Pensé dejarlo en un minipost que escribí hace un rato, pero es que pienso sobre ello y me parece importante como ejemplo de Teatro de seguridad inútil que de nada ayuda.
De la escueta nota del Diario Sur donde se avisaba de la prohibición de usar pañuelos y atuendos de apariencia árabe en el partido de baloncesto que mañana jugarán Unicaja Málaga y Maccabi Tel-aviv.
A la vigilancia policial en torno al Palacio de los Deportes el Unicaja sumará un mayor despliegue de seguridad privada para el encuentro. El club malagueño se ha visto en la obligación de adoptar ciertas medidas nada habituales en sus encuentros a petición de las fuerzas de seguridad. El ejemplo más claro lo constituye la vestimenta con la que se acuda al recinto. Los pañuelos palestinos (‘kefias’) serán requisados a la entrada. De la misma manera, las prendas de inspiración musulmana que puedan llevar a falsos indicios a la Policía también serán retenidas en los controles de acceso.
¿De verdad la policía identifica a los posibles terroristas porque van vestidos de terroristas? Repito: ¿de verdad algún policía piensa que los terroristas van por ahí vestidos de terrorista? Y eso nos lleva a una segunda pregunta: ¿De verdad algún policía piensa que todo los que visten con «atuendos de apariencia árabe» son terroristas?
Miedo me da pensar que algún oficial de la policía haya dado esa orden. ¿Quién está a cargo de nuestra seguridad? ¿Los polis corruptos, vagos, mediocres y algo cabrones de la trilogía de Persson? O peor aún, ¿Los hombres de paco?
Por cierto, parece que las protestas sirven a veces: unas pocas horas después de que se corriera la voz (por lo visto, ha llegado hasta meneame), han dado el paso atrás. Pero es que siempre es igual: es un tirar la piedra y esconder la mano constante.


