Para analizar debidamente el hecho de que Pinterest recibe 200 millones de dólares a una valoración de 2500 millones hay que pensar que Pinterest no gana aún dinero, y que por lo demás no ha demostrado nada que nos haga pensar que escapará de esa liga de sitios de acceso y uso gratuitos que agrupan mucha audiencia y venden publicidad al peso, y ahí encontramos a todo lo que ahora se llama «medios tradicionales», pero también a los medios surgidos en la última década (más ágiles y con una lógica de blog, aunque todos huyen de esa palabra). Y por supuesto ahí tenemos también a Facebook, que no es otra cosa que un sitio en el que vender publicidad. La nada imaginativa idea de pagar para promocionar los posts propios del año pasado ha tenido su secuela con la posibilidad pagar para promocionar los posts de otro.
Y es que esto es lo que hay. Soportes. Y claro, en medio de esto Pinterest (un sitio del que en España no usa ni cristo, por cierto) recibe una valoración que equivale a un 15% del valor de todo el grupo industrial FIAT (que fabrica y vende 2 millones de automóviles al año). Es demencial, por mucho que sea verdad que Pinterest (y todos los demás) pretenden hacer un producto de nuestros datos y nuestra vida privada, y por mucho que esto prometa ser revolucionario. Quizá con este nuevo servicio se está cociendo una de esas curiosas maniobras financieras en que los que propician la OPV ganan dos veces aunque todo salga mal. Pero es que si eso no es una burbuja… ¿qué lo es?
Obviamente, descartar mi argumento es sencillo, siempre es sencillo mientras la música sigue sonando y nadie percibe que falta una silla. Pero al ver estas cosas, y dado que todos estos servicios pretenden atar al usuario por los datos (de ahí esa pretensión de que «migremos todo a su nube») no puedo sino pensar que estamos presenciando una burbuja de magnitudes épicas. Que hará languidecer a la burbuja punto com (porque entonces el big money apenas había llegado y ahora hay mucho más invertido, con toda la inercia que eso impone, para cabreo de quienes saben que existen otras formas de promocionar un mensaje).
Ésta es la burbuja puntocloud.


