«Si dejo de ensayar un día, lo noto; si dejo de ensayar dos días, los críticos lo notan; si dejo de ensayar tres días, el público lo nota»
Jascha Heifetz, violinista
No es país para autónomos
Imaginen una tasa de paro elevada, la que sea, pero que procure ser realista. ¿Ya? ¿Cómo solucionamos la situación de todos esos miles de personas que no tienen ni empleo ni ninguna otra fuente de ingresos?
Podemos proponer soluciones milagrosas, incluso populistas. Podemos obviar que no sabemos cómo pagaremos los milagros populistas.
Otra opción es quedarse quieto. Te quedas sin empleo, agotas el paro, y ¿luego? Esperas que te salga algo de lo tuyo. Aunque ese de lo tuyo sea a estas alturas algo tan difuso que ni tú sabes qué esperas. Bueno, sí lo sabes: quieres tener ese empleo que habías soñado tener mientras terminabas la carrera hace ya unos años. O ser funcionario, que parece algo con cierto futuro mientras todo se desmorona. Porque todo se desmorona, no lo olviden. Es como en El país de las últimas cosas, de Auster, todo desaparece. La mitad de la función pública también se va a esfumar, así que no se hagan ilusiones.
Sin embargo, hay futuro. ¿no? Todavía puede uno optar por el autoempleo. Una vía que representa un win-win para todos; algo muy frecuente cuando hablamos de emprender, pues no es un juego de suma cero. ¿Por qué ganan todos? El Estado se quita lastre (personas descontentas y cabreadas con su situación), el gobierno mejora sus cifras (menos parados, más actividad, etc.) y, ¿qué decir del autoempleado?, una persona consigue a final de mes ingresar algún euro. Por mala suerte y poca habilidad que tenga uno, por poco que logremos ingresar, será mejor que la situación de partida (cero pelotero).
Con todas esas premisas uno pensaría que las leyes facilitarían enormemente esta vía. Sin embargo, alguien me comentaba el otro día que en Reino Unido costaba algo así como una decena de euros la cuota de autónomos para todo el mes. Yo, incrédulo, llegué a casa y busqué, porque no salía de mi asombro. Parece que estaban en lo cierto: si eres autónomo e ingresas menos de 40.000 euros (aproximadamente) al año, tu cuota de autónomos es de algo más de 2 libras a la semana, que siendo generosos con el cambio nos dan entre 15 y 20 euros al mes. A este lado del mundo, esa cuota pasa de los 250 euros en el mejor de los casos. Eso para empezar a hablar, luego sume usted lo mismo que paga todo cristo (IRPF + IVA).
Para colmo, donde unas webs dificultan el acceso a toda información (imagino que alguien en un despacho siniestro entendió que el propósito de una web es obstruir la información), otras te lo ponen calentito en las manos. Está claro que lo del impulso al emprendimiento tiene mucho de biopolítica, de racionalización de la opresión.
Uno se plantea si no estará haciendo el panoli pagando aquí cuando podría darse de alta en Reino Unido primero, como operador intracomunitario (trámite gratuito) después y luego, eso sí, pagar el IVA en Madrid, que ahí somos muy cumplidos.
De vuelta a la contextopedia, ahora VS Pedia

En los últimos días hemos estado haciendo cambios en el servidor. Migramos de hosting el blog, aunque no lo han notado porque para cuando las DNS se propagaron ya teníamos completamente preparado el nuevo.
Como añadido, la Contextopedia de Versvs que vuelve a ser autónoma, algo que en los últimos tiempos no había sido así.
Le damos un nuevo nombre (VS Pedia) y le cambiamos la dirección y le damos una completamente nueva en http://wiki.versvs.net/ con subdominio propio, declaración de intenciones ante el propósito de darle continuidad. Eso sí, ahora mismo tiene menos entradas que antes, pues en el último paseo espacial se nos escurrió el cuaderno y decidimos agarrarnos con fuerza a la nave y evitar, al menos en una línea de tiempo, el destino de Jad. Iremos reintroduciendo entradas poco a poco, así que no nos apuremos por la pérdida.
En fin, un post pequeñito para avisar de los cambios. La migración lleva en marcha unos días y creo que no hay nada roto, pero si vieran algo mal (¡También en el wiki!, que aún está a medio cocinar), hagan el favor de avisar en comentarios. Pago en cervezas ;)
En Facebook también eres el producto
Dice Douglas Rushkoff, al hilo de los cambios en Facebook de la semana pasada:
«But users are bothered by all this. On the simplest level, they don’t like change, particularly when it results in making their free time more complex and stressful. Facebook was always a lazy person’s friend and time waster. Turning into a dashboard designed to increase productivity and relevancy turns it more into, well, work.
Of course, if they stopped and thought about it, they would realize that Facebook is work. We are not Facebook’s customers at all. (…) Facebook’s real customers are the companies who actually pay them for this data, and for access to our eyeballs in the form of advertisements.»
Hace unas semanas ya dijimos lo mismo sobre Google (bueno, lo dijimos hace mucho más en La sociedad de control), obviamente es extensible a Facebook y a cualquier otro servicio web privativo.
Lo que la neutralidad perderá el 20 de noviembre
Por una de esas graciosas casualidades, el próximo 20 de noviembre será muy importante para el futuro de la Red, en tanto que la neutralidad de la Red tendrá un papel doble ese día, tanto a un lado como a otro del océano atlántico.

Por allá, será el 20 de noviembre cuando entre en vigor la regulación de la neutralidad de la Red estadounidense. Aprobada el pasado diciembre, ya dijimos en su día que la norma parece buena, pero podría ser menos útil de lo aparente, pues deja de lado a la Internet móvil. Y a estas alturas el móvil marca tendencia en todo lo que hacemos en la Red, así que una ley que no protege la neutralidad en la Internet móvil, cuando en estos servicios no queda ni rastro de tarifas planas, es una mala idea. La entrada en vigor de esta normativa, siendo EE.UU. tomado como ejemplo por la mayoría de estados europeos y suramericanos, es un revés a la neutralidad.
Cuando sabes que tu tarifa tiene límite, piensas y te detienes cada vez que vas a usar la Red. Y lo último que necesitamos es que existan dudas sobre si usar la Red, tanto para consumir como para lanzar un nuevo proyecto empresarial, es beneficioso y vale la pena. El mensaje a transmitir debe ser que siempre vale la pena. Una Red no neutra, en la que los proveedores ven multiplicados sus costes y los usuarios sus facturas, no nos permitirá ganarnos la vida, ni a unos ni a otros.
La próxima vez que les venga la idea de que el móvil no importa, de que siempre nos quedará el ADSL doméstico, piensen que este verano por primera vez en la historia cayó el número de usuarios de ADSL doméstico, mientras seguía creciendo el de Internet móvil.
Ya que sacamos a relucir cifras europeas, cómo obvia las elecciones españolas. El parlamento español aprobó hace nada una propuesta que pretendía convertirse en ley sobre la neutralidad. Lo hicieron a últimos de curso, con toda la incertidumbre sobre si los plazos permitirían su aprobación final; la incertidumbre se despejó en cuanto se adelantaron las elecciones, pues el adelanto electoral impedirá que esa ley cuaje. Algo que sus señorías quizá intuían y, bueno, en vísperas de urnas nadie quiere ofender a nadie. Sea como fuere, es otro revés a la neutralidad.
Seguirá pasando el tiempo, la cultura de pago tradicional del móvil tendrá 4 años más para campar a sus anchas y arraigar (aún más).
Y, ¿Chile? La neutralidad allí ya comenzó a dar sus frutos, pero seguro que no nos hablarán de ello.
La neutralidad parecía estar de moda el año pasado, pero yo diría que este otoño el libro sobre La neutralidad sigue siendo lectura obligada para entender el asunto. Vienen momentos decisivos para el futuro de todos. En juego está si la Red de mañana será un sistema capturado o si no será un entorno en el que nos podremos ganar la vida.
¿El gran ganador con Amazon? La mensajería urgente
La salida de Amazon.es ha dado mucho que hablar. Yo debo decir aún no he comprado ahí: al final compré Reamde de Neal Stephenson allí donde me salía más barato (Amazon.co.uk). Sin embargo, todo parece indicar que es un exitazo. Conversando hoy mismo con un gestor de empresa de mensajería rápida (no diré nombres) me pasa un dato apabullante: llevan 10 días con un incremento del 600% en el volumen de paquetes servidos. Desconozco si eso es un pico o una tendencia que se sostendrá en el tiempo (posiblemente sea una mezcla de ambas cosas, la cifra bajará pero el volumen será mayor que en tiempos pre-Amazon), pero sin duda alguna hay compañías poniéndose las botas. Como también creo que otras estarán recibiendo sólo migajas. El premio gordo no recae en quienes han perdido el último lustro tocándose el ombligo o invirtiendo e implantando tecnologías equivocadas, en lugar de actualizar su cartera de productos. Imagino que Correos esté perdiendo el tiempo queriendo montar su propio Amazon, y mientras tanto este último está dando alas a su competencia, que da mejor servicio (para qué negarlo).
Facebook canibalizando tu tráfico y tu negocio, ¿alguien se sorprende?
Facebook aspira a suplantar Internet, exactamente igual que Google; a canibalizar todo el tráfico que puedan y ofrecerse incluso como el sitio en el que puedes vender tus productos. ¿Cuántos años hace que advertimos de lo pernicioso de dejar de construir tu propio canal de comunicación para usar uno ajeno, controlado por otra persona y/o empresa? En el pasado hemos hablado mucho de sus intentos por ser el nodo central de la Red (por cierto que en el libro sobre la neutralidad de la Red había todo un apartado dedicado a esa sutil forma de pérdida de neutralidad en la Red: la concentración y recentralización de la misma):
- Facebook a por el nodo central de la Red. Al hilo de OpenGraph, que se ve muy fortalecido con los cambios presentados esta semana.
- Infraestructura y poder: desde la censura al control de la experiencia de usuario. Interesante revisar el post de Infraestructura como ventaja competitiva en Internet, aunque aplicado a Google, nos da una idea del tipo de poder que Facebook obtiene por ser el silo donde almacenamos toda nuestra información.
- La supervivencia del mensaje. Puedo entender (aunque no compartir) que muchas personas opten por Facebook para comunicaciones perecederas de corte personal. A estas personas, la persistencia de un mensaje que ofrecen los blogs puede no preocuparles. Pero me resulta absolutamente demencial que una empresa potencia su comunicación corporativa en una infraestructura que no controla pues, a las finales, la dependencia generada respecto de ese proveedor (en este caso, Facebook) generará rentas de posición a favor… de tu proveedor. Y las usará para apretar, por supuesto.
Supongo que por todo lo anterior, no deja de sorprenderme que cada vez sea más difícil explicar como ese nuevo proyecto que me estás explicando no obtiene beneficio ninguno de dedicar tiempo, esfuerzo, y dinero, a crear una presencia en un servicio ajeno, rodeado de la marca y la experiencia que ese servidor ajeno ha estimado como óptima para él (y no para ti, ah, el principal-agente).
En fin, los nuevos anuncios de Facebook en su evento de otoño son toda una señal: si hace un año y medio se sentían fuertes, este año ya no quedan dudas. Van a por todas. Para complementar este repaso, breve y acelerado, recomiendo la lectura del artículo más reciente de Antonio en Error 500. Muy ilustrativo, como casi siempre.

