Riesgos, priorización y regulación

Estoy leyendo Risk, de Baruch Fischhoff y John Kadvany, un librito que compré hace varios meses para pasar el mínimo que exigía Amazon para no cobrar gastos de envío. Dejo una cita y una imagen del mismo:

Una cita:

«Parents can neglect their own health while managing minor kid, car, and house problems. Nations can ignore their future health needs while concentrating on immediate economic stresses. School boards can neglect looming disasters while addressing everyday crises. People chained to the 24/7 news cycle can be endlessly distracted by uninformative coverage of minor issues.»

Baruch Fischhoff y John Kadvany, en Risk

Más allá de que «la definición más aproximada de “noticia” es “algo que no sucede casi nunca“», el problema es el coste de oportunidad. Un periódico es una «sucesión de reseñas sobre “cosas que no pasan casi nunca”» y el rol de los medios es fijar agenda; los medios masivos son una herramienta política más. Como decía, me interesa el coste de oportunidad: el hecho de que la obsesión del «individuo conectado» por el «qué está pasando» nos priva del necesario tiempo de reflexión y maduración de ideas que ha de abrirnos las puertas de algo nuevo, al ayudarnos a reconocer con facilidad cuáles son nuestros verdaderos problemas y preocupaciones (que rara vez coincidirán con las grandes cuestiones de Estado) y organizar nuestra respuesta para solucionarlos a la mayor brevedad.

Un mapa:

Distribución de riesgos en función de su naturaleza
[Extraído de Risk, de Baruch Fischhoff y John Kadvany.]

En estos dos ejes se distribuyen diferentes actividades (que presentan un cierto riesgo) en función de su naturaleza voluntaria o fatal (en caso de accidente). No es la mejor forma de evaluar los riesgos para priorizarlos, pero da algunas pistas. Si nos fijamos bien, en el cuadrante «involuntario-fatal» tenemos cosas como energía nuclear o los pesticidas, ambos fuertemente controlados por los Estados. En los cuadrantes «involuntario-no_fatal» y «voluntario-fatal» tenemos otras actividades cuya regulación es menos fuerte: vehículos a motor, antibióticos, fumar, rayos x, nadar o hacer montañismo. Lo divertido viene cuando bajamos hasta el cuadrante «voluntario-no_fatal». Aquí aparecen actividades que por su carácter están ampliamente desreguladas: montar en bicicleta, cortar el césped, electrodomésticos, jugar al fútbol o las bebidas alcohólicas.

Un momento, ¿he dicho bebidas alcohólicas? He aquí la anomalía: el alcohol se encuentra cada vez más regulado, tras la persecución (a través del botellón) del libre uso de los espacios públicos por parte de las personas. ¿Alguien dijo control?

Y es que estar en la calle sin mayor preocupación que estar con los amigos, abstraerse un poco de la vorágine del «qué está pasando» digital y sacar la cabeza del agujerito del trabajo diario y las noticias de la tele nos vuelve a todos en elementos subversivos capaces de desarrollar ideas propias y priorizar, de una vez por todas, nuestros verdaderos problemas y su solución. Ignorar el #hashtag durante unas horas es el primer paso para escapar de la urgencia digital y alcanzar lo que de verdad es importante, lo cual nos devuelve a la cita inicial.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

6 Comments

  1. Pese a que no es uno de los posts más “revolucionarios” del blog (ya has hablado de agenda setting en otras ocasiones, por ejemplo), sí que ha llamado especialmente mi atención. Sobre todo el gráfico.
    Ya había visto gráficos por el estilo en otras ocasiones, aunque en éste he visto cosas curiosas que me han gustado, como que las bicis son más seguras que los coches (quién lo diría! jeje).
    Aún así me surge una duda tonta: si bien los ejes están correctamente etiquetados, sería interesante saber qué representan las unidades. Parece que sean el riesgo de una actividad específica en relación a algo… ¿pero a qué algo? ¿a ir en tren (centro del gráfico)? ¿sabes si lo especifica el autor en el libro?
    Por otro lado, ¿es significativo sacar alguna conclusión (como la del alcohol) de éste gráfico, teniendo en cuenta que los electrodomésticos aparecen como sólo el triple de seguros que la energía nuclear? Es decir, parecería que todo tiene un riesgo muy muy similar si trabajásemos con valores absolutos ¿no?

    • Tienes razón que la gráfica no es muy explicativa. Creo que el valor numérico representa la «percepción de riesgo asociado» a dicha actividad/elemento. Puede no ser fiel al riesgo real, como ya sabemos, pero (descontando sesgos e influencias), da una idea más o menos correcta de cómo se perciben las actividades. El autor habla en ese capítulo de priorización de unas cosas sobre otras, a la hora de minimizar riesgos.

      Teniendo esa info es posible que las preguntas fueran del tipo «cómo de peligroso te parce montar en bici» y las respuestas cuantizadas en casillas (de -2 a +2, por ejemplo).

      Por otra parte, si no tuviéramos más información que el número, no podemos saber si los electrodomésticos son 3 veces más seguros que la energía nuclear, el eje puede ser logarítmico (¿en base decimal?) y en realidad tendríamos un sistema 1000 veces más seguro. Volvemos al punto de inicio: sin unidades la gráfica esta mal. En la uni te machacaban la asignatura por cosas así ;)

      Entiendo que, en todo caso, hay bastante margen de error en el estudio. Parto de la base de que las encuestas de opinión y los estudios de sociología siempre tienen una incertidumbre considerable. Las personas, al final, son sistemas complejos que a menudo escapan a la simplificación necesaria para construir modelos teóricos.

      Otra curiosidad sobre el estudio. Los factores que se agrupan en los ejes… se agrupan porque explican que hacen un análisis de componentes principales y los ejes que mejor describen el sistema (acumulan la mayor cantidad de información para separar elementos) son esos 2.

  2. por una parte, sin conocer la metodología de investigación, me abstengo de valorarlo definitivamente. Eso sí, como apuntáis un gráfico que no explicite sus métricas es poco más que un juego. Y ya puestos, dicho juego me pone en guardia contra la metodología de los autores. Claro que ya sabéis que en “ciencias” sociales somos cainitas a varias bandas, y lo que no sea nuestra forma de investigar nos cuesta. En mi caso, la etnografía.

    Por otra, llevo 2 años y 4 meses (si la memoria no me falla) sin leer ningún periódico a diario. Me llegan noticias por mis amigos online y offline, y a veces paseo por las cabeceras de BBC, pero los periódicos españoles los tengo casi del todo verbotten.

    Resultado: mucho menos stress y dedicación más completa tanto a temas que me importan como a intrascendencias que me divierten.

    Y una postdata: lo urgente no deja ver lo importante. Business as usual no deja ver el oil crash que tenemos encima

    • A mí me parece sanísimo no leer los periódicos. En otras época, ese acto implicaba quedarse sin información, en los tiempos que corren, de sobreinformación, eliminar una fuente interesada y alejada de la realidad de las personas (como son los periódicos) deja espacios para otras fuentes…

      Soy consciente de que el petróleo se agota, y de que las renovables no están a la altura (estudié químicas, y la primera parte de mi tesis en físico-química la pasé trabajando con placas solares… algo recuerdo aún de lo que aprendí aquellos meses). Pero también aspiro a que la nuclear no sean sino un paso intermedio ante la extensión de tecnologías que hagan posible microproducción de energía en todas partes. Una versión energética de aquel «no una entre un millón, sino un millón de unas».

      Por cierto, sobre este asunto del petróleo y con algo de perspectiva científica, leí un artículo hace un tiempo que vale la pena revisar: Peak Oil Perspective, en Do The Math. Hay muchas verdades en ese post.

  3. Tu viejo post de por qué dejar de leer periódicos es una necesidad inminente, no deja de ser absolutamente presente. Como dice Juan (o como decimos todos), realmente hay mucho más que aprender, mucho más que comprender, lejos de la agenda mediática. Más que nunca un entretenimiento para tontos.

    • Sip, y cuando se observa esa especie de círculo virtuoso (nada más alejado de la realidad, pero desde cierto ángulo es claramente un círculo virtuoso) que se establece entre el programa de la tele, el subsiguiente trendtopic y el siguiente programa de la tele en el que se comenta el trendtopic con cara de inocencia, no hay más opción que la de pensar que algo tiene que cambiar y que, como dirían por ahí, son las cinco de la tarde en alguna parte. ¿Dónde? Ahhhhmigo, ahí está la cuestión, pero no en los periódicos :)

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