Harvard se queja del precio de los journals y gira totalmente a Open Access

Harvard

Durante muchos años fui investigador (aunque casi nunca saco a relucir ese Ph.D. del que otros hacen gala constantemente). Me encanta la ciencia y creo que si hay algo que tienen en común la ciencia y el tipo de consultoría y servicios que realizo habitualmente es que ambos requieren estar leyendo y estudiando constantemente. Durante años nos hemos venido quejando de que el precio de los journals es excesivo, al tiempo que lamentábamos el poco alcance de las iniciativas Open Access. La situación podría dar un vuelco con el cambio de posición Harvard a este respecto.

En este blog hay algunos posts antiguos (y no tanto) en los que analizamos a fondo el problema del Open Access. En 2007 abogábamos abiertamente por el dominio público para toda la investigación científica pagada con dinero público. Es demencial que con dinero de todos se pague una investigación que luego debemos volver a pagar para poder leer.

Cuando un año después, en 2008, se lanzó un programa piloto en el ámbito de toda la UE para impulsra Open Access fuimos muy excépticos. El programa garantizaba 12 meses de explotación a las editoriales, con lo cual seguía habiendo esa necesidad de pasar por caja si uno quiere estar en la punta de lanza de una disciplina concreta. Seguía existiendo la necesidad de pasar por caja.

En junio del año pasado, los datos venían a confirmar lo que como insider uno ya sospechaba: el dinero invertido en journals ha crecido en los últimos años, pese a la llegada de Internet. El 65% del dinero que gastan las universidades es para Journals, Elsevier tiene un increíble margen de explotación de casi el 40%. Argumentábamos entonces por qué se han perpetuado estos monopolios pese a Internet, y aunque a todos nos gusta Open Access, la reciente queja oficial de Harvard sobre el precio de los journals:

«Harvard’s annual cost for journals from these providers now approaches $3.75M. In 2010, the comparable amount accounted for more than 20% of all periodical subscription costs and just under 10% of all collection costs for everything the Library acquires. Some journals cost as much as $40,000 per year, others in the tens of thousands. Prices for online content from two providers have increased by about 145% over the past six years»

Después de eso, una serie de buenas prácticas en las que recomiendan enviar los resultados al propio canal de Open Access de la Universidad. Hay leyes en EE.UU. para conseguir que la investigación con dinero público sea más accesible para todos, al menos todavía… quizá con este paso de Harvard la cosa cambie. La decisión está en manos de los investigadores, pero si no se tocan sus incentivos más inmediatos… puede que el apoyo de un peso pesado com Harvard sirva de punto de apoyo a lo que todos deseamos: que los resultados de la investigación científica sean más libres y más accesibles.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

11 Comments

  1. Cuando tengas 15 minutos, échale un vistazo a esta charla del editor de PLoS One y veras como el incentivo de los científicos ya ha cambiado. El Open Acces les da tanto impacto o mas que el anterior sistema.

    http://www.youtube.com/watch?v=D0Iguwaj6pQ

    El sistema editorial tiene los días contados. Yo sigo de cerca el tema porque me he abierto otro blog con un amigo que se llama lacienciahacker . Y lo de Harvard es la gota que colma el vaso, pero en esta semana ha habido, al respecto de abrir la ciencia, editorial de Science, especial de The Guardian, editorial de WSJ, editorial de Financial Times, editorial de The Scientist y cientos de posts en muchos sitios diferentes. La irrupción de PLoS ha cambiado todo. Y lo mejor (lo articulare mejor en un post) es que, si cae la publicación científica privativa lo siguiente en caer serán las patentes. Al tiempo…

    • Mmm me interesa ese post sobre patentes. Yo creo que llegamos 15 años tarde (de Napster a hoy la legislación a favor del cierre de todo lo digital ha puesto muchas tiritas antes de que lleguen los cortes), y soy altamente crítico con el movimiento de Twitter (celebrado breve pero masivamente la semana pasada) en este tema.

      Por cierto, me he perdido toda esa sarta de editoriales… pero me da la sensación de que en Harvard tienen un relaciones públicas brillante que se ha encargado de poner muchas capas de apoyo antes de sacar su propio editorial ;)

    • Los investigadores de unis con menos recursos acaban haciendo amigos en otras unis (o en instituciones con más talonario, como el CSIC). Te quedan las bases de datos, buscas… oh mierda, mi uni de tercera en un país de tercera no tiene esa revista… escribo a mi amigo o, en su defecto, al autor directamente y que me envíen una copia…

      Y así gira la cosa. Creo que estas editoriales son los únicos «productores de contenidos» que no han notado la llegada de Internet negativamente, más aún… primero dieron el señuelo de journals electrónicos baratos y bundled (buenos con malos a saco) y ahora suben los precios a sabiendas de que las muchas bibliotecas que se acogieron a planes económicos no tienen los ejemplares en papel y, si dejan de pagar, pueden dejar de tener acceso a todo… ¡toma renta de posición! :)

  2. Hasta ahora funcionaba tal y como versvs dice. Contraseñas piratas o de compañeros que habían estado en el extranjero. Pero por eso digo que eso está cambiando. Existen herramientas, como Mendeley, especificamente dedicadas a compartir ciencia que, además, no sólo ayudan ellas mismas a abrir la ciencia, sino que hacen de mecenas de otras propuestas para abrir la ciencia. Mendeley, ahora, por ejemplo, tiene 34 millones de articulos subidos por sus autores o por otros investigadores. Eso para articulos ya publicados. Pero en física, existe arXiv, en la que los investigadores suben hasta los manuscritos que están sin aceptar para que otros investigadores los juzguen de antemano. Y no sólo eso, sino que además, los journals open access y, en concreto, PLoS One, se ha convertido en la revista que más ciencia publica. De hecho publica el 3% de toda la ciencia (excluyendo física y matemáticas) que se publica (que es mucho decir). El único criterio para publicar algo es si los métodos se ajustan al objetivo, si los resultados se ajustan a los métodos, si las conclusiones se ajustan a los resultados. Es decir, sólo importa que se resuelva, atendiendo a criterios estrictamente cientificos (no comerciales o de modas), una hipotesis concreta.

    • Ayer intenté ver el vídeo en modo multitarea. EPIC FAIL, me puse a trabajar mientras el video pasaba en segundo plano… y yo sin prestarle atención. Lo acabo de ver ahora y, realmente, está muy, muy bien. Me ha gustado la emergencia, un poco como setas, de journals en modo abierto publicados por los mismos que publican los journals de toda la vida. Entiendo que así es como debería ser en un entorno en que las sociedades científicas publican sus journals. Desgraciadamente, eso es más habitual en EEUU que en Europa, donde normalmente las sociedades llegan a acuerdos con las editoriales (por ej. Elsevier) para que la editorial publique el journal de la asociación. Siempre envidié mucho a la APS, por ejemplo.

      La otra idea que me viene es la obsolescencia del índice de impacto. Muy bonito, pero algo matizable, el discurso sobre «lo objetivo y lo subjetivo» (¿acaso no es subjetivo decidir si el journal tiene una idea nueva o un refrito cuando es imposible que el referee haya leído los 1.5kk de artículos publicados cada año?), pero la consecuencia es interesante. En condiciones de escasez y cuando el criterio es ése «is this good enough for my journal?» podemos establecer una correlación entre calidad e índice de impacto. Eso funciona porque la pregunta será subjetiva, pero creo que podemos fiarnos (con sus matices, que ya sabemos la guerra sucia que hay a veces) de la respuesta subjetiva de un señor que lleva toda su vida estudiando un tema concreto… si le preguntamos por ese tema concreto. Pero el índice de impacto nunca debió ser una medida de la calidad, sino del «impacto», de la atención recibida.

      Y es por eso que los journals open access tienen mejor índice de impacto: obviamente reciben más atención, son más leídos. Lo que no implica que los papers sean necesariamente mejores. Yo buscaba muchas cosas en arXiv, pero lo cierto es que en su mayoría, los papers enviados a arXiv eran bastante relleno… Del tipo «me lo rechazaron 3 veces pero no quise tirarlo, a arXiv». Eso no es necesariamente malo, pero hay que volver al origen y entender el índice de impacto como lo que es: no una medida de calidad, sí una medida de atención.

      Eso es bueno. Por fin ese numerito servirá para expresar lo que debe expresar (atención) y no lo que se estimaba normalmente como primera derivada (calidad). Unos meses después de yo defender, en el laboratorio donde yo estaba comenzaron a publicar en journals open access los trabajos menos brillantes, que tenían un índice de impacto bastante superior a los habituales para esos trabajos. La cosa es que los baremos oficiales no tenían en cuenta esos journals, pero eran trabajos que, de todas formas, no iban a ir a la mejor revista de área y con los que no se perdía gran cosa. Pero no conocía PLoS One, y qué falta que hacía algo así.

  3. Interesante, se lo acabo de pasar a un amigo que está terminando el doctorado en bioquímica o algo así (nunca me acuerdo). Lo había hablado alguna vez con él, tenía la percepción de que lo de publicar papers en journals destacados era el único KPI que usaban para medir su trabajo y él me lo confirmaba. Me extrañaba que las cosas no hubieran cambiado, y parece que lo empiezan a hacer…

    • A mí, que estuve ahí tantos años, me sorprende que estén cambiando… y de hecho no estoy seguro de que vayan a hacerlo. Y el nuevo sistema tiene sus demonios (el editor cobra por paper publicado, por eso «se la suda» calidad de la publicación y sólo mira si es «novedoso»), con lo cual habrá que ver dónde está realmente el ahorro… porque el verdadero ahorro sería que cada Universidad colgara su investigación en su propio servicio, eliminando de verdad al intermediario, y no cambiándole los incentivos :D

  4. Pingback: http://revistacaracteres.net/blogs/pantallas/2012/06/drm-contra-los-libros-de-texto/.

    … el hecho de que los libros científicos y educativos estén controlados por grandes editoriales que no tienen ningún problema económico real y que aplican sistemas de precios abusivos que hacen que hasta Harvard se queje. El gran mal del sistema editorial está en los estudiantes, en los que necesitan fotocopiarse un libro porque no lo pueden pagar o, simplemente, porque ya está completamente descatalogado, o en un …

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