No son las newsletters, soy yo

Estamos en 2020 y, si hay un tema tan de moda en Internet como el coronavirus es, se trata de las newsletters. Todo el mundo tiene una, y quien no la tiene, da vueltas a la idea de hacer una.

Al hilo de esto, Olga Rusu (el alma detrás de Cotton Seeker), Juan Lupión (creador de tantas cosas, que no sabría cuál enlazar*), y yo mismo charlábamos el otro día.

No voy a decir que las newsletters no sean válidas. Claro que lo son, pero no son para mí. Tampoco podemos decir que sean nuevas: han existido desde siempre. De hecho, Calacanis (que fundó Weblogs Inc. y la vendió por un dineral aunque ya nadie recuerde eso) ha escrito newsletters durante décadas ya. Incluso hizo el intento de cerrar su blog para centrarse en este formato por email… en 2008. De forma nada llamativa, Calacanis sigue teniendo un blog en 2020; y abrió una empresa de newsletters para vender anuncios. Sorprendente no va a resultarnos ahora que todo en esta Internet del gratis con publicidad sea marketing.

Y este es el meollo del problema: el e-mail marketing fue siempre el ariete de carga de toda campaña online. Si te cuelas en el email de alguien, has llegado muy lejos. De ahí que la proliferación de notificaciones y newsletters, todo ello aterrizando sin freno en nuestro email, convirtió uno de los pocos reductos digitales íntimos que nos quedaban en otro soporte para publicidad.

Mi respuesta no reflexionada: solamente sigo una newsletter que no me guste saltarme. La de Antonio Ortiz. Una época seguí la de David Bonilla, pero hace bastante tiempo que no la he abierto siquiera. Tampoco siento la llamada de suscribirme a otras.

Más allá de esto tampoco nada especial que añadir sobre el formato. Supongo que no son las newsletters, soy yo.

*, no es cierto, de entre todas sus creaciones siempre me gusta enlazar su aplicación para anticipar cuándo cae la Semana Santa cada año.

Jose Alcántara
Resolviendo problemas mediante ciencia, software y tecnología. Hice un doctorado especializado en desarrollo de hardware para análisis químico. Especialista en desarrollo agile de software. Más sobre Jose Alcántara.