Artículos destacados

Aquí tenéis algunos artículos de este blog que me parecen destacables.

Akismet para drupal, el spam se va a acabar

Si tienes un blog ya sabes lo molesto que es tener que ir revisando los comentarios para encontrar los buenos entre hordas de spam. Es molesto, es decepcionante, y nos hace perder tiempo. Lo tiene todo para convertirse en algo que hay que exterminar.

Claro… Si tienes un blog es probable que lo tengas gestionado con WordPress, con lo cual el spam es para tí un problema menor ya que Akismet es un viejo conocido de los usuarios de WP, un imprescindible diría yo. Para los usuarios de Drupal la cosa estaba peor. Pero he descubierto que existe un módulo para drupal que te permite usar el servicio de lista negra de Akismet e identificar automáticamente el spam. Todo lo que necesitas es una clave gratuita API de WordPress para Akismet, si estás registrado en WordPress.com ya tienes la tuya, si no la tienes regístrate y obtén una.

Lo descubrí hace varios días y los que habéis comentado ya habréis notado que los comentarios no exigen moderación (porque lo habéis notado, ¿verdad?). De este modo creo que he encontrado la solución definitiva al spam y los comentarios en el blog hace días que volvieron a estar desmoderados, aunque a todo aquel que me intente hablar de pastillas-azules-para-fines-sexuales se le echará el perro encima. En los pocos días que Akismet lleva activo ha cazado bastantes comentarios nocivos y lo que es mejor: Ha dejado pasar todos los que no lo eran. 100% de éxito, lo que es un resultado bastante positivo.

A última hora instalé también un módulo para añadir tags de technorati a los artículos. Creo que tardé demasiado en instalar este módulo también y ahora tengo más de 500 artículos sin etiquetas… ¡Qué le vamos a hacer!

***Enlaces:
Sitio oficial: Akismet
Módulo: Akismet para drupal

[Es viernes… ¡Buen finde!]

¿Interesa la privacidad?

Se lamentaban en los foros de Kriptópolis hace un par de semanas del poco interés que levanta la seguridad informática, y de cómo una propuesta para realizar una explicación «para todos los públicos» del cifrado mediante GnuPG había muerto de soledad. Eso me hizo pensar algo parecido que vengo observando en mi blog, ¿por qué a la gente no le preocupa la privacidad?

Y es que en este post voy a hablar del blog y de estadísticas, pero no para decir que «somos los más guays mirad cuántas páginas servimos cada día» (esta vez no, jeje), sino para llamar la atención sobre un par de detalles. Si me voy a las estadísticas internas del blog que me dicen qué páginas son las más visitadas descubrimos el siguiente orden:

  1. COMO pasar de Windows a GNU/Linux (Ubuntu) v3.0
  2. COMO montar un servidor PHP+MySQL y hospedar en él un sitio web basado en Drupal
  3. COMO Recuperar GRUB en cinco minutos
  4. Manual para GIMP
  5. Bloggers Málaga
  6. CÓMO PASAR DE WINDOWS A GNU/LINUX (UBUNTU) V2.0
  7. Source-o-matic: Generador automático de ‘sources.list’
  8. CÓMO desinstalar viejos kernels y limpiar el menú de GRUB
  9. Grupos de contactos en GMail
  10. Probando… Ubuntu v6.06 «the dapper drake release» (beta)
  11. Imprescindibles
  12. Acerca de…
  13. Contacto
  14. La importancia de comentar en los blogs

¿Qué podemos ver? De las catorce páginas más vistas (eran quince pero he omitido una que por culpa de un antiguo problema con el spam recibe multitud de visitas que se van decepcionadas…) encontramos que lo que más éxito tiene del blog es el software libre: 8 de las 14 entradas (incluyendo las 4 primeras) van sobre software libre. Después de eso tenemos las que son «populares a la fuerza» por estar enlazadas constantemente desde la página de inicio del blog, lo cual les otorga una puerta de entrada privilegiada, y tan sólo una que no hable de software libre y no esté enlazada en la entrada del blog.

Si observamos los artículos publicados recientemente los que más visitas han recibido han sido los que versan sobre propiedad intelectual (uno de ellos pasó en portada de meneame y barrapunto), aunque sigue recibiendo más visitas el software libre.

¿Y qué hay de la privacidad? En las categorías de privacidad y relacionados el post más visto (salvando a FreeNet, que también es software libre) tiene aproximadamente la mitad de visitas necesarias para entrar en ese Top 15.

Supongo que no interesa en absoluto, lo que interesa es el software libre (ojo, a mí también me interesa, pero no como un fin, sino como una herramienta) y copiar música (ojo, a mí también me interesa pero cultura libre no es copiar discos, cultura libre es mucho más que eso y es por eso, para copiar unos discos no habría tanto problema formado con la propiedad intelectual).

Voy a hacer un experimento, escribiré un artículo sobre un cacharro el que sea y controlaré sus visitas, seguro que se confirma esto y esa página recibe muchas más visitas que cualquiera de las que hemos dedicado al DNI-electrónico o al pasaporte RFID.

Como se suele decir: Pan y circo. Y eso es exactamente lo que el público reclama, pan y circo. El problema es que siendo eso así es un poco difícil que la situación actual (incluso la relativa a la propiedad intelectual) cambie. Hay demasiado tecnopijo. Podíamos cambiar el mundo, pero nos compramos un iPod.

«España no respeta la privacidad adecuadamente», dice Privacy International

Privacy International ha publicado hoy 2 de noviembre su estudio anual sobre el estado de vigilancia al que se ven sometidos los ciudadanos en distintas partes del mundo.

Este informe sitúa a España en uno de los grupos peor parados, que ellos clasifican como «Fallos sistemáticos al mantener la privacidad», ello se ve agravado por el hecho comparativo de que casi todos los paises de la Unión Europea (incluídos nuestros vecinos Portugal y Francia) quedan mejor clasificados («Algo de seguridad, pero debilitada»). De la Unión Europea sólo Alemania ofrece «Protecciones y seguridad significativas», mientras que ninguno se ciñe a los estándares de los derechos humanos sobre libertades. España se sitúa en este sentido en el vagón de cola, junto a muchos paises de dudoso carácter democrático y junto a algunos de los últimos incorporados a la UE (otros incluso están mejor parados que nosotros).

¿El peor clasificado de entre los paises occidentales? Reino Unido, que cae en la última categoría, «Sociedades con vigilancia endémica», junto con Rusia, China o Malasia, todos ellos famosos por respetar los derechos humanos y la libertad de expresión. Maravillosos compañeros de viaje para nuestros paisanos en la UE, y es que Reino Unido supera incluso a los Estados Unidos (penúltimo grupo, «Sociedad con vigilancia extensiva» junto a Tailandia y Filipinas).

Desde la web de la organización: Privacy International (Vía Privacy and Security Law Blog) se puede bajar el informe.

Popularidad de los sistemas operativos (según Google Trends)

Vamos a jugar dos minutos con Google Trends, el medidor de tendencias de google que nos da una idea de la popularidad de lo que sea en función del número de búsquedas que se hace de ese término. Siempre en comparación con otro.

Mediante este método y observando la gráfica que tenéis justo a continuación vamos a decir que Ubuntu es ya mucho más popular que Mac OS X, SuSE y Debian, al menos si medimos la popularidad en el número de veces que los usuarios preguntan al buscador de Google acerca de sus nombres. Si analizamos los resultados de Trends, vemos que mientras Mac OS X, SuSE y Debian descienden ligeramente, Ubuntu crece hasta quedar muy por encima de ellos. Y eso aún considerando que el número de noticias que hablan de Mac OS X es, en general, mayor (vamos, que eso a pesar de que Apple se gaste una pasta en organizar KeyNotes para que se hable de sus productos).

¿Significa eso que Ubuntu es el sistema operativo más popular? Pues para los que estén pensando que veo la realidad desde un ángulo muy particular aquí tienen la demostración de que tanto Mac OS X, como SuSE, Ubuntu o Debian tienen un rival a batir en lo que a popularidad se refiere (de nuevo equiparando la popularidad al número de búsquedas): Windows. Claro, ya sé que es evidente, tan sólo hice esto porque en algún blog hace muchos días (¿alguien sabe donde para poner una vía?) ví una cosa de este tipo en el que se saltaban a Windows para dejar muy claro que Ubuntu es más popular que Mac OS X… Vale, no está mal pero hay que seguir mejorando. El documento gráfico:

Es similar a la superior, pero añadiendo Windows a la comparativa. Nos cuesta mucho identificar dónde quedan los demás y se distingue únicamente (un poco) la que sería la línea de Ubuntu, que ya vimos que había quedado «ganador parcial». Ea, aún nos queda mucho ruído por hacer…

Ironía

«Le pregunté a Kaitlin sobre la ironía, y resulta que sólo el veinte por ciento de los seres humanos capta la ironía, lo cual significa que el ochenta por ciento del mundo se lo toma todo al pie de la letra. No puedo imaginarme nada peor que eso. Bueno, igual sí, pero imagínate que lees el periodico y te imaginas que todo es verdad a un cierto nivel.»

Ethan, en jPod (Douglas Coupland)

Publicidad descontrolada, ¿quién le pondrá riendas?

Leyendo Chips espías descubrí una estadística bastante curiosa: Los estudiantes de mercadotecnia son los que más trampas hacen durante sus estudios. Igualmente, los profesionales del mercadeo resultaron ser los menos éticos.

Ese antecedente nos va a servir como anécdota tangencial sobre la cual lanzar el tema de este artículo, ¿Quién debe poner límite a la publicidad? ¿Es conveniente dejar que sean los vendedores los que controlen la cantidad y la intromisión de la publicidad? ¿Hasta dónde debe llegar? ¿Corre peligro nuestra intimidad?

Estas preguntas formulan toda una problemática social que nace del drástico cambio que ha sufrido nuestra sociedad en los últimos años. Sobre quién debe poner límite a la publicidad y si debemos confiar en los vendedores la respuesta es intuitivamente rápida: Nosotros debemos ser capaces de decidir qué publicidad aceptamos y qué publicidad rechazamos. Del mismo modo que aceptamos AdSense contextual y rechazamos un PopUp sobre casinos, podemos aceptar una publicidad que cumple su función (vender) sin apoderarse de nuestro entorno privado y rechazar la publicidad más intrusiva.

En esta intromisión publicitaria cabe destacar dos aproximaciones distintas: La primera hace uso de información geográfica exacta (ya sea de nosotros o del modo en que usamos los artículos de compra), de la intromisión indiscriminada vía estudiar nuestros pasos, qué hacemos cuándo, dónde y todo eso que fácilmente se puede hacer con chips RFID en los objetos que nos llevamos a casa (como la leche) o por medio de localizarnos geográficamente usando más chips rfid o bien nuestro teléfono móvil o un gps situado en el autobús en el que circulamos. Contra este tipo de publicidad el cliente normalmente levantará los brazos alarmado, el problema es que generalmente no se le informa de que está siendo espiado.

La segunda vía de intromisión publicitaria es mucho más social y consiste en utilizar la información que va quedando registrada en las webs que usamos para ofrecernos productos que están relacionados a nuestro perfil, nuestros gustos o nuestras historial de compras. Esta publicidad va un paso más de los anuncios contextuales de Google, ya que puedes estar interesado en un determinado anuncio o no (Un visitante de este blog rara vez va a estar preocupado en productos de microsoft por más que MS se empeñe en comprar el AdWord Linux). Pongamos dos ejemplos: Amazon y Last.fm.

De este modo una cierta publicidad es tolerable, pero que tu PC escuche lo que sucede en tu habitación y te muestre publicidad adaptada a lo que hay es excesivo e intolerable, y aunque suene extraño no es un rumor nuevo. Del mismo modo recibir publicidad en el correo-e puede ser aceptable si te has suscrito a un cierto catálogo, claro; pero recibirla en el teléfono móvil según pasamos por delante de una tienda o que el autobús nos muestre publicidad adaptada a la calle por la que vamos circulando, al más puro estilo Minority Report, no sería tolerable si en nuestros planes se encuentra defender adecuadamente nuestra intimidad de los publicistas, que de ese modo sabrían de nosotros bastantes cosas, como por ejemplo por dónde pasamos y a qué hora, suficiente para adaptar los mensajes demasiado a nuestros gustos (algo que no te va a resultar rentable, pues sabrán cómo venderte la moto para que compres lo que realmente no necesitas), y está demostrado que con esta publicidad el consumidor gasta más de lo que gasta con otras (el sistema funciona para ellos pero no para nosotros).

Los servicios web sociales por su parte te ofrecen un producto en función de qué otros productos consumes habitualmente. Last.fm registra la música que oyes (tú decides voluntariamente que la registre) y que cataloga con una inteligencia común enorme: El conjunto de usuarios. Las posibilidades de que dos artistas que cientos de personas consideran «iguales» sean iguales son muy altas. No se me ocurre una manera mejor de vender un producto.

Ojo, no digo que usar estos servicios sea algo descabellado, tienen sus ventajas y sus posibilidades. Si compras un libro (y te gusta) y amazon te recomienda otro del mismo autor sobre un tema parecido, seguramente te gustará, y lo mismo sucede con la música que te recomienda Last.fm, seguramente te gustará. Ese sistema funciona y muy bien y si tú quieres participar, perfecto. Mi única reflexión es que a veces no consideramos suficientemente cómo estos aspectos recortan nuestro espacio privado, nos quedamos en la superficie «esto me ayuda a descubrir libros/musica/peliculas/lo-que-sea», sin pensar que se lo estamos poniendo en bandeja a los publicistas. Hay muchas más webs que ofrecen publicidad de este tipo, y entre todas nos arrebatan nuestro espacio íntimo.

[Nota: Hablo de Last.fm y Amazon por poner un ejemplo, no es esto una cruzada contra nadie]

***Relacionado:
No Logo, de Naomi Klein

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