La guerra de las patentes de software sigue abierta y amenaza más que nunca al Software Libre

Desde el punto de vista de la guerra digital -entendiendo por ésta los esfuerzos por amoldar la legislación de modo que se reproduzca en la sociedad actual lo que era un esquema habitual antes del desarrollo de la electrónica, y en particular de la informática y de la revolución digital, encabezada por internet- hay varios puntos que periódicamente centran nuestra atención: De un lado la lucha por la privacidad; de otro la lucha por el control de contenidos digitales, ya sean contenidos de corte artístico a los que se impone DRM o ideas plasmadas en forma de software sobre las que se imponen ley de patentes.

Es en este último punto sobre el que ahora vuelve la amenaza: Una nueva ley en EEUU va a relajar las condiciones necesarias para patentar software (EFF). De hecho es mucho más grave: lo va a poner realmente difícil para que no se pueda patentar algo. Ahora para evitar la patente de un algoritmo habrá que demostrar que eso ya se podía hacer antes del desarrollo del mismo, que ese conocimiento ya estaba en el dominio público y que la humanidad ya tenía esa capacidad antes de que alguien la idease en forma de algoritmo.

Eso, que así puesto parece tan justificable, es un atentado contra la innovación.¿Por qué? Porque las grandes corporaciones tienen medios para rastrear millones de documentos, para bucear entre la infinidad de documentos que ahora mismo recogen el conocimiento de la humanidad, y -con tu pequeño proyecto y tu pequeña idea genial- no podrás permitírtelo. Esto supone una amenaza sobre todo contra los cientos de nuevos proyectos, con especial incidencia en el software libre, donde casi nunca se van a disponer de más medios que el propio talento y no se va a poder frenar las abusivas peticiones de patentes de todas las grandes empresas estadounidenses. Vamos a peor, si la idea misma de patentes de software ya les hacía el juego a las grandes empresas que podían bloquear tu patente y ganártela en los juzgados mediante acoso y derribo (posponer el juicio hasta que te quedes sin dinero), ahora será mucho más fácil. Las patentes de software hacen posible que empresas con conocimientos legales y ningún mérito tecnológico chantajeen a los que realmente tienen capacidad de innovación.

Esto es injusto por cuanto estamos hablando de patentar ideas, y las ideas no se pueden patentar, no son complejos desarrollos ingenieriles, están en la cabeza de todo el mundo. Pero lo veo aún más negativo porque esas facilidades van a frenar los medios que ahora permiten que realmente una buena idea te cambie la vida de verdad. ¿Se imaginan que alguien tuviera una idea como lo fue en su día PageRank de Google y no puedas evitar que una corporación te la copie y te la robe (poniéndola bajo candado con una patente) sólo porque la gran corporación (como pueden ser ahora Microsoft, Google, Adobe, …) se puede permitir bucear entre millones de documentos mientras tú careces de esos medios? Es injusto, y valga recordar que en Europa, donde las patentes de software han sido derrotadas varias veces, la Comisión se opone a la decisión de nuestros escasos representantes democráticos (el europarlamento) y no se dan por vencidos en su lucha por el bien de pocos en detrimento de muchos. Es momento para estar alerta porque la guerra de las patentes también sigue abierta en Europa.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

3 Comments

  1. Haciendo un poco de abogado del diablo. Si no hay patente, nada impide que esa gran corporación copie la idea que he tenido ¿no? La patente lo que otorga son años de explotación en exclusiva de una invención.

    • Claro, entiendo esa manera de verlo. Tiene cierta lógica, pero el sistema no llega funcionar (no hablo de patentes de software, hablo de las tradicionales: Teléfono, Radio, o Coche tienen “inventores” que no lo fueron en realidad, robaron las patentes). Y en el caso del software, como poco, habría que limitar el periodo de explotación que dicha patente otorga… ¿Te imaginas que te den durante 20 años la exclusiva para hacer algo? En informática 20 años son una eternidad, dentro de 20 años ningún soporte, ningún hardware y ningún sistema operativo actual sobrevivirá :S

      De todos modos, el punto malo de las patentes es, sobre todo, el bloqueo por impugnación -diciendo que ellos tienen otra que hace lo mismo aunque sea falso- que las grandes empresas hacen contra las patentes de los pequeños… Ganan como se gana al póker, subiendo la apuesta hasta que el otro no puede… Es injusto.

  2. idealmente el sistema de patentes protege al innovador y estimula esta innovación. El problema es cuando el sistema juega a favor de los grandes y del mantenimiento del status quo.

    Yo también estoy en contra de las patentes software porque además entiendo que el software es de una naturaleza muy diferente a otras áreas.

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