Los ricos no tienen que pasar por el aro

David retrata en su último minipost la hipocresía del teatro de seguridad que sólo sirve para mantener alejados a los indeseables. Si tu nombre te precede no te humillan los arcos de seguridad. Los ricos no, aunque sean corruptos y nadie sepa bien de dónde sacaron la pasta. Los llanos, los desconocidos, los anónimos: a esos humilladlos bien, que no olviden nunca que aunque ya no hay ni izquierda ni derecha, aún hay arriba y abajo.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

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