en El mundo gracias a Acalpixca que nos avisó en un comentario al post anterior.

Como en la Crónica de una muerte anunciada de García Márquez, para los que estamos atentos a la evolución de las leyes que limitan nuestra libertad esto no nos sorprende: intuíamos lo que pasaría desde el principio y hace meses que lo veníamos mencionando.

¿Qué quieren que les diga? Es un día triste, aunque tan sólo sea porque el texto aprobado es tan laxo que va a permitir que cada Estado haga lo que quiera… y ya sabemos cómo hace las cosas el Estado. De entrada, el texto no obliga a que una autoridad judicial supervise las desconexiones de usuarios de internet, justo como Reino Unido y Francia exigían, para poder seguir adelante con sus leyes respectivas (Hadopi y Three Strikes).

Europa hace mucho que no es ese sitio de libertades que nos contaban en los 80 (bueno… yo era un niño entonces) cuando se pretendía que nos uniéramos a la CEE. Ahora mismo Europa sufre un proceso de suizificación: conversión paulatina en un espacio fuertemente policial en el que nunca pasa nada (no sea que se nos espanten los magos de las finanzas y se vayan con sus especulaciones a otro sitio) y en el que eres libre (mientras con tu libertad no pretendas hacer algo que no te dejen hacer*) camina hacia una sociedad disciplinaria y bajo intenso control policial.

Lamentablemente no tengo nada que añadir que no haya dicho otras veces que hemos hablado del tema. Podría hablar más rato, pero diría lo mismo que he dicho hasta ahora. Os evito el cansancio, eso sí: la discusión queda abierta si alguien quiere desbarrar en los comentarios :)

(*) A modo de chiste (cuestiono mucho que su atribución sea fidedigna, pero me sirve para la postdata) se comenta que Henry Ford solía decir: «usted es libre de escoger el color de su coche, siempre que el color elegido sea negro». Pues eso. Europa, la gran Suiza.

Guy Fawkes

V de Vendetta

Guy Fawkes es el nombre de un católico inglés que en 1605 planeó (supuestamente) volar el parlamento. (Con ayuda de otros, claro.) Cuando Jaime I de Inglaterra (protestante) prohibió a los católicos practicar su religión, un grupo de ellos planeó un plan para derrocarlo: volar el parlamento un día en que tanto el rey como los nobles estarían dentro. Planeando el golpe, el grupo avisó a los nobles católicos (supuestamente para que no acudieran al parlamento ese día), y uno de ellos, leal al rey, avisó del plan.

Fue así como la mencionada conspiración falló. Esta historia (con su componente fantástica, imagino) se usa en Reino Unido para promover la tolerancia entre católicos y protestantes: porque «buenos» hay en todas partes. La realidad es que la fiesta hizo desde el comienzo burla de los católicos y su fallida conspiración, aunque quizá eso haya pasado ya a segundo plano.

Y esta historia, que puede tener de real únicamente el nombre de su protagonista, es la que le cuentan a los niños británicos en el colegio los días previos a la «día de la pólvora», que celebran el 5 de noviembre lanzando petardos y cohetes, en conmemoración al fallido golpe contra el parlamento, aunque los niños todo lo que saben es que ellos tiran cohetes al aire. Y es todo lo que les importa, muy en consonancia a los niños que ahora celebran halloween pero nada quieren saber de ritos lúgubres y horas frente a lápidas en un cementerio.

¿Por qué les cuento esto? Pues porque hoy es 5 de noviembre, y no es la primera vez que nos acordamos de esta fecha, y porque David escribió el otro día un post sobre el origen del Halloween actual que habla de ésta y muchas otras cosas y que vale la pena leer.

Los que se van de Facebook siguen ganando atención

Los que se van de Facebook siguen ganando atención mediática. Si entonces fue el New York Times, ahora lo comentan los medios en castellano y las historias de gente que «se va de Facebook» ya no son estadounidenses, sino locales. Lo podemos leer en La Vanguardia, en un extenso reportaje al que llego gracias a Elliot. Será que sí, será que los renegados de los caralibros son un fenómeno social…