Cultura corporativa y cuenta de resultados

David Bonilla, hace un par de semanas en la Bonilista:

por mucho que se diga que en una startup lo más importante es cultivar una cultura innovadora, si algo he aprendido a lo largo de mi carrera es que no hay cultura corporativa que sobreviva a la presión y frustración de un mes tras otro de pérdidas.

Lo que inmediatamente me recordó a un comentario que leí en Hacker News hace un par de años (via el desaparecido blog de Diego Mariño), sobre la cultura corporativa ideal:

Do you like scenario planning? Shell “proves” it works.

Stalinist management? Apple “proves” it works.

Velvet sweatshop? Microsoft “proves” it works.

Data über alles? Google “proves” it works.

Self-directed workplace? Valve “proves” it works.

Y esto, queridos, es lo importante. Más allá de todo lo deseable que es que en nuestro lugar de trabajo haya buen rollo, mejor comunicación, y todo sean vibraciones positivas, lo cierto es que lo que mejor nos garantiza que mañana sigamos ahí todos, sin perder empleos (y esto es lo que más va a alegrar a las personas al final, no que haya café gratis y mesa de pingpong en la oficina), es que la empresa siga siendo capaz de pagar todos los salarios.

Doctor en Química laser. Consultor especializado en gestión de conocimiento con software libre. Autor de los libros publicados La sociedad de control y La neutralidad de la Red. Fundador de Cartograf.

2 Comments

  1. Aquí hablamos de condiciones necesarias y suficientes y de un matiz. El matiz es: ¿es una tesis ampliamante compartida el hecho de que una startup tenga que tener una cultura innovadora? ¿o de lo que se suele hablar, más bien, es para que puedas hacer una empresa escalable y capaz de competir a largo plazo el rol de tu cultura es importante y muy posibilemente diferenciador? Como hemos hablado por todos lados esta semana del post de AirBnb que da cuenta de la razón por la que Peter Thiel invierte en la compañía y de cómo les dice que no jodan la cultura(y que ha sido contestado ya en algún fundamento) porque, precisamente, es la que hace que determinados automatismos se ejerzan sin control y, por tanto, te mantienes fresco e innovador cumpliendo tu plan o expectativa de negocio sin incurrir en costes de control que arruinan tu capacidad de mantenerte renovado a medida que se complica tu estructura por el propio crecimiento.
    Sí, perder dinero, termina con todo. Pero hay formas de perder dinero y formas de perder dinero. Amazon no lo gana casi nunca… porque básicamente no le da la gana al dueño que se lo gasta en aventuras nuevas fallidas o no. Una startup – no vamos a hablar de unicornios – bien financiada y con algún tipo de servicio escalable en tecnología puede estar perdiendo dinero muchos meses y la motivación no destruirse porque pueden estar “cambiando el mundo”.
    Por el contrario, puedes ser una compañía que gana mucho dinero todos los meses, que afirma que quiere ser innovadora y un Google renacido, invertir toneladas de pasta en I+D y toda cosa innovadora que veas pero en la que, precisamente, una cultura construida para mantener una posición obtenida en un monopolio con buenas cuentas para la bolsa hace incapaz que funcione nada. Y estarán ustedes mirando a una conocida Teleco, pero recordemos que el ratón no lo inventó San Steve Jobs pero que en su entorno sí pudo convertirse en algo que cambió las cosas y no donde se inventó y se ganaban millones.
    Terminado el extenso matiz, nos vamos a las condiciones: ganar dinero es una condición necesaria para un negocio que no tenga circunstancias excepcionales (a Peter Thiel, por ejemplo, poniendo decenas de millones de dólares) pero sostenerse en el tiempo en un mercado con un cierto nivel de competencia y hacerlo creciendo requiere que algunos valores, los que sean, sí conformen el adn mental de los que están. O, al menos, en muchas ocasiones. Starbucks no es la primera cadena de cafeterías que ve el mundo.

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