Entrevista con Tim Wu

Tim Wu

Vuelven las entrevistas, como siempre gracias al trabajo de Andrés Lomeña, a quien volvemos a agradecer que colabore con nosotros.

Charlamos con Tim Wu, profesor de derecho de la Universidad de Columbia (Nueva York) especializado en propiedad intelectual. Y charlamos de propiedad intelectual, de neutralidad de la red y de la expansión del modelo del móvil al resto de la red y el fin de la neutralidad de la red como la conocemos, pero antes de seguir hablando yo, vamos con la entrevista.

¿Se parecerán los móviles a los ordenadores o a las televisiones? ¿Serán abiertos o discriminatorios? Ésta es la cuestión para los próximos cinco años

ANDRÉS LOMEÑA: Sáqueme de dudas. ¿Se puede descargar legalmente música en Estados Unidos sin pagar?
T.W.: En Estados Unidos las cosas están claras. Tanto si la ley es popular como si no lo es, es absolutamente ilegal descargar música a menos que su propietario la distribuya gratuitamente, o a menos que la compres de un sitio como iTunes. Las guerras de las descargas musicales continúan, pero ya no es una actividad multitudinaria fuera de los centros educativos y de los usuarios dedicados al P2P. Para la mayor parte, la ley y la industria han ganado, aunque ellos han resultado gravemente heridos en el proceso, y minoristas como Tower Records han sido destruidos. Actualmente, el modelo de pago-por-descargas domina Estados Unidos. La gente puede usar The Pirate Bay, pero es ilegal hacerlo así.

A.L.: Popularizó el concepto de “neutralidad de la red”. ¿Ahora es más importante que nunca luchar contra la discriminación de datos?
T.W.: La pregunta por la discriminación en las comunicaciones es muy antigua, incluso hoy es una vez más la batalla de nuestros tiempos. A mediados de esta década, en América la industria del cable y el teléfono estaban sorprendidas por la resistencia a la discriminación de Internet, y han tenido que retractarse de la mayoría de sus planes. Así que por ahora el diseño original de Internet está ganando.

Sin embargo, la guerra real está en el futuro de la neutralidad de las redes “wireless”, es decir, Internet aplicándose a móviles. ¿Se parecerán los móviles a los ordenadores o a las televisiones? ¿Serán abiertos o discriminatorios? Ésta es la cuestión para los próximos cinco años.

A.L.: La radio y Hollywood nacieron gracias a la piratería. Los críticos de la piratería son los primeros beneficiados: véase el éxito de Windows, el de Ipod o las grabadoras de CD y DVD. Me pierdo algo de los mecanismos del mercado o todo es pura hipocresía.
T.W.: En el libro 1984 de George Orwell había siempre guerra porque la guerra era necesaria para que el Estado hiciera lo que se le antojara. En el mundo de la propiedad intelectual hay y siempre habrá un “enorme” problema de piratería, da igual lo que en realidad suceda.

No estoy defendiendo la piratería, pero, como tú señalas, debemos ser conscientes de que la piratería ha sido una parte del desarrollo de las tecnologías de la información desde al menos 1890, y siempre ha estado en crisis. Es frecuente que a través de la piratería las nuevas tecnologías hagan su “debut”, como las industrias del cable, sólo más tarde llegan a ser empresas importantes. Hay una diferencia entre una operación pirata pura y el nacimiento de una nueva industria, pero a la vez nunca está claro cuál es cual.

A.L.: Según Michael Heller, hay una “tragedia de los anticomunes”: explotación de patentes, dominio legal de las compañías farmacéuticas y del software privativo, etcétera.
T.W.: Michael Heller explica el problema con muchísima elegancia y de una manera fascinante. Desde 1990 en adelante, las cosas están completamente fuera de control. Pienso, sin embargo, que estamos empezando a reconsiderar esta locura y que aprenderemos de nuestros errores.

A.L.: Apoyo Amazon Kindle porque en España no tenemos aún libros digitales. Prefiero libros con limitaciones (DRM) a no tenerlos. ¿Qué piensa del advenimiento de una crisis en la industria de las editoriales?
T.W.: La próxima década va a ser muy larga y dolorosa para las industrias mediáticas y para las editoriales. Si el Amazon Kindle triunfa no hay duda de que todos los negocios que dependen de la impresión estarán forzados a justificar su existencia. Es como un incendio forestal para el mundo del papel.

Será necesario comprender muchos periódicos como si fueran museos o universidades; menos como negocios, y más como proveedores de un servicio público para todos. Espero que sepamos reconocer el valor del periodismo, y hagamos lo posible para que algo sobreviva.

A.L.: ¿Qué conceptos básicos deberíamos conocer sobre propiedad intelectual?
T.W.: Creo que es útil comprender la historia de la propiedad intelectual y de sus industrias. Estoy escribiendo un nuevo libro sobre la historia de la sociedad de la información, y siento que he aprendido mucho en el proceso.

A.L.: ¿Alguna conclusión sobre el copyright?
T.W.: Creo que es importante pensar en los objetivos, no en los actores. Lo que queremos son sociedades creativas, libertad de expresión y un movimiento de información libre. Cualquier cosa que nos acerque hasta allí, sean copyrights o copywrongs, es un paso en la dirección correcta.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

2 Comments

  1. … pero me asusta un poco la visión de este hombre sobre la propiedad intelectual. Parece como que no quiere pillarse los dedos. Lessig parece mucho más valiente, y probablemente él tampoco es un izquierdista radical (es muy muy moderado).

    Tengo la sensación de que los que luchan contra el copyright tampoco tienen absolutamente claro una serie de aspectos. Sigo esperando que algún abogado (no vale David Bravo porque me interesa conocer el contexto internacional, el nacional ya sabemos de qué va con Bautista escupiendo mierda por la boca) o experto hable con claridad meridiana sobre si las descargas (de todo tipo) debieran ser “completamente legales” si no hay ánimo de lucro (y si no fuera así, de qué manera se penaliza, porque está claro que los controles actuales no sirven para nada).

    Creo que la crisis de la prensa terminará por lanzar los ebooks y esto redundará en una nueva oleada de batallas por la propiedad intelectual (con nuevos actores como Amazon).

    • Yo no estoy muy de acuerdo con ese nadar y salvar la ropa de Tim Wu, sin mojarse en ningún caso. Supongo que es su propia deformación profesional, pero no deja de ser un acto de cobardía el no mojarte.

      Sobre el matiz de la izquierda. La historia es que la izquierda más izquierda es la que crea la propiedad intelectual. No la «restricción de copia» en sí, sino la restricción de copia como un derecho del autor (Ley de derecho de autor, Francia, 1791, con el gobierno republicano). Sucedió en Francia en el s. XVIII-XIX.

      Luego, ya entrados al x. XX son los partidos comunistas los que promueven la «alianza de las fuerzas productivas y de la cultura», ascendiendo a la cultura a la consideración misma de fuerza productiva.

      Por todo ello, soy escéptico sobre si será la izquierda la que favorezca una relajación de las leyes de copyright. A lo largo de los últimos dos siglos han actuado a la contra, porque les viene muy bien tener de su parte a un grupo social influyente (más aún ahora, con la vacuidad de discursos donde todo es la foto y la pose, los artistas son conocidos y eso se les da bien).

      Y la drcha. es detestable por muchos otros motivos, así que quizá hace falta redimensionar la discusión: quizá la vieja lucha izqda-drcha se quedó vieja. (Y eso no quiere decir que no haya arriba y abajo.) Siva Vaidhyanathan dice que hay «anarquistas y oligarcas». Yo digo que hay gente que quiere ser libre y gente que quiere controlar a los demás.

      En un mundo global donde los grandes temas se difuminan, quizá hay que redefinir el eje de confrontación más allá de la izqda y la drcha que quizá se quedó vieja. Con la propiedad intelectual, como con muchas cosas, los viejos bloques sociales no están sirviendo para negociar. Porque tanto unos como otros están en el grupo de los oligarcas, de esos cuya posición privilegiada se tambalea al cambiar la estructura informacional y organizativa. La misma que acabará con las editoriales, vista su ceguera.

      ¡Saludos, tiu!

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