Fin de una era

Cuando líderes políticos de la bienpensante Europa famosos por su manía y su afán de control social se arrepienten en público de las pocas leyes democráticas que aprobaron, es que la cosa está ya muy mal.

El fin del estado del bienestar es un hecho innegable: se muere y no volverá. Y no lo hará porque no hay instituciones que lo puedan mantener. Porque los Estados, conscientes de su debilidad, prefieren ser temidos antes que respetados. Porque el mismo proceso que en México da lugar a la familia Michoacana, en Europa se manifiesta en forma de sociedad de control.

Es el fin de una era, la democrática, esa anomalía histórica que sólo se ha manifestado en algo más de dos siglos (y no en todas partes por igual, en Estados como España –y siendo muy, muy generosos– apenas hubo 50 o 60 años de democracia, en otras partes del mundo jamás la tuvieron) de entre los miles de años de historia que ya tiene la civilización humana.

Y si queremos ser libres, más vale que vayamos desarrollando alternativas: no hay hueco para ideas de hace 150 años, no nos podemos permitir ni una pose naïve ni una palabra frívola, pronunciada a sabiendas de que no será cumplida.

Sailing Through, de Yapkr
[Ilustración: Sailing Through, de Yapkr]

El futuro no está escrito, y no está escrito porque, quizá, no existe. Pero que no esté escrito significa que está en nuestras manos. Quizá todo es posible: sobre el teclado negro, los dedos bailan.

Doctor en Química laser especializado en desarrollo de hardware para análisis. Consultor y Project Manager. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red.

12 Comments

  1. …lo que sucedía después de que la Bella Durmiente despertase.”

    Qué bien leer tu post después de terminar Días verdes en Brunei :) Y una cita más:

    -El mundo no se construye con sus planos, jóven.

    -¿Con los de quién, entonces? -preguntó Turner-. ¿Con los
    suyos?

    -En realidad, con los de nadie -dijo Brooke-. Tendremos que
    hacer lo mejor que podamos con lo que nos salga. Bricolage,
    ¿recuerdas?

    • En ese caso, está claro que quizá no exista la discontinuidad que parece que vemos, pero si no existe porque ya estamos en una plutocracia y vamos a seguir en ella… seguirá siendo útil pensar una alternativa que nos permita ser más dueños de nuestro destino :)

  2. ¡Bueno, Wired mata cosas y Versvs y la Vigi acaban eras! :D

    Muy clarito el post, poniendo las cartas sobre la mesa: los estados y sus gobiernos han llegado a una situación donde miran primero por su supervivencia y sólo por el bienestar de los ciudadanos (ni eso, de los nacionales) cuando la poltrona corre peligro. El cuento de la democracia ya no se sostiene: muy buena la observación de la anomalía histórica (y la ilustración, de paso).

    Ahora me sumo a Bianka con una nueva cita que me ha venido a la cabeza nada más leer el final del artículo, esta vez del relato Petra de Greg Bear:

    […] ¿Te enseñé algo de las reglas de la arquitectura, quiero decir, de la estética? ¿La necesidad de la armonía, de la interacción, de la utilidad, de la belleza? […] Bien. No creo que construir un universo nuevo requiera mejores reglas. Sin duda necesitaremos experimentar y quizás uno o más de nuestros geniales chapiteles se caerá. Pero ¡ahora trabajamos para nosotros mismos, para nuestra propia gloria, y para mayor gloria del Dios que nos creó! ¿No es así, mi feo amigo? Como muchas otras historias, la mía debe comenzar con lo pequeño, con lo visto de cerca, y abrirse luego hacia lo más grande. […]

    • Me suena esa cita (o parte de ella, No creo que construir un universo nuevo requiera mejores reglas.) de leerla en tu blog, porque creo que era un libro que te regalaron… Me lo leeré cuando tenga un huequito :)

      Y sí, la vigi y yo somos buenos y por eso matamos eras enteras; matar webs es de principiantes :D

      • Pues el relato está entre los de Mirrorshades, ¡seguro que lo tienes a mano para echarle un vistazo! ;) Éste no me lo regalaron, aunque sí es posible que lo haya citado en algún comentario del itinerario en otro blog, porque es un pasaje bien chulo…

  3. Oooooh, y la cosa está aún peor. Aquí al lado hay una ciudad llamada Stoke on Trent que ha decidido “en las urnas” abolir la figura del “alcalde elegido democráticamente” y han dado las funciones del ayuntamiento a un consorcio opaco y que no rinde cuentas a nadie. El pueblo de al lado, Newcastle, se está planteando hacer lo mismo. Ayer oí entrevistas a neocastilleros en la radio. La gran mayoría estaban a favor de seguir los pasos de Stoke. “What’s the point?” “¿para qué vale eso?” era la respuesta estándar a “¿quieres tener un alcalde elegido democráticamente?”

  4. >> El futuro no está escrito, y no está escrito porque, quizá, no existe. Pero que no esté escrito significa que está en nuestras manos. Quizá todo es posible: sobre el teclado negro, los dedos bailan.

    Como vá el mundo, el futuro, sí está escrito,y no está en nuestras manos, está, en otras manos ( manazas ) y si no hay un motín a bordo vamos a pique.
    La situación es muy parecida al cuento de ( El Buque de los necios ) de Ted Kaczynski

    Salu2

    • El viejo mundo con sus viejos barcos y sus necios capitanes se va a pique. Falta ver quiénes llegan a tiempo a los botes salvavidas… se trata de tener un bote preparado con lo que tengamos a mano, al estilo del hacker o del bricoleur. Y si el barco se hunde, que se hunda, pero que no afecte a los que pusieron de su parte para estar preparados…

      PD. No conocía el texto de Kaczynski, pero era breve lo suficiente para poderlo leer antes de contestar ;)

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