La anterior licencia era una Creative Commons del tipo «se permiten los usos no comerciales de estos textos en tanto se mencione mi autoría y las obras derivadas tengan una licencia como esta». Lo que ellos llaman by-nc-sa. Esa licencia hace mucho que la quería cambiar, pero soy un perezoso. Creo que esa licencia tiene una trampa dentro que todos incumplimos sistemática y sutilmente, con lo que el sistema molón y simpático del que nos vanagloriamos está reventado desde el principio. ¿Dónde quiero llegar con esto? Muy fácil: esa licencia no permite el uso comercial de mis textos. Es una trampa y un sinsentido. Por partes.
- Trampa: Con esa licencia estoy deslegitimando a todo aquel que quiera usar mis anotaciones, comentarlas o modificarlas a republicarlas en su web desde el momento en que esté obteniendo de ella aunque tan sólo sea el dinero del café. Sucede que la gran mayoría de nosotros, blogueros, usamos AdSense o similares en nuestros blogs. Con la licencia anterior la gran mayoría de los blogueros no podría usar mis textos sin inclumplir la licencia y violar los derechos de reproducción que yo he impuesto sobre mi obra. Esa es la trampa, no voy a ser yo el que tienda la trampa de la violación de mis derechos de reproducción a aquel que quiera participar del debate. Ni me voy a encerrar a mí mismo en una jaula que nadie pueda traspasar, por descontado.
- Sinsentido: A mí me interesa que mis anotaciones corran por ahí libres, que la gente las pueda leer, que las pueda republicar (que no es plagiar, cuidado), comentarlas y modificarlas. De hecho, intentar evitarlo no sólo sería un error, sino que además sería imposible. De modo que lo más sencillo es legitimar eso, además de evitar el sinsentido de perseguir lo imperseguible.
Para evitar esto he pensado abrir un poco más la licencia y adoptar la del tipo «reconocimiento de la autoría y compartir igual las obras derivadas» (by-sa). He de decir que también estudié adoptar ColorIURIS pero me impresionó tanto texto legal. Sé que M@x diría que ese texto legal es el que realmente va a velar por mi autoría… pero admito que me superó. No soy abogado y me vino grande. Lo dejo para más adelante por ahora, ya que la otra alternativa que me planteé, y que aún no descarto es la de hacer expresa devolución de mis anotaciones al dominio público. Esta sería la más correcta, pero todos tenemos un poco de impureza de corazón, aún tengo que purgar eso, quizá más adelante me decida.
