La ley Sarkozy también nos alcanza

En plena mascarada pre-LISI ya decíamos que votar lo de siempre sólo te devolverá más de lo mismo.

Con unos y otros falseando sobre el canon lo dijimos: no te representan. Para ver cosas nuevas hay que hacer cosas nuevas. Lo dijo Lichtenberg hace dos siglos. Si quieres ver políticas nuevas no puedes votar lo de siempre.

La comisión europea (a la que no nos dejan votar) quiere que las operadoras avisen a los usuarios que descarguen contenidos de internet (El Mundo). Para ello han eliminado la enmienda 138 introducida al Paquete telecom, que exigía la intervención judicial ante este tipo de situaciones. La ley Sarkozy quiere extenderse a toda costa, también al sur de los pirineos. Y el cifrado no servirá de nada.

Por estos lares aún sería necesaria la intervención judicial, pero todos hemos visto cómo las gasta el Ministro de la SGAE, Sr. Molina. Y todos sabemos que no será el PP (que ya quería el año pasado eliminar la copia privada), ni IU (cuya portavoz en propiedad intelectual también es pro-SGAE) quienes solucionen esto. Y el problema es que todo esto no va sobre música y gente bajando cosas en casa.

Tras toda arquitectura de información se esconde una estructura de poder. La internet libre y distruida tiene una arquitectura informacional que destruye su poder, por eso la quieren cambiar.

Está claro que después de sembrar, hay que recoger la cosecha. El artisteo siembra en campaña electoral apoyando a unos partidos políticos que tienen miedo de lo que internet representa. También los ISP llevan tiempo cortejando al gobierno.

Tantos apoyos quieren tener sus frutos cuanto antes. Y el gobierno no duda en darle todo en bandeja a un culturetariado despótico y a unas operadoras que están radicalmente en contra de la neutralidad de la red.

¿Y qué gana el gobierno? El gobierno gana la interposición de controles. La herramienta que impida que bajes música impedirá que te comuniques de cualquier otra forma. En la sociedad digital, los Estados quieren tener la red bajo control. Con las comunicaciones bajo control y los usuarios bajo vigilancia, la sociedad digital libre se parecería aterradoramente a la sociedad de control.

¿Quieren que les diga qué pienso? Pienso que esta Europa da asco?

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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