Alemania y la transición a la sociedad de control
El problema radica en la asunción de que todo vale. ProhÃben de forma pomposa las «herramientas de hacking» cuando resulta difÃcil definir tal cosa y cuando (aunque se pudiera definir) las herramientas no son más que eso: herramientas. Lo importante es lo que se hace de ellas. Un destornillador te ayuda a trabajar, pero clavado en el corazón de alguien puede ser letal, igual que un cuchillo. Pero la mera posesión de una herramienta no es punible, es punible el acto de usarla indebidamente.
Ya en su dÃa muchos pensamos que eso que llaman «herramientas de hacking» incluye también herramientas de seguridad que te ayudan a mantener tu equipo seguro sin software maligno y (en lo posible) libre del acceso remoto no autorizado. Este último anuncio nos confirma los peores presagios. Ahora está claro que una vez eliminada toda posibilidad de defensa lo siguiente era lanzar una ofensiva para invadir la privacidad de millones de personas y violar sus derechos fundamentales (privacidad de telecomunicaciones, libertad de expresión, libertad de información). Ya se sabe que en estos tiempos malditos todos somos sospechosos de terrorismo. Más aún dirÃase que todos somos el enemigo y el poder de comunicación y movimientos de los propios ciudadanos supone un peligro. Los mismos que justifican que un PC es tan privado como una casa y que su acceso no autorizado es allanamiento (y prohÃben herramientas de hacking) deciden ahora que el allanamiento está bien si lo ejecuta el estado.
Pase sin llamar, que decÃa la Ley Corcuera hace no tantos (aunque parezcan muchos) años. Pase sin llamar que dice la LISI ahora. Pase sin llamar que dicen los alemanes. La transición a la sociedad de control avanza rápidamente y odio decirlo, pero ya os lo dije. En el fondo todo esto no hace sino aumentar el ideal del panóptico policial en que nos sumjergen, el panóptico del miedo: el estado y la policÃa lo ven todo y que irán a por tà si haces algo «inesperado»
Lo más sorprendente es que sólo el año pasado un informe de Privacy International colocó a Alemania como uno de los pocos paÃses que respetaba la privacidad de sus ciudadanos (el único dentro de la UE). Realmente parecÃa que Alemania se mantenÃa un poco al margen de en esta transición de la sociedad asamblearia a la sociedad de control excesivo de sus ciudadanos que habÃa en el resto de Europa (y EEUU). Sin embargo ahora parece que la situación a girado y Alemania apuesta de lleno por una transición rápida a una sociedad de control. Malamente comenzaba el siglo XV.... Todo parece indicar que se van a caer bastantes puestos en el próximo informe de Privacy International (corto reinado y triste final), para disgusto de todas las personas que allà viven y de sus vecinos, pues ya sabemos que estas medidas estúpidas cruzan rápido las fronteras.





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