Anonimato en Internet y vendedores de anuncios con lengua de serpiente

Dice la hermanísima de Zuckerberg que «el anonimato debe desaparecer de Internet», y el señor Page manda a los cancerberos contra los seudónimos (¿verdad, Marbu?). Pero haríamos mal si creemos sus palabras, nos equivocaríamos si confiamos en que la opción preferida por aquellos que viven de construir perfiles publicitarios (y que sólo se ponen deRead More…

Google y Facebook contra la nueva ley de protección de datos en California

El Estado de California prevé actualizar su ley de protección de datos [pdf] permitiendo a los ciudadanos hacer opt-out y que sus datos personales recogidos como consecuencia del uso de un determinado servicio no puedan ser explotados comercialmente. Google y Facebook se posiciona rápidamente en contra en una carta abierta. Podemos hablar sobre quién pagaRead More…

¿Phorm regresa? Sí, y no viene solo

¿Recuerdan a Phorm? Una empresa que se hizo indeseadamente popular hace un par de años cuando los grupos pro-libertades y pro-privacidad denunciaron que el sistema que proponía Phorm, basado en la intercepción del tráfico para el trazado de perfiles comerciales y la inserción de publicidad, era demasiado invasivo e irrespetuoso con nuestra privacidad, lo que provocó la negativa de los ISP británicos a usar estos sistemas, junto con el hecho de que estos sistemas están en una dudosa situación legal. Levantaron tal escándalo que corrieron a esconderse; hasta la misma Comisión europea (conocida por lo poco que respeta nuestras libertades) movió pieza contra Phorm. Han estado en el agujero dos años, pero acaban de volver a la luz… y no vienen sólos. En esta ocasión Phorm se mueve desde Estados Unidos y, junto a Kindsight, propone exactamente lo mismo que hace dos años: intercepción de tráfico para trazado de perfiles comerciales.

Facebook, información personal y candidez

Facebook

No puedo dejar de pensar que el futuro de la especie humana pende de un hilo cada vez que veo a los usuarios quejarse airadamente de que el software que aceptan y usan banalmente en la nube y en el móvil sea encontrado recogiendo información personal y vendiéndola a terceras partes sin que ellos se dieran cuenta.

El último caso, ni más ni menos, en Facebook. ¡Se quejan de que en Facebook alguien mercadee con su información personal! ¿De qué pensarán que viven todos los que basan su negocio en esas webs? Y, por otra parte, ya verás el día que descubran lo que significa phishing; un escándalo, un escándalo. The horror, the horror…

Se quejan pero, ¿tienen motivos? Y, más importante aún, ¿tienen razón? No, no la tienen ahora como no la tenían los usuarios de Android (al menos estos tenían atenuante: no hay muchos SS.OO. para móvil).

Tan sólo quieren estar en misa y repicando, en el plato y en la tajá: quieren ser banales y no pagar el precio. Me recuerdan una línea de Do the Evolution de Pearl Jam: I’ll do what i want but irresponsibly. Pues bien, esto es lo que hay cuando uno actúa según ciertos criterios de prioridad. No me digan que no lo sabían.

La mina de oro en la web

Hace mucho tiempo que advertimos que la revolución digital pasará de forma casi inevitablemente, en algún momento, por la conversión de todos tus actos cotidianos en un producto facturable, con valor para el intermediario que reúna esa información. Ahora el tema se abre un hueco en la agenda mayoritaria de la mano del Wall Street Journal, que dedicará una serie de artículos a este menester. El primero de ellos habla de las cookies y de la cantidad de negocios que hay organizados en torno a ellas. Nada demasiado novedoso para el que ya esté puesto en el tema. Pero importante por el asunto que trata y por el medio que va a analizar el tema en profundidad. En todo caso, worth reading.