La traición de Iberia

La gestión que Iberia está haciendo de la crisis derivada por la erupción del volcán Puyehue es dramática, manejando con total opacidad la información disponible y llegando a la falsedad y los desmentidos a si misma sobre lo que se puede y no se puede hacer con la aplicación que gestiona las reservas. Todo un catálogo de lo que no se debe hacer.

Y esto no lo he leído en ninguna otra parte, sino que estamos viviéndola muy de cerca porque el cierre intermitente del espacio aéreo en el cono sur ha cogido allá atrapado a un indiano. Y nos ha costado tres días, pero no podemos más. Iberia lleva tres días mareando la perdiz, negando que se estén reasignando las plazas de vuelo, negándose incluso a vender tarifas business (que no son precisamente baratas para un vuelo transoceánico comprándolas a última hora) porque supuestamente no permiten hacer ese trámite con el espacio aéreo cerrado. Tras dos check-ins baldíos, tres días de guerra a uno y otro lado del atlántico finalmente nos ofrecen volar el 26 de junio para retractarse unos minutos después y retrasarlo aún más hasta el 4 de julio… porque, dicen, llevan tres días asignando plazas a los que van reclamando y no hay hueco antes. En una veintena de llamadas a lo largo de tres días nos decían exactamente lo contrario. La duda no es si alguien miente, sino quién: ¿el teleoperador de hoy o el de ayer?

Lo terrible no es que un volcán útil sólo para mayor gloria de ideologías inanes nos bloquee el vuelo. Lo grave es que Iberia, a quien pagamos miles de euros cada trimestre en nuestros continuos viajes, nos traiciona y tiene toda la jeta de plantearte como solución volar en business con casi un mes de retraso, y aún pagando un extra por el cambio de fecha del vuelo (lo de sacar cuartos es algo que a Iberia se le da bien). ¿Qué parte de business no habrán entendido?

Mientras tanto y si nada se tuerce, aún hay quien tiene ganas de comerse el mundo y hace bien su trabajo. Al menos uno se queda tranquilo que si no uno se queda en tierra, las razones hay que buscarlas en el cielo y no en unos despachos repletos de mediocridad. ¿Julio? ¿Pero qué se han creído?

Experimentando con la letra escarlata para quienes no reciclen

Eso es precisamente lo que están haciendo un grupo de estudiantes de Newcastle. Leemos en TreeHugger:

If all your friends and peers could see what you were chucking into the trash, would you recycle more? Early reports from a dormitory experiment at England’s Newcastle University suggest online «shaming» can be successful in increasing recycling rates, at least temporarily, but critics say the idea is too «Big Brother»-style for their tastes.

Four student households in the Newcastle residence halls have agreed to have sensor-triggered camera phones, or «BinCams,» attached to the lids of their trash cans. The cameras take a picture each time the bin is closed and upload a photograph of its contents to Facebook, where fellow students can play trash monitor — and take note of each others’ junk-food-eating habits.

En la BBC, fuente de la noticia, relatan:

Everything the students throw into their bin is caught on camera and automatically uploaded to Facebook as part of an environmental challenge.

Escarnio público, humillación y marcado frente a los demás. Y lo llaman reto medioambiental.

¿Reto medioambiental? No, más bien reto totalitario, como siempre en el ámbito de lo medioambiental, donde se piden cosas que han de ser forzosamente normativas y, por tanto, impuestas. Y contribuyendo, de camino a desarrollar más tolerancia frente al control.

Bocados de Actualidad (125º)

Aquí la centésima vigésima quinta ronda de Bocados. Como la sección parece respirar con más normalidad viene menos cargada que cuando no sabíamos si aparecería… al final, como todo un compromiso. En esta mañana premonitoriamente veraniega nos acompañan Band of Horses, aunque la mayoría de este post se hizo al ritmo del disco que siempre me gustó más de los magnos The Hellacopters, sin duda By the Grace of God. Sin dilaciones, los enlaces:

  • Fernando Tricas habla del cierre de Nireblog en un tono que me recuerda lo frágil de eso que me gusta llamar la memoria de la Red que sufre golpes como éste de vez en cuando (recuerden a Geocities). Ya saben: nunca dejen morir una URL.
  • Security by Default y el almacenamiento en local, ad eternum y sin cifrar de tus conversaciones en WhatsApp.
  • O’Reilly parte del reconocimiento facial en Facebook para llegar a una propuesta: que las violaciones de privacidad, como la información privilegiada, no sean penadas en si mismas, sino en función del abuso subsiguiente.
  • Jeronimo Palacios y la utilidad de tener dos carreras. David de Ugarte hablaba de lo mismo y no dejen de leer el informativo comentario de Daniel Bellón, profundo conocedor del asunto.
  • Ars Technica y la OTAN anunciando que Anonymous serán infiltrados y perseguidos. Dos días después, el Estado español ejercía su papel, aunque la cosa acaba de comenzar.

Hoy tenemos bola extra: The Hellacopters y el tema que da nombre a su disco By the Grace of God

Tolerando el control en Disney World

Primero te imponen controles indignos e inútiles en los aeropuertos, luego te lo convierten en un juguete que los niños pueden guardar en un cajón y, para terminar, hacen una atracción de Disney World con la idea. No se sorprendan de que estas medidas se trasladen a los recovecos de nuestro día a día, fuera de los aeropuertos. Por el camino, lo atroz se vuelve cotidiano, común, y como tal comienza a ser percibido, reduciendo la oposición a este control.

Encantadores de serpiente en perspectiva caballera

Que todos ansían ser el cuello de botella inevitable en la Red es cosa sabida. Que la evolución reciente de Internet es a una recentralización impulsada de forma falaz pero que a falta de un cambio de concepto parece más o menos inevitable si estamos dispuestos a pagar en libertad de elección por comodidad y pose cool. Sin embargo, no dejo de maravillarme con la capacidad de hacerse autofelaciones que tienen muchas personas, así como la capacidad de olvido que muestran, cada vez que el kioskero abre la boca. No dudo que en Apple habrán aprendido mucho desde el estruendoso fracaso de MobileMe, último (bueno, ya penúltimo) intento en esta línea que han hecho, pero aún tienen que demostrarlo. Y, en todo caso, la verdadera pregunta es: si aprendieron y se salen con la suya, ¿quién sale ganando, Apple o la Internet libre y distribuida? Interesa olvidar, en ciertos ámbitos, que si el señor que controla tu disco duro es el mismo que te vende los libros y la música, lo vas a tener muy jodido para no pasar por caja, porque ser el dueño de la infraestructura le otorga una posición sobre la que hacer presión donde más duele: haciendo presa a la altura de la VISA y azotando sin perdón, censurando, todo lo que no haya emanado directamente de las visiones húmedas de un señor inquietante al que su madre ya parió con un jersey de cuello vuelto en Carolina del Norte. Visto lo visto, más nos vale ser más que prudentes con el Cloud computing.

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