Notición: Google compra Motorola. ¿Por qué lo compra? No parece que sea para tener un fabricante dispuesto a apostar decididamente por Android, Google ya tenía decenas de fabricantes dispuestos, y apuesto a que hoy todos menos uno se han quedado muertos. De hecho, si no hilan muy, muy fino se quedarán sólo con uno: el recién adquirido Motorola. Todo parece indicar que lo que tenemos delante es un nuevo capítulo de la acalorada disputa sobre patentes de software del que hablábamos hace unos días. Google ha debido verse realmente acorralado para actuar de forma tan contundente.
Bocados de Actualidad (129º)
Y aquí estamos un domingo más, con una nueva ronda de los Bocados, que llega ligerita (que estamos en agosto, no se olviden) pero llega, así que no está tan mal. Esta centésima vigésima novena ronda de Bocados nos llega mientras nos acompañan Frodus y su clásico And we washed our weapons in the sea, al que tantas vueltas di en la biblioteca de la facultad.
- Aún usando unos plurales que no me gustan nada, Sergio Hernando y su llamada a poner los pies en la tierra me parecen de lo más sensato.
- e-Patients y el anuncio del proyecto WWW de que aspiran a permitir enlaces… realizado hace ahora 20 años.
- ¿Te han incluido en una lista pública de morosos sin antes reclamar la deuda y darte opción a pagar? Lo hicieron mal, Samuel Parra.
- Bruce Schneier y los avances en reconocimiento facial. Está cerca; de hecho, parece muy cerca.
- Marginal Revolution y el futuro no tan negro como lo pintan de la periferia de la UE (aunque no por los motivos que se imaginan). Eso sí, al euro le da menos oportunidades.
- Me gustó mucho el post Who am i? de Dave Winer. Y, en otra línea, también el de Rinzewind sobre Stephen King.
- Garum Fundatio liberó Bazar 1.0.
- La policía alemana se da cuenta de que los escáneres retrodispersivos de cuerpo completo son… absolutamente inútiles.
Esto es todo por ahora. Aunque el sonido no sea el mejor, aquí os dejo con Frodus y The earth isn’t humming:
Patentes de software e incentivos para la innovación
El tema del verano es la guerra de patentes de software entre… los mismos de siempre, claro. Esta vez, la lucha es a cuenta de las patentes que pertenecieron a Novell.
El relato es, más o menos, que el universo conspira contra Google, que quería las patentes como estrategia defensiva y ble, ble, ble. Que pobrecitos los de Google y qué malvados los demás. O quizá no.
Google pudo ser miembro del consorcio que adquirió las patentes de Novell, pero las quería en exclusiva para si mismo en solitario y la jugada no le salió bien.
Ahora desde Mountain View denuncian que hay una actitud hostil contra Android, el sistema operativo de la compañía que, a nadie debería sorprender, puntúa bajísimo en los estándares del software libre, en la frontera con el software privativo.
Visto así, y tras el track de proyectos hundidos y venidos a menos, es normal que toda nueva iniciativa para móviles sea recogida con entusiasmo aunque quizá no haya demasiados motivos para ello.
Sobre todo, porque un sistema de patentes de software como el actual es defectuoso per se. No se trata ya de que de este asunto pueda emerger una reforma del sistema de patentes, es que lo que necesitamos es su eliminación inmediata.
En pleno estancamiento económico, como lo define Tyler Cowen en The Great Stagnation, el crecimiento disruptivo no podemos esperarlo de aumentar la tasa de escolarización porque ese boom ya se dio hace unas décadas. Necesitamos más que nunca facilidad para la innovación y lanzamiento de nuevas ideas. Y es ahí donde el sistema de patenes causa un daño terrible a todo nuevo emprendimiento y a toda nueva iniciativa; también a Mozilla.
La industria del cine se instaló en California por su clima pero también, y sobre todo, porque allí podían evitar pagarle a Edison la patente para poder rodar cine (sí, Edison poseía esa patente). Es la historia de siempre: California logró, al salirse del molde del sistema de patentes, albergar a la gran industria de la segunda mitad del siglo XX. En un mercado globalizado como el actual de la tecnología, la historia es algo más compleja que hace un siglo. Pero aún, el primero que consiga crear un ecosistema favorable para la innovación tendrá muchas opciones de llevase el gato al agua. El conservadurismo europeo y estadounidense en este tema actúa como una ventaja competitiva para los demás.
En Sin Dial Radio, de Buenos Aires
Ayer estuve en directo hablando para El pato y el ganso, un programa de Sin Dial Radio (emisora de Buenos Aires). Conversamos de Sociedad de control, de privacidad y de Facebook, para llegar hasta el futuro de la radio a través de Internet, momento en el cual no hubo más remedio que hablar, obio, de Neutralidad de la Red.
Sexto cumpleaños
Hoy estamos de efemérides, este blog cumple ahora seis años desde el probando, probando original. En este tiempo pasó un poco de todo: mudanzas de servidor (al principio estaba en una máquina al lado de mi cama), casi dos mil posts, comentarios, personas, relaciones.
Muchas cosas pasaron, sin duda; más aún seguirán aconteciendo.
Agosto, verano hirviente en el norte, frío sin alternativa para los que estamos al amparo de la cruz del sur. Sábado en ambos hemisferios. Disfrútenlo, yo (si no hoy, mañana) lo intentaré mojar con un buen vino.
Modas
«La adicción a Twitter se pasará. Tened fe; fe en vuestros conciudadanos y conciudadanas. Ayer estuve ocupado haciendo otras cosas, cosas importantes, así que básicamente no escribí ningún tweet. Sobreviví sin hacerlo. Y también vosotros sobrevivisteis sin mí, aunque me duela decirlo. Acabo de escribir en mi próximo libro que Twitter de hecho ha significado una distracción para escribir el libro, como si me tentase la sirena de una conversación que nunca tiene fin. Pero también me ha ayudado al escribir el hecho de tener siempre a punto investigadores y editores, amigos dispuestos a ayudarme cuando me quedaba estancado o necesitaba inspiración.»
– Jeff Jarvis, citado por Sonia Blanco.
El tema es que para tener editores e investigadores siempre a mano ya se inventó el correo, que tiene (a pesar del caos de de inbox que manejamos habitualmente) mucho menos ruido que otras vías.
Sociedade de controle, ahora en portugués
La sociedad de control se escribió a caballo entre 2007 y 2008, año en que fue publicado. Sin embargo, desde entonces ha sido uno de esos libros que van recibiendo más atención y sobre los que te invitan a hablar. Este mismo año 2011 también hemos hablado de sociedad de control en más de una ocasión, pese a que uno pensaría que tocaba hablar más de La neutralidad de la Red.
Ideias perigozas es un libro publicado en 2010 y surgido a raiz del Festival multimedia Submidialogias – Belem/2009, auspiciado por Petrobras. En él se recogen textos de hasta 30 personas con ideas sugerentes y/o novedosas sobre sociedad digital.
Pues dentro de Ideias perigozas podemos encontrar la introducción de La sociedad de control, traducido al portugués por Fabianne Balvedi, impulsora y cabeza más visible de Estudio livre, el proyecto de promoción e inserción de jóvenes brasileños en la sociedad digital mediante el diseño gráfico con software libre. Una maravilla de proyecto, si me permiten.
La verdad es que hace mucha ilusión ver cómo los textos, dotados de libertad, fluyen, se reciclan, alimentan debates y sugieren conversaciones que, a las finales, es lo que La sociedad de control persiguió desde el principio: abrir una reflexión sobre qué tipo de mundo estamos configurando de cara al futuro; cómo queremos que sea el mundo donde viviremos. Hace mucha ilusión ver ese trocito, el comienzo del libro, traducido al portugués.
Descargas:
- Ideias Perigozas, el libro completo (PDF).
- Introdução à Sociedade de Controle – Privacidade, Propriedade Intelectual e o Futuro da Liberdade (ODT), traducción gracias a Fabianne Balvedi.

