Hace apenas unas semanas hablábamos del pernicioso efecto que el modelo de negocio «gratis con publicidad» ha tenido en Internet en general, y en la web en particular.
Comentábamos entonces de forma anecdótica que una web pudiera deliberadamente (y no de forma inintencionada al sufrir un ataque) instalar malware para minar criptomonedas a costa del usuario. Ya había un caso.
Hoy hemos sabido que Salon.com, uno de los medios digitales más grandes de Estados Unidos comenzará a instalar scripts para minar criptomonedas a todo aquel usuario al que detecten bloqueando los anuncios (Salon via Xataka).
Más allá de que esto es una carrera armamentística (tecnología del atacante, que fuerza el uso de contratecnología del defensor; un ciclo sin final) lo relevante es que concuerda con lo que decíamos: el modelo gratis con publicidad está podrido, y está pudriendo todo lo que toca. La web tal y como está a día de hoy es un vertedero de banners o de malware cargado deliberadamente por los mismos dueños de las páginas que visitas.
Pero tranquilos, que cuando preguntes a medios y periodistas que escriben n ellos seguirán diciendo que la publicidad no es intrusiva ni molesta, dirán que son moderados y si les crees podrías terminar pensando que Cluetrain no está muerto ni enterrado. (Spoiler: Cluetrain está más que muerto y más que enterrado.)
La cosa es que tienen un punto de razón: que te pongan la CPU a tope, consuman tu batería (y tus datos) no solo es intrusivo, sino mucho más grave.
Hasta hace dos días si alguien metía en su página un script para minar criptomonedas mientras visitabas su página era considerado malware, ahora los medios quieren que se considere esta práctica al mismo nivel que un anuncio. Y de hecho, son ellos mismos los que han equiparado moralmente poner un anuncio en su web e instalar malware en el ordenador del visitante.
Se trata de una de esas ocasiones en las que nos dan a elegir entre susto o muerte.
**** Actualización 2018-02-16: De acuerdo a Luke Mulks, Eyeo (propietario de Adblock Plus) tiene a salón en su lista blanca de sitios. Cuando el que te ayuda a bloquear anuncios se gana la vida en realidad con el dinero de los medios que le pagan para que les deje pasar, tampoco puedes confiar en él para que bloquee los anuncios. (Ni los scripts de malware que los medios quieran instalarte.)



