Hackear camiones gracias a la RFID, uno de los mejores hacks de 2007

Sobre la tecnología de identificación mediante radio frecuencias (RFID) se puede decir muchas cosas, pero desde luego no se puede decir que sea segura. La inseguridad derivada de su uso en pasaportes, en tarjetas de crédito, en pagos sin dinero en efectivo (existentes también en otros pagos «sin contacto»), en zapatos o en transportes públicos ha sido comentada anteriormente.

Como única ventaja a todas estas desventajas se nos expone siempre la misma única ventaja: el ahorro de tiempo en las colas y en el inventariado. Dejando claro que el ahorro de tiempo en inventariado y en fábricas no conlleva el etiquetado individual de los productos (sino de los enormes palés donde se empaquetan para su traslado) parece claro que el etiquetado individual de los mismos se relaciona únicamente con la intención de facilitar nuestros pagos, utilidad que reside sobre todo en una falacia que con algo de tiempo me gustará desmenuzar (no sería tan largo) en los próximos días.

¿Qué sucede con el etiquetado RFID de los objetos, ya sea individual o colectivo? Pues que permite la identificación de los mismos sin tan siquiera abrir el paquete (como sucede con los pasaportes), la casa (quizá en el futuro habrá ladrones que inspeccionen los objetos de valor que hay en su hogar desde fuera de casa), o el camión que llega a cualquier sitio.

Y es precisamente esta última utilidad la que ha sido incluida como uno de los hacks más llamativos del año que acaba de concluir, precisamente por la facilidad que ofrece a los ladrones para identificar los objetos que hay en un camión antes de proceder a su robo. ¿Está lleno de muñecas de famosa o de arroz? Mejor no lo robamos, ¿Está lleno de carísimos componentes tecnológicos, relojes, televisores, …? Entonces sí.

Evidentemente, en un mundo donde el etiquetado RFID de los productos se hace de forma individual (un producto = una etiqueta), el camión no es más que la versión pro de lo que le puede suceder a un bolso cualquiera en un apretado pasillo del metro de tu ciudad preferida. Ese es el problema. La RFID, una tecnología cuyo uso (cómo, cuándo, dónde, qué tipo de chips) se debe regular con urgencia.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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