¿De verdad los británicos pedían tener un DNI?

Casi dos meses después de haber comenzado la emisión de documentos de identidad británicos, para lo cual la ciudad elegida fue Manchester, la oficina encargada apenas ha recibido 1300 solicitudes.

Si contamos que el área metropolitana de Mánchester cuenta con más de 2.000.000 de habitantes y miramos a las 1300 solicitudes, ¿qué porcentaje de habitantes ha solicitado el documento? Prácticamente nadie.

Y, a pesar de todo, los planes de Blair han triunfado, el documento de identidad será implantado pese al despilfarro de recursos que supone para los bolsillos de los ciudadanos (más aún en tiempos de crisis) y pese a que no conlleve ningún beneficio en seguridad.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

6 Comments

  1. Lo intentan “vender” de dos maneras:

    1. funciona como un pasaporte “para ir a Europa”.

    2. con los esquemas think 21 y think 25 en supermercados y pubs / clubs / discotecas (si tienes la suerte de aparentar menos de 21 o 25 años, los empleados están obligados a pedirte documentación antes de dejarte entrar o venderte alcohol o cuchillos).

    Por qué no funciona:

    1. Ni se consideran parte del mismo continente, por lo que tienen muy enraizado que viajar al continente es ir “overseas”. El insularismo subconsciente les hace coger el pasaporte sin pestañear, porque es lo que se hace cuando se va al extranjero, ¿no?

    2. Con cosas como el esquema PASS (http://morello.homeoffice.gov.uk/documents/pass-leaflet) los jovencitos que quieren tomar alcohol o comprar cuchillos afilados y tienen la edad adecuada ya se han hecho con una credencial de su biblioteca que lleva el marchamo de la “Home Office”.

    Tardará en cuajar… ojalá se vaya a tomar por saco el esquema como efecto colateral de la crisis y los recortes. Ojalá…

  2. A los británicos les horroriza la idea de tener un documento de identidad, porque la idea de que un documento oficial atestigüe que ellos son quienes dicen ser les suena — con cierto motivo — completamente nazi.

    Personalmente, siempre me hizo bastante gracia el punto pelín histérico que tiene su rechazo al DNI. Pero es una de las ventajas de vivir en un país cuya gestión estatal siempre ha sido chapucera. Si viviera en Alemania (o en sitio más o menos eficiente), la verdad es que no me haría ninguna gracia que el Estado lo supiera todo sobre mí.

  3. El tema me trae a la memoria el artículo de Javier Cuervo “Sube el DNI” (búsquenlo para leerlo completo, vale la pena):
    En vez de cobrar nosotros por darles datos personales, nos cobra el ministerio por tenerlos y nos obliga a llevar encima un plástico acreditativo de quiénes somos, algo que sabemos de sobra. Al titular del carné, el DNI no le arregla nada respecto a su identidad. Si tienes un problema de identidad y miras el carné para que te lo solucione, no consigues nada porque es como si quieres saber cosas de ti y te llamas por teléfono: o no estás o da comunicando.

  4. Hay que recordar que la utilización del DNI por estos lares la implantó el que se quedó con el número 0. El resto lo tuvieron “por cojones”. Ahora nos parece tan normal que su utilización, y nos atrevemos a llamar “histéricos” a los que no quieren que se les implante esa medida de control. Si lo miramos fríamente el DNI es un sistema de control totalmente inútil para los ciudadanos.

    • Eso está claro: en España lo puso el que se quedó el cero (en 1944, si no recuerdo mal) y en Alemania lo puso el que al final se suicidó. No aporta nada… pero la población lo tiene interiorizado, tú dile a alguien que para qué necesitas el DNI. Suerte tendrás si no te miran con la compasión con que se mira a un loco…

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