Los ISP cortejando al gobierno: las curvas que vienen

De momento es sólo un rumor, pero aquí ya sabemos que en este tema los ecos de batallas lejanas pronto se vuelven atronadores sobre nuestras cabezas. El caso es que fuentes de las operadoras a las que La gaceta de los negocios ha tenido acceso (gracias a Jose A. Gelado por gorjearlo) insisten en que «la medida adoptada en Francia es un ejemplo de lo que debería suceder en España». Lo dijimos desde el momento mismo en que se anunció esta medida en Francia. El estúpido mimetismo de nuestros políticos haría que estos ecos pronto sonaran. Desde la Federación antipiratería hasta los ISP. Todos andan cortejando a nuestros políticos, que son siempre tan receptivos a sus peticiones que ya da algo de miedo.

En fin. Es sólo un rumor, algo oído al pasar… pero pone los pelos de punta. De ser esto cierto, resultaía escandalosa la hipocresía de las operadoras (expresada en boca de este representante) al decir que no están dispuestas a aceptar que entidades externas tengan la capacidad de controlar lo que hacen sus abonados, para decir, en la misma frase, que estarían «encantados de alcanzar con el Gobierno un acuerdo similar» al que los ISP y las entidades de gestión de derechos de autor han alcanzado en Francia… ¡y que da a las operadoras el poder de controlar lo que pueden hacer sus abonados!

De aquellos polvos, estos lodos

Desde luego los ISP estarían encantados de poder hacer algo así: es la primera vía a eliminar la neutralidad de la red, y la neutralidad en la red es lo único que garantiza la libertad de expresión.

Pero no es más que la consecuencia de todo lo que hemos cosechado: La LSSI de 2002 (y ahí tenemos a la Frikipedia), la traza privada sin control judicial, la retención de datos de las comunicaciones, las sucesivas Leyes de propiedad intelectual. En una sociedad dependiente de la red, controlar la red es controlarlo todo. Bienvenidos a la sociedad de control.

Recordemos que la retención de datos, la traza sin control judicial, y el espionaje de nuestras telecomunicaciones son medidas que nos venden como seguridad, algo ante lo que hay que ser siempre muy escéptico. Ya sabemos que el cuchillo que nos corta el pan es el que nos mata (debidamente clavado en el corazón), la ley que permite saber qué hago en internet (por si acaso me estoy bajando C4 o TNT) permite también saber qué digo y a quién, qué música me bajo y de dónde. De lo que se deduce que hay que hacer un uso muy prudente de nuestros cuchillos, o leyes, dejando el símil de lado.

De momento es sólo un rumor. Pero nadie ha cambiado entre los que nos gobiernan, si han intentado repetidamente introducir un artículo que posibilita la censura, esto no suena ya increíble.

La concentración de los medios e internet es lo que tiene. Todo lo que puedo decir es que Primero se llevaron a los franceses, habrá que estar atentos para ver en qué queda tanto cortejo. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el culturetariado sabe que es su turno y que estos meses pueden exigir aún más que de costumbre. Al fin y al cabo, y aunque muchos no lo entendamos, un grupillo de artistas haciéndole feos a un partido político tiene su pequeño peso mediático.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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