Hacía mucho tiempo que no cambiaba de cliente FTP, años. Durante todo este tiempo, gFTP ha sido uno de los primeros programas que he instalado tras instalar mi sistema operativo preferido. Sin embargo esto ha cambiado desde hace unos días, y estoy muy satisfecho del cambio. Lo cierto es que no me explico cómo gFTP (última versión estable: 4 de febrero de 2005) sigue siendo cliente FTP por defecto en Ubuntu.
Ahora estoy usando FileZilla, el popular cliente de FTP que solía ser sólo para Windows pero que desde que hace unos meses sacara su versión 3 tiene un port nativo para GNU/Linux. El resultado es un cliente mucho más estable que gFTP aún manteniendo una gran simpleza, todo un acierto.
¿Por qué he cambiado? gFTP hace su trabajo pero tiene un problema: se atasca si la cola de transferencias contiene muchos archivos. No es cosa del tamaño, puedes bajar un archivo de 3GB sin problemas, pero palmará enseguida si pones en cola 300 archivos con 200bytes cada uno. FileZilla realiza este tipo de tareas sin ningún tipo de problemas.
¿Por qué escoger FileZilla? Porque es el cliente libre que tengo instalado en el equipo que uso en el trabajo, que funciona con Windows.
¿Vale la pena? ¿No ha quedado claro? Si aún estás usando gFTP, te recomiendo el cambio cuanto antes. Si usas Ubuntu 8.04 o Ubuntu Hardy (cuya versión final saldrá la semana próxima) ya la tienes en los repositorios. Supongo que está también en los repositorios de las distribuciones más extendidas.

Reconozco que estos días estoy hablando bastante de