La ID Card británica y las tácticas del miedo

¿Qué excusa usarías para introducir un DNI a una población que lo rechaza?
Bueno, para hacerlo bien recurriríamos al poder de las pesadillas y al teatro de seguridad. Fácil, ¿verdad? Previsible.

¿Por dónde empezarías?
Tras decir que es por su seguridad y mencionar palabras clave como «armas de destrucción masiva» y «terrorismo», comenzaría obligando a lo que serían denominados «grupos de riesgo», aunque estos grupos no se puedan definir frente a un riesgo que no se conoce en absoluto y que podría (de hecho) ser completamente ficticio. Uno de estos grupos podrían ser trabajadores de aeropuertos, ya sabemos que no embarcan ni nada de eso. Pero bueno, están por allí, como los gorriones y las tórtolas que asusta el halconero.

Pero, ¿alguien ha dicho esto o te lo estás inventado, versvsito?
Según David Davis (tory), todo este plan está explicado en unos papeles del gobierno (laborista) que han ido a caer en manos de su partido (TheReg [en]). Otra opción que plantean es posponerlo hasta después de las olimpiadas de 2012 o aplicarlo sólo a personal estratégico, pero usar estos carnets de identidad precisamente en un aeropuerto lleno de gente que, por tanto, no estarán identificados con ese nuevo sistema le resta tanta fuerza a la medida que la deja reducida, una vez más, a puro teatro.

Y qué pesados todos con el DNI, ¿cuál es el problema del DNI?
Pues que se puede vivir sin él y sin la obligación legal de llevarlo encima todo el tiempo, aunque no nos lo parezca. Lo que sucede es que lleva con nosotros «toda la vida» (en realidad no lleva tanto tiempo, sino tan sólo desde 1944, el DNI nº1 fue para el dictador que lo impuso para proteger a los españoles de bien, pero yo la mayoría nacimos mucho después) que lo hemos interiorizado y hemos desarrollado tolerancia al mismo.

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