Bocados de actualidad (76º)

Un domingo más tenemos una ronda de lecturas interesantes que no tuve tiempo y/o ganas de comentar durante la semana. La septuagésimo sexta ronda de bocados de actualidad y (sin confirmar) la última de 2008. Ha sido la semana de Amanda Palmer, cuyo primer álbum en solitario nos acompaña mientras redactamos este post.

  • Ricardo Galli dando la vuelta al FUD de que internet es la herramienta de los nuevos fascistas.
  • Schneier y el ingenio como herramienta para saltarse los controles aeroportuarios.
  • Error 500 y la RIAA cesando en las demandas a usuarios a cambio de pactar con el Estado el fin del secreto de las comunicaciones. Intentaré volver sobre este tema, porque es importante.
  • The Big Bang Blog y la UE enviando revistas sobre medioambiente con un año y medio de retraso
  • Arturo Quirantes y Xabier Ribas y el estilo Sarkozy.
  • Jorge Cortell y el ministro de cultura anunciando una campaña anti-popular (esto es, una campaña contra el pueblo).
  • Pere Quintana y los desastrosos correos del servicio de atención al cliente de Dell
  • Lo de menos y los portátiles Toshiba con Open Solaris preinstalado. Más opciones, siempre buenas noticias.
  • ¿Quién vigila al vigilante? y nuevas directrices de la w3 para el diseño de sitios webs accesibles para discapacitados.
  • Maki y signos inequívocos de que los políticos no notan la crisis: no buscan alternativas ni soluciones. En Asturias planean una superinversión… en cemento.

Esto es todo, por ahora.

Anuncios en los exámenes

Hace un tiempo dediqué un post a un asunto que creo que define de forma casi clarividente la desidia legislativa en torno a la privacidad y el porqué de la laxitud de las normas en torno a estos asuntos. Lo titulé La vida privada como producto y resume porqué tanto estudios de publicidad como la denominada web 2.0 y los gigantes que promueven el software como servicio disponible desde la nube quieren conocerlo todo sobre nosotros.

Hoy me entero que en Estados Unidos hay profesores que ven con buenos ojos incluir publicidad en los exámenes y que ya han comenzado a vender anuncios en los pies de página de los exámenes (USA Today via Fernando Tricas). Se justifica esto diciendo que de esta forma se mejoran los medios de que disponen para dar clase, a mí me parece un intento de justificar lo injustificable: que el Estado no dedique una parte suficiente de los impuestos a dotar de los medios necesarios a las escuelas públicas.

Y sin embargo, volvemos al primer párrafo: la publicidad actual consiste en tomar cualquier cosa en la que no haya anuncios incluidos, para en ese mismo momento añadirle anuncios. Por supuesto, el mayor páramo virgen de publicidad es nuestra propia vida privada. Los exámenes de la escuela no parece que vayan a ser una excepción.

¿Por qué no prohíben esa práctica? Porque les viene bien dejar sin regular esos ámbitos, una norma sobre la no inclusión de publicidad en exámenes podría contagiarse como la gripe y liquidar todo un mercado que se está gestando en torno a nuestra vida privada.

La crisis. Dicen que el profesor lo hace por la crisis, no lo sé. Si es por falta de medios, ¿qué demonios hace el estado? El estado está siendo secuestrado por grandes timadores que después de haberse llevado el dinero acuden al ente público con una oferta que no podrá rechazar: «todos saben que hemos robado, pero si no me das ahora mismo todo el dinero de la caja, anunciaré la bancarrota y miles de personas irán al paro, ¿ha quedao clarito?».

Maquiavélicos. Los rescates, digo, mientras las escuelas no tienen medios. Maquiavélico que no se impida que se puedan vender anuncios en exámenes. Maquiavélico tanto el caso de que el estado dedique fondos suficientes (y permita que este profesor mercadee de esa forma) como en el caso (probable) de que no lo haga y esté jugando a mantener ignorante a los niños. Lamentable, en cualquier caso.

Actualización: DZPM nos deja un comentario aclaratorio: los anuncios son una medida de presión del profesor contra el Estado. A lo que volvemos a lo de antes: ¿qué coño hace el estado si no es gastar el dinero en escuelas públicas?.

Resistiendo

Las 65 horas semanales han sido rechazadas. La blogsfera está que arde con un montón de blogs pendientes del asunto. La triste realidad es que en una UE aquejada por el síndrome de la gestapo y en la que la iniciativa legislativa no recae en el parlamento, sino en órganos externos no democráticos, esto no es más que una curva en el largo y tortuoso camino que conduce al final del estado del bienestar.

Google y la neutralidad de la red

Google

Hay jaleo con un artículo del Wall Street Journal en el cual se dice que Google deja de lado la neutralidad de la red. Desde GigaOM se apresuran a defender a Google.

Dicen en GigaOM que Google no abandona la neutralidad de la red, pero la realidad es que Google anuncia un acuerdo para instalar servidores propios en los datacenter de los operadores estadounidenses. De entrada quizá no está violando la neutralidad de la red, simplemente está extendiendo su enorme infraestructura. Mediante la subvención de la infraestructura a los proveedores, Google está comprando la red. Aquello que no pagas no te pertenece. Si Google paga los servidores, los servidores pertenecen a Google.

No es que la red no sea neutra, es que Google se mete en su pellejo, se le pega a la piel y la reemplaza, camaleónico. Si la infraestructura la pone Google, la red es de Google. ¿Red no neutral? Cómo va a serlo cuando sea toda de ellos. Ahí es a donde vamos: dentro de unos años hablamos.

El anglomundo, como siempre, sordo: El mismo movimiento se vivió hace ya un mes en Argentina, pero no se hacen eco de nada hasta que no se les meten en casa.

No tengo nada que añadir que no dijera ese día y que no haya dicho en otros dos post cuya lectura recomiendo para entender verdaderamente el contexto de estos movimientos:

¿Cómo de vulnerables somos?

«Han construido una maquinaria de vigilancia estatal tal que ningún dictador hasta el momento ha poseído una similar. ¿Dónde nos deja esto? ¿Cómo de vulnerables somos ante un futuro gobierno extremista -de derecha o de izquierda- que alcance el poder bajo circunstancias que nunca imaginamos?»

Henry Porter, How vulnerable we are?

Qué quieren que les diga sobre este tema que no puedan leer a diario en este blog y que no esté perfectamente descrito en el libro con el que últimamente no paro de dar la vara.

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